Que Pasa Si Un Medico Se Niega A Atender Paciente?

Que Pasa Si Un Medico Se Niega A Atender Paciente
¿Puedo demandar por negación de atención médica? – Si va a un hospital por una emergencia y le niegan servicio sin causa aparente, es posible presentar un reclamo en contra del proveedor médico. Incluso puede presentar una demanda por  negligencia médica.

  1. En esos casos es muy recomendable consultar con un  abogado de demandas por negligencia médicas , y saber si su situación califica para iniciar una disputa de este tipo;
  2. Las demandas por negligencia son complicadas porque salen a relucir detalles muy personales y requieren una gran inversión de tiempo y recolección de pruebas;

Pero un abogado con experiencia está en capacidad de lograr un resultado favorable y una compensación. Incluso, hay demandas donde no solo se gana una indemnización monetaria, sino que además se crean precedentes para evitar que se comentan los mismos errores. En una demanda por negligencia médica puede reclamar los siguientes beneficios:

  • Pago de facturas médicas
  • Compensación por salarios perdidos debido a su inhabilidad para trabajar
  • Indemnización por estrés o angustia mental
  • Dolor y sufrimiento del afectado, o de sus familiares
  • Pérdida de su capacidad para producir ingresos en el futuro
  • Imposición de daños punitivos

Además, si debido a la negación de atención médica oportuna ocurre un fallecimiento, la demanda puede escalar a grados más amplios de responsabilidad como muerte culposa.

¿Qué pasa si un médico se niega a atenderme?

Si el servicio de atención médica es negado por una institución privada o un profesional de salud cuya práctica es realizada dentro del sector privado, existen dos vías:

  • Puedes llevar a cabo un proceso arbitral el cual se divide en, una etapa conciliatoria y otra etapa decisoria o arbitraje, propiamente dicho, el cual inicia con la admisión de una queja ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED). Este procedimiento te permite reestablecer la comunicación y solucionar la controversia en tiempos adecuados y de manera gratuita, y/o;
  • Presentar una denuncia penal de conformidad con el artículo 469 de la Ley General de Salud, el cual establece el delito consistente en la negativa de la prestación de servicios de salud.

   II. Si el servicio de atención médica es negado por una institución de salud pública o un profesional de salud cuya práctica es realizada dentro del sector público, de conformidad con la Ley de Amparo, se podrá inicar un juicio de amparo indirecto ante los Juzgados de Distrito, en contra la violación al derecho a la salud establecido en el artículo 4° de la Constitución.

¿Cuando un médico puede rechazar a un paciente?

Obligaciones de los ciudadanos/pacientes – No olvidemos y así debemos alegarlo, que lo que nos lleva a esta difícil decisión, trae también causa, del incumplimiento por parte del paciente, de los deberes contenidos en el artículo 11 de la Ley 14/86 Ley General de Sanidad, el cual establece que: Serán obligaciones de los ciudadanos con las instituciones y organismos del sistema sanitario: 1.

-Cumplir las prescripciones generales de naturaleza sanitaria, comunes a toda la población, así como las específicas determinadas por los servicios sanitarios. -Cuidar las instalaciones y colaborar en el mantenimiento de la habitabilidad de las instituciones sanitarias.

-Responsabilizarse del uso adecuado de las prestaciones ofrecidas por el sistema sanitario, fundamentalmente a lo que se refiere a la utilización de los servicios, procedimientos de baja laboral o incapacidad permanente y prestaciones terapéuticas y sociales.

  1. La anterior normativa y estos tres apartados, generales de la Ley General de Sanidad, conformarán la base de nuestra reclamación, a la espera de una resolución que nos permita el rechazo de un paciente que consideremos conflictivo;

El conocido apartado 4º relativo a la firma del alta voluntaria en casos de no aceptación del tratamiento está derogado. En definitiva, podremos rechazar la asignación de un paciente, si justificamos documentalmente o por testigos, que la relación médico paciente puede quebrantarse poniendo en peligro el propio tratamiento o la organización del servicio. Que Pasa Si Un Medico Se Niega A Atender Paciente Ramiro Urioste Ugarte Abogado DS Legal Group ​ ​ ​ ​ Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas). Clica aquí para más información. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar” o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón “Configurar”..

¿Cuáles son los derechos que tienen los pacientes?

¿Qué es la falta de atención médica?

INTRODUCCIÓN Los pediatras se encuentran a veces en la práctica ante niños cuyas necesidades médicas están desatendidas. En Estados Unidos, la falta de atención médica es responsable del 2,3% de todos los casos comprobados de malos tratos infantiles 1.

Esto representa la “punta del iceberg”, porque probablemente sólo se denuncian a las autoridades los casos más flagrantes y espinosos. La falta de atención médica suele adoptar dos formas: el fallo en tomar en consideración los signos obvios de un proceso grave o el fallo en seguir las indicaciones del médico después de haber buscado asistencia.

En algunos casos, cualquiera de ambas situaciones puede ser fatal o conducir a una discapacidad crónica 2. Varios son los factores que se consideran necesarios para el diagnóstico de la falta de atención médica 3 :

  • Un niño resulta dañado o tiene riesgo de serlo debi-do a la falta de asistencia médica.
  • La asistencia recomendada ofrece unas ventajassignificativas para el niño.
  • El beneficio previsto del tratamiento es significati-vamente mayor que su morbilidad, de modo que unos cuidadores razonables elegirían seguir el tratamiento, en vez de no hacerlo.
  • Puede demostrarse que se dispone de acceso a laasistencia y no se utiliza.
  • El cuidador comprende las recomendaciones médi-cas que se le han ofrecido.
  • En muchos casos no se producen efectos perjudiciales para el niño si el cuidador opta por no buscar asistencia médica para un niño enfermo. Por ejemplo, es improbable que los niños con fiebre alta por un proceso viral y autolimitado sufran consecuencias adversas si no reciben asistencia médica, incluso aunque su apariencia sea la de un enfermo grave. Por otra parte, si un niño con dolor abdominal por apendicitis no recibe asistencia médica, los resultados pueden ser desastrosos.

    Sin embargo, cuando un procedimiento conlleva un riesgo, o un fármaco posee efectos adversos importantes, puede ser problemático etiquetar la conducta del cuidador como una falta de atención médica si se resiste a cooperar 2.

    En algunos casos, los profesionales de asistencia sanitaria pueden valorar los riesgos y los beneficios de los fármacos o los procedimientos de un modo diferente que las familias. MOTIVOS QUE DAN LUGAR A QUE LAS FAMILIAS NO BUSQUEN LA ASISTENCIA MÉDICA APROPIADA Muchos factores pueden conducir a que los niños no reciban una asistencia médica apropiada.

    Es importante considerar estas etiologías al planificar la solución del problema. Puede considerarse que el niño es el centro de una trama ecológica donde la falta de atención médica es el resultado de una serie de acciones mutuas de diversos factores interdependientes 4.

    Factores del paciente y de los padres Pobreza o dificultades económicas Muchas familias carecen de recursos económicos para la asistencia de un niño con un proceso agudo o crónico. Para algunos padres, el restar tiempo de su trabajo para asistir a sus hijos enfermos puede suponer una disminución en sus ingresos o incluso la pérdida del puesto de trabajo.

    Falta de acceso a la asistencia En Estados Unidos, se estima que el número de niños que carecen de seguros de enfermedad es de 8,7 a 11,1 millones 5. Otros obstáculos que se oponen al acceso a la asistencia son las limitaciones geográficas (como las largas distancias hasta el lugar de asistencia y la falta de transporte), la falta de personas que cuiden a los otros niños, la carencia de profesionales sanitarios y las barreras idiomáticas.

    Caos y desorganización familiares Algunas familias carecen de orden y rutinas en su vida. Las interacciones son inconstantes y fragmentarias. Los padres no son capaces de responder de un modo eficaz a las necesidades de los niños. Estas familias tienen dificultades para responder adecuadamente a las situaciones de urgencia médica, y puede ser aún más difícil que colmen las necesidades de los niños con afecciones crónicas que requieren medicaciones y tratamientos de una forma continuada.

    1. Falta de conocimientos o capacidad Los cuidadores pueden no advertir los signos o síntomas que presenta el niño, que pueden corresponder a un proceso grave;
    2. Es posible que no comprendan los motivos que inducen a prescribir una medicación o un tratamiento, o la importancia de seguir las instrucciones del médico;

    Falta de confianza en los profesionales sanitarios Algunas familias pueden rechazar los consejos porque carecen de confianza en el médico o en la medicina por informaciones recogidas de amigos o de los medios de comunicación, o por experiencias negativas anteriores con el sistema sanitario.

    Trastornos de los cuidadores Si el cuidador de un niño presenta una incapacidad o un trastorno mental, es posible que no pueda responder a las necesidades sanitarias del niño. El abuso de sustancias puede interferir también en el cuidado normal del niño.

    En los casos en que los padres no son capaces de comprender la necesidad del niño de recibir asistencia, puede requerirse la protección de una organización de servicios sociales si el niño se halla en peligro, incluso aunque los padres traten de atender a las necesidades del niño.

    Creencias sanitarias de los cuidadores Algunos cuidadores creen en sistemas sanitarios incompatibles con la medicina occidental. El progenitor de un niño con una enfermedad grave puede confiar en remedios no probados o en medicinas alternativas.

    Algunos cuidadores buscan la curación a través de la religión, en vez de confiar en la medicina tradicional. Más adelante exponemos el caso especial de la “falta de atención médica por motivos religiosos”. Actitudes y conducta del niño En algunos casos, particularmente en los adolescentes, el niño rechaza la asistencia médica y no coopera con las medicaciones, los tratamientos o las dietas.

    • Es posible que los niños, para reafirmar su independencia, no colaboren o utilicen su enfermedad para atraer la atención de sus padres o apartarse de un conflicto familiar;
    • Los niños también pueden quedar influidos por sus compañeros y no aceptar el hecho de que están enfermos y precisan un tratamiento;

    Es posible que crean que “sintonizan” con los demás si no están enfermos. Factores del médico Desconocimiento de las diferentes culturas por parte del pediatra Lo que algunos pediatras pueden considerar como una falta evidente de atención médica puede ser una práctica de crianza aceptable para otras culturas.

    1. Es importante que los pediatras tengan conocimiento de las creencias y hábitos de las familias a las que prestan asistencia 6;
    2. Si el niño corre un riesgo está indicado proceder a las intervenciones necesarias para protegerlo, incluso aunque los padres crean que están obrando de un modo correcto;

    Sin embargo, los pediatras deben tratar de comprender a estas familias y educar eficazmente a los padres sin dejar de respetar su diferente cultura. En algunas culturas de indios americanos y nativos de Alaska se alienta activamente a los niños adolescentes a que adopten sus propias decisiones sobre la asistencia médica.

    • Si el adolescente toma una decisión potencialmente peligrosa, debe informarse a los padres acerca de las consecuencias de la misma e instarles a intervenir sobre el niño mediante la persuasión o la negación de su decisión;
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    Falta de cultura sanitaria de los padres y falta de comunicación en el ámbito médico La comunicación entre el pediatra y los padres puede verse afectada por el nivel de cultura sanitaria de éstos. La cultura sanitaria, según la definición del US Department of Health and Human Services, es “la capacidad de los individuos para obtener, procesar y comprender la información sanitaria básica y los servicios necesarios, con el fin último de adoptar las decisiones oportunas en relación con la salud” 7.

    Los padres a menudo no comprenden las instrucciones y explicaciones médicas complicadas que justifican el tratamiento. De igual modo, los médicos pueden no comunicar claramente las instrucciones médicas complicadas y las justificaciones del tratamiento, o no valorar adecuadamente el grado de comprensión de los padres a este respecto 8.

    Esta falta de comprensión puede conducir a que las familias sigan defectuosamente las instrucciones. Si los padres y el médico no hablan el mismo lenguaje, ello puede complicar aún más la comunicación. Los pediatras deben conocer los factores que limitan la comunicación eficaz con los pacientes y los padres, y tratar de superar estos obstáculos 9.

    En la comunicación de directrices de la AAP, “Ensuring culturally effective pediatric care”, se aportan buenos recursos para los pediatras en busca de información sobre la competencia cultural 10. RESPUESTA DEL PEDIATRA A LA FALTA DE ATENCIÓN MÉDICA Al enfrentarse con una familia en la que un niño está siendo objeto de falta de atención médica, la principal preocupación del pediatra ha de ser el bienestar del niño, y en su actuación dispone de varias opciones.

    Generalmente, la menos restrictiva y con un mayor grado de colaboración es la preferible. Cuando sea posible, hay que ayudar a la familia a comprender la necesidad de obtener asistencia médica. Al afrontar esta situación, hay que descubrir inicialmente cuál es el problema básico que conduce al descuido. A continuación se exponen las diversas opciones, en orden creciente de restricción:

  • Si los padres no dominan el inglés, acceda a losservicios de la colectividad para obtener intérpretes.
  • Cerciórese de que conoce los temores de la familia,su punto de vista sobre la enfermedad del niño y el tratamiento propuesto. Si se acepta a la familia como parte integrante en el proceso de toma de decisiones, los cuidadores perciben que se respetan sus opiniones y ello abre las puertas al compromiso y a una mayor colaboración.
  • Aconseje a la familia acerca de la necesidad deasistencia y eduque a los padres y al paciente. Hay que educar a los padres sobre los peligros de la enfermedad y la importancia de buscar asistencia médica y cumplir el tratamiento. Debe lograrse el apoyo de la familia para resolver el problema. Asegúrese de que los padres conocen qué medicamentos están indicados, cómo actúan y cuándo deben administrarse.
  • En algunos casos resulta útil ampliar el círculo decuidadores para que ayuden en la asistencia médica del niño. Por ejemplo, se puede encargar a ciertos familiares que asuman algunas de las responsabilidades asistencia-les del niño enfermo.
  • Involucre a la familia en el desarrollo de un planmédico. Cuando el médico colabora con sus pacientes en la creación de un plan de tratamiento, el médico y la familia pueden compartir el conocimiento de la etiología, el pronóstico y las opciones terapéuticas. Al incluir a los cuidadores en el proceso de planificación puede otorgarles poderes e involucrar a la familia en el apoyo a los planes de tratamiento.
  • Cuando sea necesario, actúe con la familia paraelaborar un contrato por escrito donde se definan exactamente las necesidades asistenciales. A veces las familias tienen dificultades para seguir los tratamientos, las medicaciones y las citas médicas, especialmente cuando el niño sufre un proceso crónico con problemas médicos complicados. Un contrato por escrito de mutuo acuerdo entre el médico y la familia puede servir de “proyecto” a seguir por la familia.
    • Una vez logrado, el pediatra dispone de muchas opciones para corregir dicha situación;
    • En algunos lugares se dispone de programas especiales para ilustrar a los padres y al niño sobre el tratamiento de enfermedades crónicas como la diabetes y el asma;

    También proporciona al médico una prueba de que la familia comprendió y dio su conformidad al plan de tratamiento. Si más tarde se requiere la intervención de los servicios sociales, este documento puede ser útil para demostrar que se informó a la familia sobre la importancia de que el niño recibiera asistencia médica.

  • Acuda a los recursos de la colectividad que sirvande ayuda para la asistencia del niño. Recursos tales como las enfermeras visitadoras, los servicios de transporte, las ayudas económicas y los servicios de relevo para los cuidadores deben utilizarse si es necesario y posible. Algunas organizaciones que apoyan a las personas con determinadas afecciones crónicas pueden proporcionar oportunidades educativas sobre el tratamiento de la enfermedad, así como la intervención de grupos de apoyo o consejos por parte de quienes afrontan el mismo problema.
    1. Al elaborar el contrato con la familia, el médico debe cerciorarse de que los padres o cuidadores son capaces de leer y comprender el plan de tratamiento;
    2. Aunque el organizar estas intervenciones se escapa de las competencias del pediatra práctico, éste debe conocer los recursos que ofrece la colectividad para apoyar a las familias de sus pacientes y estar en disposición de efectuar las remisiones correspondientes;

    El hogar médico debe constituir y coordinar un equipo multidisciplinario encargado de tomar decisiones en casos complejos de falta de atención médica. Al agrupar los servicios sanitarios y humanos esenciales de tipo profesional que intervienen en el caso, es posible coordinar las pautas y los servicios de tratamiento y rehabilitación para las familias afectadas.

  • En los niños con enfermedades crónicas graves mo-nitorice directamente el tratamiento. Pueden considerarse las visitas diarias de una enfermera o paraprofesional en los casos en que no se coopere con las medicaciones. Roberts et al informaron sobre el uso del tratamiento directamente observado para cerciorarse de que los niños VIH-positivos recibían el tratamiento antirretroviral 11.
    1. Dentro del sistema cultural, étnico y de creencias médicas de la familia, involucre a los miembros de más nivel para que ayuden a comprender las acciones de la familia y colaboren con los profesionales de servicios humanitarios para colmar las necesidades del niño que ha sido descuidado;

    En 4 de 6 casos, con este método se logró reducir la carga viral de los pacientes y permitir que los niños permanecieran en su domicilio, en vez de colocarlos en hogares de acogida. Aunque es una alternativa cara, no lo es tanto como proporcionar hogares de acogida para los niños con procesos médicos complicados.

  • Un programa de hospitalización parcial u hospitalde día puede ser útil en los casos de disfunción familiar y falta de cooperación del paciente. En algunos lugares, los programas de hospitalización parcial ofrecen asistencia médica y de salud mental para los niños con procesos crónicos. Estos programas proporcionan tratamiento familiar, de grupo, conductual e individual, así como labores educativas para padres e hijos con el fin de que sean capaces de afrontar la enfermedad 12.
  • Remita a las familias a los servicios de proteccióna la infancia con el fin de garantizar que se presta al niño el tratamiento médico necesario. Cuando no se dispone de otras opciones, o han fracasado, puede ser necesario recurrir a estos servicios si el niño ha sido perjudicado, o puede serlo, por la falta de atención médica. Los servicios de protección a la infancia han de conocer la clase de problema médico que afecta al niño y los motivos de que la asistencia médica apropiada sea de importancia crítica para su salud y desarrollo.

    Cuando se hallan disponibles dichos programas, son útiles para tratar a los niños y a las familias con historias complejas, donde el proceso crónico se ha tratado inadecuadamente debido a factores sociales y psicológicos.

    En muchos lugares dichos servicios disponen de recursos para ayudar a la familia, que no podrían obtenerse en otros ámbitos. En casos extremos, en que la familia es incapaz de cooperar, la única opción es la de colocar al niño en un hogar de acogida.

  • FALTA DE ATENCIÓN MÉDICA A LOS NIÑOS CON NECESIDADES SANITARIAS ESPECIALES Los niños con múltiples problemas médicos pueden ser un problema para todos los padres. Estos niños requieren a menudo múltiples visitas con regularidad, numerosos tratamientos de tipo físico, del lenguaje y ocupacional, monitorización del equipo médico, dietas especiales y múltiples medicaciones. Si las familias de los niños con procesos crónicos son de recursos económicos limitados, los problemas pueden ser abrumadores.

    • El pediatra de asistencia primaria puede servir de ayuda para proporcionar un hogar médico que coordine la asistencia y evite la duplicación de servicios;
    • La colaboración con estas familias tiene una importancia crítica para identificar los problemas y afrontarlos sin demora;

    Siempre es de gran importancia revisar el plan asistencial, de modo que la familia pueda concentrarse en los tratamientos e intervenciones que tengan mayores probabilidades de resultar beneficiosos, y eliminar aquellos otros que sólo lo sean de un modo marginal.

    1. RESPONSABILIDADES ESPECIALES DE LOS PEDIATRAS QUE PRESTAN ASISTENCIA A NIÑOS CON PROCESOS CRÓNICOS Y QUE DEJAN DE ACUDIR A MÚLTIPLES CITAS Algunos padres con niños afectos de procesos crónicos dejan de acudir a numerosas citas médicas;

    Según la gravedad del proceso, la falta de atención médica puede influir adversamente sobre la salud del niño. En algunos casos, el médico informa por escrito a estos padres que no podrá seguir ocupándose de prestar asistencia al niño. Cuando las familias se paralizan y no utilizan los escasos huecos disponibles para una cita médica, el clínico a menudo no puede atender eficazmente a otras familias.

    En otros casos, el personal de la clínica contacta con los padres y simplemente programa la visita para otra fecha. En cualquier caso, el pediatra debe considerar si el niño se halla en riesgo de sufrir daños debido a la actuación de sus padres.

    Si es así hay que considerar otras posibilidades, como solicitar la intervención de un asistente social de la clínica u otro miembro del personal para debatir el problema con los padres, solicitar la visita domiciliaria de una enfermera o, en casos extremos, remitir a la familia a los servicios locales de protección a la infancia.

    1. Lo importante es considerar las necesidades individuales de cada caso para garantizar el bienestar de ese niño en particular;
    2. En los pacientes con procesos crónicos o complejos, el hogar médico constituye un importante elemento para paliar las demandas de tiempo y atención que han de afrontar los cuidadores;

    En colaboración con las familias, los pediatras de asistencia primaria pueden servir de ayuda para elaborar unos planes de asistencia razonables con intervención de múltiples especialidades y disciplinas, como la fisioterapia y la terapia ocupacional.

    • Los pediatras deben colaborar con las familias en cuanto a la disponibilidad de citas médicas que se ajusten a las necesidades de los padres, como impuestas por las obligaciones laborales, el cuidado de los niños y los medios de transporte;
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    DETERMINACIÓN ACERCA DE SI UN TRATAMIENTO OFRECE BENEFICIOS SIGNIFICATIVOS Uno de los 5 factores que componen la falta de atención médica es el hecho de que los cuidadores rechacen una asistencia médica recomendada que ofrezca “netos beneficios” importantes para el niño.

    1. En muchos casos, puede debatirse la cuestión de los netos beneficios de una modalidad terapéutica;
    2. Por ejemplo, si los padres rehúsan la actuación médica sobre un recién nacido que se halla en los límites de la viabilidad, ¿se trata de una falta de atención médica? En muchos casos carecemos de datos acerca de los beneficios relativos de diversas intervenciones terapéuticas;

    Y, en ciertas ocasiones, lo que una persona considera beneficioso otra lo juzga inútil. Cuando se producen estas situaciones, es importante que los cuidadores y los profesionales sanitarios mantengan una comunicación abierta acerca de sus mutuos valores y opiniones.

    Tiene un gran valor dejar constancia de estos debates en la historia clínica y que sean reconocidos por los proveedores y las familias. La intervención del comité de ética de un hospital puede ser útil como ayuda para resolver los casos de opiniones contradictorias 13.

    FALTA DE ATENCIÓN MÉDICA POR MOTIVOS RELIGIOSOS La valoración de una falta de atención médica debe centrarse en las necesidades del niño, y no sobre las motivaciones o justificaciones del cuidador. Por lo tanto, no cabe establecer diferencias entre las motivaciones religiosas y las de otra índole 14.

    Aunque los adultos legalmente competentes tienen el derecho de rehusar las medidas terapéuticas destinadas a salvar su propia vida, la US Supreme Court ha dictaminado que los padres carecen del derecho de negar la asistencia médica necesaria para sus hijos 14.

    En 1944, la US Supreme Court sentó jurisprudencia sobre este tema en el juicio de Prince vs. Massachusetts: “El derecho a practicar libremente la religión no incluye la libertad de exponer a la colectividad o a un niño a una enfermedad contagiosa, ni exponer a este último a una salud deficiente o a la muerte.

    • Los padres pueden tener la libertad de ser mártires ellos mismos;
    • Pero ello no significa que, en idénticas circunstancias, la tengan para convertir en mártires a sus hijos;
    • ” 15;
    • La American Academy of Pediatrics ha adoptado una firme actitud acerca de los derechos de un niño con un proceso grave a recibir la atención médica capaz de salvarle la vida, incluso aunque los padres mantengan unas creencias religiosas que sean contrarias a la asistencia médica 16;

    RESUMEN La falta de atención médica de los niños puede causarles daños o la muerte. El sujeto de la responsabilidad del pediatra es el niño. Si los padres o cuidadores no cumplen las necesidades médicas del niño, el pediatra debe colaborar para que la familia disponga de los recursos adecuados para cuidarlo.

    El pediatra tiene diversas funciones importantes que cumplir en representación de los niños que son objeto de falta de atención médica: involucrar a la familia, conocer las circunstancias de ésta, explicar la necesidad del tratamiento y colaborar con los profesionales y recursos de la colectividad con el fin de optimizar el estado de salud del niño.

    COMMITTEE ON CHILD ABUSE AND NEGLECT, 2006-2007 Carole Jenny, MD, MBA, Presidenta Cindy Christian, MD Roberta A. Hibbard, MD Nancy D. Kellogg, MD Betty S. Spivak, MD John Stirling, Jr, MD COORDINADORES David L. Corwin, MD American Academy of Child and Adolescent Psychiatry James Mercy, PhD Centers for Disease Control and Prevention PERSONAL Tammy Piazza Hurley Todas las declaraciones apoyadas por la American Academy of Pediatrics expiran automáticamente 5 años después de su publicación a menos que sean confirmadas, revisadas o retiradas antes o en este momento.

    ¿Qué derecho me ampara para poder recibir atención médica?

    La ley 26. 529 , vigente desde febrero de 2010, regula las relaciones civiles entre el paciente con los médicos y con las instituciones de la Salud, que se desarrollen en todo el territorio de la Nación Argentina. Sobre las sanciones que establece y en lo que hace al beneficio de gratuidad en materia de acceso a la justicia local, en las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), es necesario que una ley local se hubiere adherido a la ley nacional, para que la norma que comentamos rija sobre esos dos aspectos.

    La Ley de Derechos del Paciente regula los derechos del paciente en cuanto a la autonomía de la voluntad, legisla sobre la información que el médico debe dar y que el paciente tiene que recibir y respecto de la documentación clínica.

    La ley se autodenomina como un estatuto de derechos “esenciales” de los pacientes en su relación con los médicos (art. 2º), pero esa calificación de esenciales de los siete derechos enumerados deja inferir que no son los únicos, sino que su mención constituye un piso mínimo inderogable (de orden público) que es complementado con otras leyes nacionales y provinciales.

    1. Es una ley de orden público a través de la cual el Estado busca prevalecer el orden público social sobre cualquier interés particular;
    2. Esto supone que no puede ser dejada de lado por la voluntad de las partes;

    Un médico no puede contratar con su paciente que ambos renuncian a los derechos y las obligaciones que tienen según la ley. El paciente no puede ser tratado con indignidad y aceptar que siempre que esté dormido el médico puede hacer con su cuerpo lo que quiera, publicar fotos o utilizar su caso, por ejemplo, para propaganda racista.

    1. Aunque así se haya pactado, ni el médico ni el paciente pueden exigir que se cumplan esas disposiciones;
    2. Los derechos del paciente : El paciente tiene derecho a ser tratado sin menoscabo y distinción alguna, producto de sus ideas, creencias religiosas, políticas, condición socioeconómica, raza, sexo, orientación sexual o cualquier otra condición, dignamente, con respeto a sus convicciones personales y morales, principalmente las relacionadas con sus condiciones socioculturales, de género, de pudor y a su intimidad, cualquiera sea el padecimiento que presente, y se haga extensivo a los familiares o acompañantes;

    La información y documentación clínica del paciente debe observar el estricto respeto por la dignidad humana y la autonomía de la voluntad, así como el debido resguardo de la intimidad del mismo y la confidencialidad de sus datos sensibles, con la guarda de la debida reserva, salvo expresa disposición en contrario emanada de autoridad judicial competente o autorización del propio paciente.

    1. El paciente tiene derecho a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, con o sin expresión de causa, como así también a revocar posteriormente su manifestación de la voluntad;

    Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a intervenir en los términos de la ley 26. 061 a los fines de la toma de decisión sobre terapias o procedimientos médicos o biológicos que involucren su vida o salud. Tiene derecho a recibir la información sanitaria necesaria, vinculada a su salud y, si así lo quiere, a no recibir la mencionada información.

    También tiene derecho a recibirla por escrito, a fin de obtener una segunda opinión sobre el diagnóstico, pronóstico o tratamiento relacionados con su estado de salud. Valores que se intentan proteger : Toda ley tiende a proteger valores considerados prioritarios por la sociedad.

    Y en el caso de la Ley del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud, esos valores son: 1) La dignidad que toda persona como ser humano racional tiene como prestancia o superioridad a todo otro ser no humano o cosa y que lo pone en un pie de igualdad con los de su especie.

    La tolerancia, a aceptación a la diversidad, el multiculturalismo, el pluralismo y todo mandato ético o jurídico que permita la pacífica convivencia son improntas propias del concepto de dignidad que requiere una sociedad democrática para permitir la convivencia pacífica y libre.

    2) La libertad, entendida como una regla general de autonomía que importa la posibilidad de decidir sin condicionamientos externos. 3) La autonomía , como facultad de regularse uno mismo, libre, sin interferencias ni limitaciones personales generadas por aspectos externos, como el caso de no recibir la información adecuada.

    1. Que permita al paciente decidir como quiera y no como debió o pudo haber querido;
    2. Antecedentes;
    3. Legislación provincial y nacional;
    4. Las provincias, en el ámbito que le es propio, también regularon sobre los derechos del paciente;

    El derecho a la confidencialidad fue reconocido por legislaciones provinciales: artículo 2º. f de la ley 3076 (Río Negro); artículo 1. 6 de la ley 6952 (Tucumán); artículo 2. f de la ley 1255 (Formosa); artículo 4º. k de la ley 2611 (Neuquén); artículo 4º. c de la ley 153 (CABA) y art.

    11 de la ley nacional. El derecho a rechazar tratamientos médicos también fue objeto de normas anteriores: por la ley nacional 17. 132 (art. 19) y por otras leyes provinciales: ley 3076 (Río Negro): art. 2º inc.

    j]; ley 6952 (Tucumán): art. 1º inc. 10]; ley 1255 (Formosa): art. 2º inc. j]; ley 2611 (Neuquén): art. 4º inc. d]. En el ámbito internacional, la Declaración de Lisboa sobre los Derechos del Paciente (AMM, 1981-1995-2005), prescribe que “El paciente tiene derecho a solicitar la opinión de otro médico en cualquier momento”.

    1. La temática de la segunda opinión está tratada ampliamente en el Código de Ética de la Asociación Médica Argentina (AMA, 2001): arts;
    2. 140 a 167;
    3. El derecho humano a la información está reconocido en la Constitución Nacional (CN) , en forma implícita (art;

    33) y expresa (art. 75, inc. 22). Los derechos del paciente en “la relación” con el médico y con las instituciones de salud. Quien recurre a los servicios de la medicina, en la generalidad de los casos, lo hace para prevenir, evitar, curar o paliar los efectos nocivos sobre su salud.

    No hay dudas que es un consumidor que admite una conceptualización diferente. No es un consumidor común. En cualquier relación de consumo, el consumidor está en desventaja con el proveedor del servicio. Pero cuando está en juego la salud, la figura de la persona particularmente vulnerable suele verse incrementada ante circunstancias particulares que, de modo temporal o permanente, aquejan a los enfermos, niños, ancianos, y personas con capacidades especiales.

    Pasa a ser un sub consumidor que merece de una tutela aún mayor reconocida en el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (CCyCN), en concordancia con las exigencias impuestas por la propia Constitución Nacional (CN) y los tratados de derechos humanos (arts.

    • 1º y 2º del CCyCN);
    • Es “paciente” quien recibe atención terapéutica como acreedor del servicio de Salud;
    • Su rol es “dinámico”, ya que aquella situación de desventaja que exige un sistema tuitivo no es la misma cuando se pide un turno para una consulta, en el quirófano, o cuando se solicita un reintegro;
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    El paciente es un individuo “en relación”. Pero el médico también lo es, y ambos dependen recíprocamente de esas relaciones. Conforme una arraigada tradición del paternalismo médico o medicina hipocrática paternalista, la relación entre el médico y el paciente se fundaba en la superioridad del primero.

    El médico, con conocimientos técnicos que lo superponía, ordenaba con poder absoluto, su palabra era sagrada y no había lugar a dudas, siquiera a preguntas. El paciente era un débil al cual el médico más que orientarlo, lo disponía.

    A partir de la primera gran reforma del Código Civil, en 1968, se admitió la posibilidad de revisar el autoritarismo del fuerte en la relación contractual, a través de instituciones que admitían a los vicios de la voluntad o paliaban los efectos de la posición dominante o de los abusos del derecho (arts.

    • 954, 1071 y 1198, textos según ley 17;
    • 711);
    • La ley 26;
    • 529 de Derechos del Paciente en Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud, vino a reforzar la protección del paciente frente al paternalismo médico;

    Es seguro que el lector comprende, sabe y siente lo que reflejan estas líneas, pues es difícil que alguien no haya sido “paciente”, aún los médicos; pero no todos podemos conocer qué siente el médico (cuando no es paciente), en la relación paciente-médico-instituciones de la Salud.

    1. El médico paternalista entraba a la casa del paciente y la hacía su consultorio;
    2. Pero hoy no sucede eso;
    3. El médico actual, cuya realidad también es dinámica, atiende en hospitales, clínicas, es un trabajador dependiente, en relación laboral, o por medio de otros vínculos contractuales con obras sociales o entes diversos que ofrecen, administran y organizan servicios de la Salud;

    El paciente y el médico no están solos. El paciente espera en una sala, con muchos otros, los teléfonos suenan y el tiempo es escaso pero no obstante ello estos pacientes requieren ser atendidos con todos sus derechos. Los médicos también sufren esta situación.

    Las condiciones de trabajo no son las mejores y los sueldos tampoco. Esto afecta al médico y al paciente, porque el paciente, para poder ejercer sus derechos necesita de un médico íntegro, asistido también en sus derechos.

    Esta realidad hace que sea necesario reforzar aún más la visión proteccionista sobre el paciente vulnerado, asistiendo y dotando al médico de los medios necesarios para que pueda cumplir sus obligaciones. La relación en sí, también merece una tutela efectiva, un equilibrio tal que incida de la mejor manera posible y con la gradualidad de la importancia de los valores en juego, sobre los sujetos vulnerados.

    Los valores encontrados en la relación paciente-médico. Los derechos no son más que medios, la cobertura, el instrumento necesario para proteger valores. Un sistema legal que reconoce el derecho a no ser discriminado es porque protege valores como la dignidad humana y la igualdad.

    El valor es el fin del derecho. La Ley de los Derechos del Paciente viene a reafirmar los medios de protección de valores (los derechos), los hace más conocibles, los reúne, explica y detalla. En virtud de tales, el paciente como titular de esos derechos puede exigir.

    Si la ley dice que tenemos derecho a pedir y obtener toda la documentación para hacer una interconsulta, está protegiendo valores, como ser el derecho a informarse, al de elegir, al de buscar una mejor alternativa para proteger la salud, la vida.

    Información, autonomía, libertad, salud y vida. Ahora bien, se puede presentar el caso en que frente al ejercicio de los derechos de un paciente se contraponga el ejercicio de los derechos del médico o, lo que es más impactante, que el derecho no pueda ser ejercido por el paciente porque el médico tiene la obligación de impedir la concreción de un derecho en determinadas circunstancias.

    Las interacciones de los humanos, sus relaciones, provocan que en determinadas situaciones el ejercicio de derechos de uno y de otros se contrapongan, se da un conflicto de derechos. Por ejemplo, todos tenemos derecho a publicar las ideas sin censura previa porque con ese derecho se protegen valores como la libertad de expresión, a informar y a ser informado, a la autodeterminación, a la libertad en general.

    Solo puede decidir quien la tiene. Pero por otro lado, si con la futura publicación de una noticia falsa se atenta contra la vida o dignidad de las personas, poniendo en peligro sus vidas, el derecho que protege a estas últimas debe prevalecer sobre aquel que protege a la publicación sin censura o tamiz previo.

    1. Toda teoría axiológica supone un orden jerárquico de valores;
    2. Y el de más alto rango debe prevalecer;
    3. Un derecho tiene primacía sobre otro;
    4. Y esto sucede, como en toda relación humana, entre el paciente y el médico;

    En cuanto a la información que un médico puede dar acerca de un paciente, el mandato implícito de la ley es claro: no está permitido suministrar ni divulgar información sobre la salud de las personas; salvo autorización judicial o del propio paciente.

    1. Entonces el médico responderá por los daños cometidos por revelar información reservada a los pacientes;
    2. Pero esa obligación de guardar un secreto puede enfrentarse con otra de expedirse;
    3. Pensemos en la situación de conflicto que se presenta cuando el médico de un hospital público debe denunciar cuando las circunstancias indiquen que el cuadro de salud del paciente está relacionado con un delito;

    También cuando el interés público puede verse comprometido si el paciente es una persona pública de quien dependen los destinos del país. La casuística es inagotable pero siempre debe tenerse presente que el fundamento del deber del médico de guardar reserva respecto de los hechos conocidos bajo el amparo del secreto profesional, radica en la primacía que la ley otorga a la salud del paciente.

    • Otra situación conflictiva es la que se presenta cuando la ley impone la obligación al médico de tratar al paciente en todos los casos, hasta que se haga cargo otro profesional;
    • Sólo si otro profesional continúa con la asistencia, el médico puede invocar la objeción de conciencia y dejar de intervenir;

    Pensamos que esta norma hay que interpretarla armónicamente con otras que contemplan la objeción de conciencia y que por ser especiales, mantienen su vigencia. Tal el caso de la ley 26. 130 sobre “Intervenciones de contracepción quirúrgica”, la cual en su artículo 6º recepta el derecho del objetor de conciencia, determinando que la objeción de conciencia no tendrá consecuencia laboral alguna, pero que se complementa con la obligación de las autoridades del establecimiento médico donde realice sus tareas el objetor, quienes deberán garantizar la atención mediante la derivación a otro profesional o centro asistencial que pueda dar cumplimiento a la ley “de manera inmediata”.

    Otra norma que reglamenta la objeción de conciencia es la ley 1044/2003 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) que regula el procedimiento a seguir ante situaciones de embarazos con patologías incompatibles con la vida.

    Como conclusión celebramos que esta ley rija como una plataforma fundamental que reconoce algunos derechos y refuerza otros, ya que viene a reafirmar aquellos principios que protegen al eje fundamental de todo sistema jurídico, al ser humano, en su calidad de tal y en una de las relaciones donde están en juego sus valores fundamentales: la dignidad, la vida, la salud, la libertad y la autodeterminación.

    Bibliografía. EKMEKDJIAN, Miguel Ángel (1991). Manual de la Constitución Nacional. El orden jerárquico de los derechos individuales, p. 78 y ss. Buenos Aires: Depalma. GARAY, Oscar Ernesto. La Ley 26. 529 de Derechos del Paciente en su relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud.

    En La Ley, DFyP 2010 (enero-febrero), 01/01/2010, 165. LOVECE, Graciela –  WEINGARTEN, Celia. La ley 26. 529. Un avance en el reconocimiento de los derechos personalísimos del paciente. En La Ley, DFyP 2010 (enero-febrero), 01/01/2010, 184. VALENTE, Luis Alberto.

    Algunas consideraciones relacionadas a los derechos de los pacientes tras las XXIII Jornadas tucumanas de Derecho Civil. En La Ley, DFyP 2012 (enero-febrero), 01/01/2012, 227. Derechos de los pacientes. Especial referencia al derecho a la intimidad, al trato digno y al derecho a la confidencialidad de los datos sensibles.

    En La Ley, DFyP 2010 (junio), 01/06/2010, 210. ZELAYA, Mario A. Los derechos de los médicos en su relación con los pacientes. En RCyS2013-X, 29. —————————————————————- Recibido: 21/11/2016; Publicado: 03/2017.

    ¿Cuál es la Ley 194?

    Todo paciente tendrá derecho a recibir servicios de salud de la más alta calidad, consistente con los principios generalmente aceptados de la práctica de la medicina.

    ¿Cómo puedo demandar a un doctor?

    ¿Cuáles son las obligaciones de los médicos?

    DEBERES DE LOS MÉDICOS EN GENERAL

    EL MEDICO siempre DEBE aplicar su opinión profesional independiente y mantener el más alto nivel de conducta profesional.
    EL MEDICO DEBE buscar atención y cuidados apropiadas si sufre una enfermedad mental o física.
    EL MEDICO DEBE respetar los códigos de ética locales y nacionales.

    .

    ¿Dónde puedo denunciar a un doctor?

    En línea: https://sidec. funcionpublica. gob. mx. Vía telefónica: en el número 01 800 623 2323 opción 6, de 09:00 a 17:00 horas, en días hábiles de lunes a viernes.

    ¿Qué pasa si se viola el derecho a la salud?

    Médicos se niegan a atender a paciente de Emergencias

    Violaciones de los derechos humanos en el ámbito de la salud – Las violaciones o la inobservancia de los derechos humanos pueden conllevar graves consecuencias sanitarias. La discriminación manifiesta o implícita en la prestación de servicios de salud viola derechos humanos fundamentales.

    Muchas personas con trastornos de salud mental permanecen en centros para enfermos mentales contra su voluntad, a pesar de que tienen la capacidad para tomar decisiones sobre su futuro. Por otra parte, cuando faltan camas de hospital, se suele dar de alta prematuramente a personas de esos grupos, lo que puede dar lugar a altas tasas de readmisión, y en ocasiones incluso a defunciones, y constituye también una violación de sus derechos a recibir tratamiento.

    Asimismo, se suele denegar a las mujeres el acceso a servicios y atención de salud sexual y reproductiva, tanto en países en desarrollo como en países desarrollados. Esta violación de los derechos humanos está profundamente arraigada en valores sociales relativos a la sexualidad de las mujeres.

    ¿Qué puedo hacer si no me atienden en un hospital?

    ¿Cuántos derechos y deberes de los pacientes hay?

    La ley también establece deberes de los pacientes tales como Entregar información veraz acerca de su identidad, dirección y enfermedad. Cuidar las instalaciones y equipamiento del recinto de salud. Tratar respetuosamente al personal de salud. Respetar el reglamento interno del establecimiento.

    ¿Qué artículo habla de la negligencia médica?

    Artículo 228 BIS II. – Al responsable del delito de negligencia médica se impondrá una pena de 3-tres meses a 2-dos años de prisión y se condenará además la reparación del daño y gastos originados derivados de la mala práctica.

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