Que Hacer Si El Medico No Te Manda Al Especialista?

Que Hacer Si El Medico No Te Manda Al Especialista
Denunciar a un médico, último recurso – Denunciar a un médico, debe ser en todos los casos el ú ltimo recurso. Fundamentalmente por dos razones: la primera porque si aun nos sigue tratando, la relación médico paciente puede verse afectada y, en segundo lugar, porque puede que la denuncia resulte infundada.

  1. Por denuncia, no nos referimos expresamente a una denuncia penal, sino que empleamos dicho termino en un sentido amplio, refiriéndonos por ejemplo a escritos a la gerencia del centro, del servicio de salud, al colegio de médicos…;

Y solo en aquellos casos más graves, cuando la vida e integridad del paciente corre peligro, a la denuncia policial o judicial. En los supuestos empleados con anterioridad como ejemplo (médico que quiere proceder al alta de un paciente o que se niega a solicitar una prueba diagnóstica) sin tras consultar con el médico, seguimos considerando errónea su decisión y la única opción que queda es denunciar los hechos a la gerencia del centro o a instancias superiores, solicitando amparo ante tal situación con el fin de evitar las consecuencias y prevenir que la posible negligencia médica se acabe materializando.

¿Qué pasa si un médico no me quiere atender?

¿Puedo demandar por negación de atención médica? – Si va a un hospital por una emergencia y le niegan servicio sin causa aparente, es posible presentar un reclamo en contra del proveedor médico. Incluso puede presentar una demanda por  negligencia médica.

En esos casos es muy recomendable consultar con un  abogado de demandas por negligencia médicas , y saber si su situación califica para iniciar una disputa de este tipo. Las demandas por negligencia son complicadas porque salen a relucir detalles muy personales y requieren una gran inversión de tiempo y recolección de pruebas.

Pero un abogado con experiencia está en capacidad de lograr un resultado favorable y una compensación. Incluso, hay demandas donde no solo se gana una indemnización monetaria, sino que además se crean precedentes para evitar que se comentan los mismos errores. En una demanda por negligencia médica puede reclamar los siguientes beneficios:

  • Pago de facturas médicas
  • Compensación por salarios perdidos debido a su inhabilidad para trabajar
  • Indemnización por estrés o angustia mental
  • Dolor y sufrimiento del afectado, o de sus familiares
  • Pérdida de su capacidad para producir ingresos en el futuro
  • Imposición de daños punitivos

Además, si debido a la negación de atención médica oportuna ocurre un fallecimiento, la demanda puede escalar a grados más amplios de responsabilidad como muerte culposa.

¿Cómo hacer una queja en atención al paciente?

¿Cuándo se considera negligencia?

Una negligencia médica es la lesión que se le causa a un paciente debido a la ignorancia de la lex artis (el modo de hacer del oficio). Que Hacer Si El Medico No Te Manda Al Especialista Una negligencia médica es un daño físico o moral producido al paciente como consecuencia de un procedimiento médico imprudente o hecho desde el desconocimiento.

¿Cómo saber si fue mala praxis?

¿Cuáles son los derechos de un paciente?

¿Que se entiende por derecho del paciente?

Orígenes del concepto “derechos de los pacientes”. Los derechos de los pacientes son derechos subjetivos de la persona humana relacionados con su estado de salud-enfermedad. Se trata del ser humano –en su condición de paciente– que necesita sean respetados sus derechos humanos fundamentales: a la vida, a la salud, a la integridad física, a la dignidad, a la libertad, a la información, a la identidad, a la intimidad, a la confidencialidad, al consentimiento informado, a la verdad, a una muerte digna y otros.

Se originaron gradualmente a partir de las ideas del liberalismo político (se valoró fuertemente el principio de autonomía), el movimiento en pro de los derechos civiles, el desarrollo de la democracia participativa, el progreso, desde mediados del siglo XX a nuestros días, del derecho internacional de derechos humanos , la doctrina de los derechos personalísimos , el auge de la Bioética y otras razones (cambios sociales, políticos, culturales y económicos); todo ello confluyó para que se tuviera en cuenta la necesidad de formular los derechos de los pacientes.

Derechos que se fundan en los derechos humanos fundamentales de la persona humana : dignidad y libertad, en igualdad. Como un valioso antecedente de sistematización de los derechos en cuestión, se puede citar la Carta de Derechos del Paciente , elaborada por la Asociación Americana de Hospitales (1973).

  1. La Asociación Médica Mundial (AMM), en su XXXIV Asamblea Médica Mundial (1981), expidió la Declaración de Lisboa-Portugal sobre los Derechos de los Pacientes (actualizada en 1995 en Bali-Indonesia y revisada en Santiago de Chile, en 2005 (en adelante DL, la cual seguimos en este trabajo; en el derecho nacional se aplican las normas pertinentes del Código Civil y Comercial [CCyC] y lo establecido por la ley 26;

529 de Derechos de los Pacientes ). Esta necesidad de formular los derechos de los pacientes en cartas o declaraciones se expandió a Europa, y luego a los países del continente americano. En la Argentina, primero se legisló sobre los derechos de los pacientes en las jurisdicciones provinciales: Río Negro ( ley 3076/1997 ); Formosa ( ley 1255/1997 ); Tucumán ( ley 6952/1999 ); Neuquén ( ley 2611/2008 ); Chaco ( ley 6649/2010 ).

  1. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) dictó, en 1999, la “Ley Básica de Salud” ( ley 153 ), enumerando en su artículo 4º varios de los derechos del paciente;
  2. En la provincia de Córdoba, en una ley denominada “Carta del Ciudadano” (ley 8835/2000, en su artículo 6º, bajo la denominación “Derechos a la Salud”, trata sobre los Derechos de los Pacientes;

En el ámbito nacional, se reconocieron los derechos de los pacientes a través de la ley 26. 529 : Derechos del Paciente en su Relación con los Profesionales e Instituciones de la Salud (modificada por las leyes 26. 742 y 26. 812 y reglamentada por el decreto 1089/2012 ).

La ley 26. 529 recibió las siguientes adhesiones provinciales: Corrientes ( ley 5971/2010 ); Jujuy ( ley 5645/2010 ); Chubut ( ley I-436/2010 ); Catamarca ( ley 5325/2011 ); Río Negro ( ley 4692/2011 ); Tierra del Fuego ( ley 885/2012 ); Chaco ( ley 6925/2011 ); Santa Cruz ( ley 3288/2012 ); Buenos Aires ( ley 14.

464/2012 ); La Rioja ( ley 9585/2014 ). La Asociación Médica Argentina (AMA), a través de su Código de Ética para el Equipo de Salud (2001-2011), trata sobre “Los Derechos y Deberes de los Pacientes” (Cap. 5). Siglo XX: Pacientes sin derechos. Durante veinticinco siglos la mirada de la Medicina, de la ética médica, estuvo centrada en el médico; el paciente era considerado un incompetente moral para decidir sobre su salud y enfermedad.

En los albores del siglo XX, occidente reconocía los derechos humanos y adoptaba la democracia como sistema de gobierno. En cambio, la Medicina, la ética médica, seguían aferradas a su concepción hipocrático-paternalista.

La sociedad argentina se expresaba culturalmente bajo los patrones simbólicos del paternalismo, el patriarcado y el autoritarismo. El Código Civil de Vélez Sarsfield (1870-2015) tenía como objeto de regulación al patrimonio y el sujeto de derecho era el varón.

  • La mujer, en la cultura y en el derecho, no estaba a la par, sino que caminaba siempre detrás del hombre (la cultura y el derecho fueron impuestas por construcciones de la masculinidad);
  • El Código de Ética de la Confederación Médica de la República Argentina (COMRA, 1955) contenía claramente la filosofía hipocrática-paternalista (si bien se obraba en beneficio del enfermo, el médico decidía por sí y por el paciente);

La relación médico-paciente era paternalista y vertical. El galeno poseía el saber médico y decidía en consecuencia, sin tener en cuenta la opinión del enfermo. Ergo, el marco cultural y de derecho hacia impensable que se reconociesen los derechos de los pacientes.

  1. Los derechos de los pacientes en el siglo XXI;
  2. Los tiempos culturales cambian;
  3. Las sociedades mutan;
  4. La sociedad de éstos, nuestros momentos temporales, se muestra distinta, ha evolucionado;
  5. Se transformó en un colectivo social más democrático, pluralista e igualitario;

Se define como diversa y pluricultural. En ella caben todas las etnias, opciones de vida, religiones, ideologías, edades, características personales (culturales, sexuales, físicas, etc. Acepta la diferencia y promueve la inclusión social. Muestra cabal del cambio cultural de nuestra sociedad, es que ésta, lenta y progresivamente (muy dificultosamente) está dejando atrás el patriarcado que sojuzgó a la mujer a todo lo largo del siglo XX.

  1. Las mujeres (y muchos hombres que acompañamos) le dicen no a la violencia machista;
  2. Los derechos humanos son de la persona humana (no sólo del hombre/varón): hombre, mujer , niño y niña , persona mayor, sufrientes mentales, discapacitados, otros;

La persona es considerada como una substancia racional, portadora de dignidad y libertad. El Código Civil y Comercial (CCyC, vigente desde el 01/08/2015) tiene como objeto central de regulación la protección de la persona humana. Es en este (distinto) contexto socio-cultural que en la Argentina fue brotando la necesidad de legislar sobre los derechos de los pacientes.

Los derechos de los pacientes. Catalogación. Podemos clasificar los derechos de los pacientes conforme a tres conceptos básicos, a partir de los cuales se derivan los derechos de la persona enferma: vida-salud, dignidad y libertad-autonomía, y agruparlos tomando como referencia el listado de la Declaración de Lisboa-Bali (DLB).

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Derechos a la dignidad, la vida y la salud. La dignidad no es, en sentido estricto, un derecho subjetivo, sino un estado o condición inherente, calidad ontológica del ser humano. Es decir, el ser humano no “es” dignidad sino que “posee” esta calidad, condición o estado propio de un ser libre e idéntico a sí mismo.

El reconocimiento de la dignidad de las personas es el fundamento moral de la idea de derecho: obliga a considerar a la persona siempre como fin en sí misma y nunca como medio; establece la inviolabilidad de la persona, asegurando su indemnidad tanto en la faz externa (salud, integridad biopsicosocial) como interna (privacidad-confidencialidad), e impone la necesidad de considerar a las personas como sujetos y no como objetos; como portadoras de dignidad y no de precio.

El paciente tiene derecho al “trato digno y respetuoso” (art. 2º inc. b], ley 26. 529 ). La vida (del latín vita ) es un atributo inseparable de la persona humana que condiciona su existencia con el consecuente desenvolvimiento material y espiritual del hombre.

  1. Cuando se habla del derecho a la vida se está haciendo mención expresa a un derecho humano fundamental; el concepto abarca, como correlativos, el derecho a vivir y el derecho a conservar la vida;
  2. Como directa derivación del derecho a la vida, están el derecho a la salud y el derecho a la integridad física del hombre;

Por ello, en derecho se habla del “derecho a la protección de la salud” o del “derecho a la preservación de la salud”. Estos son derechos naturales que se fundamentan en las declaraciones internacionales de derechos humanos. El derecho a la vida está formulado en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (art.

1º), en la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica (art. 4º, inc. 1º), en la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 3º), y en la Convención sobre los Derechos del Niño (art.

1). El derecho a la preservación de la salud está contemplado por la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art. 25) y por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (art. 12). El Pacto de San José de Costa Rica dispone que “toda persona tiene derecho a que se respete su vida.

Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción” (art. 1). Como correlativo de esos derechos está el derecho a la asistencia sanitaria. El paciente tiene derecho a la “asistencia” médica (art.

2º inc. a], ley 26. 529 ); y el derecho a la disposición del propio cuerpo, en el marco de lo prescripto por el artículo 56 del CCyC. Derechos a la información y a la educación. El paciente tiene derecho a recibir información sobre su persona registrada en su historial médico y a estar totalmente informado sobre su salud, inclusive los aspectos médicos de su condición.

  1. Sin embargo, la información contenida en el historial del paciente sobre una tercera persona, no debe ser entregada a éste sin el consentimiento de dicha persona;
  2. Excepcionalmente, se puede retener información frente al paciente cuando haya una buena razón para creer que dicha información representaría un serio peligro para su vida o su salud;

La información se debe entregar de manera apropiada a la cultura local, de forma que el paciente pueda entenderla. El paciente tiene derecho a no ser informado por su solicitud expresa, a menos que lo exija la protección de la vida de otra persona. El paciente tiene derecho a la “información sanitaria” (art.

  1. 2º inc;
  2. f] y art;
  3. 4º, ley 26;
  4. 529 );
  5. Derecho a la educación en salud;
  6. Es deber del equipo de salud cooperar con las autoridades sanitarias a proteger el derecho a la educación sobre la salud y servicios de salud disponibles, incluyendo información sobre estilos de vida saludables y prevención de las enfermedades con responsabilidad personal de cada uno por su propia salud (DL, art;

9º). Derechos a la intimidad, la confidencialidad y la verdad. El principio de intimidad ampara el derecho a ser dejado a solas, a velar y a excluir de las miradas de terceros, la interioridad, los pensamientos, el núcleo central de la personalidad. El derecho a la intimidad se fundamenta en la dignidad de la persona humana.

  • Cuando el paciente es violado en su derecho a la intimidad por el profesional de la Salud (en forma consciente o inconsciente), hay una afrenta que aquel sufre en su dignidad;
  • La Declaración Universal de los Derechos del Hombre proclama que “nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación;

Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques” (art. 12). El Pacto de San José de Costa Rica se pronuncia en similares términos en el artículo 11. La Asociación Médica Mundial prescribe que “la dignidad del paciente y el derecho a su vida privada deben ser respetadas en todo momento durante la atención médica y la enseñanza de la medicina, al igual que su cultura y sus valores” (art.

10, inc. a). El paciente tiene derecho a la “intimidad” (art. 2º inc. c], ley 26. 529 ). Lo confidencial es, según el Diccionario de la Real Academia Española, “lo que se hace o se dice en confianza o seguridad recíproca entre dos o más personas”.

En el campo de la Salud se relaciona con los conceptos intimidad, privacidad, confianza y secreto médico. La confidencialidad reside en los datos que una persona brinda a otra en la creencia que los mismos serán resguardados. La confidencialidad es quebrantada, en cambio, cuando quien recepciona o es depositario de los datos que le fueron revelados (por ejemplo, por causa de su profesión: abogados, médicos) los revela a terceros sin justa causa.

El secreto profesional, a su vez, es la contracara del derecho a la confidencialidad. Éste se presenta como un derecho en cabeza del paciente. Aquél, es un deber ético y una obligación jurídica (y un derecho) que pesa sobre los profesionales del equipo de Salud.

El derecho a la confidencialidad ha sido regulado en las declaraciones o leyes que se expidieron sobre los derechos de los pacientes. El paciente tiene derecho a la “confidencialidad” (art. 2º inc. d], ley 26. 529 ). El secreto profesional fue establecido (como deber-obligación-derecho) en los códigos deontológicos y en las leyes que reglamentaron las actividades de médicos, odontólogos y otros profesionales de la salud.

  • El paciente tiene derecho a que los integrantes del equipo de Salud se relacionen con él, respetando el principio bioético de veracidad (el paciente decide y organiza su vida de acuerdo con la realidad de su enfermedad);

La dignidad del paciente se respeta cuando se le informa en forma completa, adecuada y conforme a la verdad (no con mentiras, engaños o falsedades). Derecho a la autodeterminación. El paciente tiene derecho a la autodeterminación y a tomar decisiones libremente en relación con su persona.

El médico informará al paciente las consecuencias de su decisión. El paciente adulto mentalmente competente tiene derecho a dar o a negar su consentimiento para cualquier examen, diagnóstico o terapia. El paciente tiene derecho a la información necesaria para tomar sus decisiones.

El paciente debe entender claramente cuál es el propósito de todo examen o tratamiento y cuáles son las consecuencias de no dar su consentimiento. El paciente tiene derecho a negarse a participar en la investigación o enseñanza en medicina. Derechos del paciente inconsciente.

Si el paciente está inconsciente o no puede expresar su voluntad, se debe obtener el consentimiento de un representante legal, cuando sea posible y cuando sea legalmente pertinente. Si no se dispone de un representante legal, y se necesita urgente una intervención médica, se debe suponer el consentimiento del paciente , a menos que sea obvio y no quede la menor duda, sobre la base de lo expresado previamente por el paciente o por convicción anterior, que éste rechazaría la intervención en esa situación.

Sin embargo, el médico siempre debe tratar de salvar la vida de un paciente inconsciente que ha intentado suicidarse. Derechos del paciente legalmente incapacitado. Incluso si el paciente es menor de edad o está legalmente incapacitado, se necesita el consentimiento de un representante legal, cuando sea legalmente pertinente; sin embargo, el paciente debe participar en las decisiones al máximo que así lo permita su capacidad.

Si el paciente incapacitado legalmente puede tomar decisiones racionales, éstas deben ser respetadas y él tiene derecho a prohibir la entrega de información a su representante legal. Si el representante legal del paciente o una persona autorizada prohíbe el tratamiento que, según el médico, es el mejor para el paciente, el médico debe apelar de esta decisión en la institución legalmente pertinente u otra.

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En caso de emergencia, el médico decidirá lo que sea mejor para el paciente. El diagnóstico o tratamiento se puede realizar contra la voluntad del paciente en casos excepcionales, solo y específicamente si lo autoriza la ley y conforme a los principios de la ética médica.

El paciente tiene derecho a la “autonomía” (art. 2º inc. e], ley 26. 529 ; a la “información sanitaria” (art. 2º inc. f] y art. 4º, ley 26. 529 ); al ” consentimiento informado ” (arts. 5º a 10, ley 26. 529 ); a dar ” directivas anticipadas ” (art.

11, ley 26. 529). Derecho a una atención médica apropiada y de calidad. La atención médica debe ser la adecuada a la enfermedad del paciente. El paciente siempre tiene derecho a un servicio médico profesional e institucional, ético e idóneo. Lo que va a variar es el tipo de prestación médica, la cual debe estar de acuerdo con la enfermedad que padezca el enfermo.

El profesional del equipo de Salud debe proporcionar el servicio médico-científico correcto, y utilizar el instrumental tecnológico adecuado a la naturaleza de la enfermedad en cuestión, para lograr efectividad y eficiencia en su trabajo.

Derecho a la atención médica de buena calidad. La dignidad del paciente exige que la atención médica no sea cualquier asistencia, sino una atención médica de buena calidad. Una asistencia médico-sanitaria de buena calidad debe ser aquella que “supere lo común”, que evidencia superioridad o excelencia.

Para el Código de Ética de la Asociación Médica Argentina, “a pesar de las dificultades para hallar una definición universalmente aceptada, el concepto de calidad de la atención en salud está vinculado a la satisfacción de las necesidades y exigencias del paciente individual, de su entorno familiar y de la sociedad como una totalidad.

Se basa en la organización de un cambio cuyo objetivo es lograr niveles de excelencia en las prestaciones, eliminando errores y mejorando el rendimiento de las instituciones” (art. 117). Derecho a ser atendido por un médico que el paciente sepa que tiene libertad para dar una opinión clínica y ética sin ninguna interferencia exterior.

  • El paciente tiene derecho a que lo atienda un médico que, además de poseer competencia científica, tenga independencia técnica y moral;
  • El paciente va a tener mayor confianza en la capacidad y la lealtad del médico, si le consta que éste tiene independencia o autonomía técnica y moral para decidir según su propio juicio;

Así lo establece la Asociación Médica Mundial en sus doce principios sobre la Prestación de la Atención Médica en cualquier Sistema Nacional de Atención Médica cuando dice: “La independencia moral, profesional y económica del médico debe ser asegurada”.

Derecho del paciente a ser tratado respetando sus mejores intereses. El tratamiento aplicado debe ser conforme a los principios médicos generalmente aprobados. El Código Internacional de Ética Médica de la Asociación Médica Mundial estipula que “el médico debe a sus pacientes todos los recursos de su ciencia y toda su lealtad”; y ello lo debe poner en práctica, respetando los mejores intereses del paciente: su vida y su salud, su dignidad y su libertad.

Toda la praxis médica debe ser acorde a la ciencia médica; esto es, a “los principios médicos generalmente aprobados”. Derecho a que la seguridad de la calidad sea siempre parte de la atención médica. Los médicos, en especial, deben aceptar la responsabilidad de ser los guardianes de la calidad de los servicios médicos.

La seguridad de la calidad de la atención médica debe ser parte del compromiso ético del médico del actuar siempre en beneficio del paciente. Las medidas de bioseguridad que se deben instrumentar en las instituciones conllevan un doble fin: la indemnidad del paciente y la seguridad del profesional, en cuanto a la adquisición ocupacional de enfermedades.

El paciente tiene derecho a una atención médica continua. El médico tiene la obligación de cooperar en la coordinación de la atención médicamente indicada, con otro personal que trata al paciente. Oportunamente, la Declaración de los Derechos de los Pacientes de la Asociación Americana de Hospitales (1973) prescribió: “10.

El paciente tiene derecho a esperar una continuidad razonable de atención”. El derecho a la salud del que gozan todas las personas empezará a ser realidad si, aparte de batallar contra otros factores básicos (jurídicos y económicos principalmente), se instrumentan los medios necesarios para que la accesibilidad en tiempo propio al servicio de salud sea posible –y durante todo el tiempo que el enfermo necesite ser asistido médicamente (desde el prisma de una continuidad razonable de la atención médica)–, acercando la realidad al deber ser.

El paciente tiene derecho a recibir de parte de un centro de Salud, de acuerdo con su capacidad, una evaluación, un servicio o la remisión a otra institución, según lo indique la urgencia del caso. El paciente, de acuerdo con la patología que presente, y sobre la base de la capacidad instalada de la institución médica (complejidad y posibilidades tecnológicas y recursos humanos), tendrá derecho a: i) en caso de urgencia, a que se le brinden los servicios médicos que la urgencia o el estado de necesidad indiquen.

  1. Se trata de un deber moral y una obligación jurídica de todo establecimiento de Salud;
  2. En caso que la institución no cuente con la capacidad adecuada para atender la emergencia que presenta el paciente, se deberán tomar las medidas de cuidado médico que el caso requiera, e instrumentar el traslado del paciente a otra institución; ii) a que se le efectúe una evaluación de su condición de salud-enfermedad, o se le brinde un servicio de Salud;

El paciente tiene derecho a elegir o cambiar libremente su médico y hospital o institución de servicio de Salud, sin considerar si forman parte del sector público o privado. Como principio, los pacientes tienen libre decisión para elegir el médico que los va a atender.

Este derecho va a estar sujeto a las modalidades operativas de los sistemas de atención de la salud: público, seguridad social y privado. Derecho a la segunda opinión. El paciente tiene derecho a solicitar la opinión de otro médico en cualquier momento.

La libertad de elección en cabeza del paciente, incluye el derecho a una segunda opinión. Es la consulta del paciente a un segundo médico con el objeto de confirmar el diagnóstico o pronóstico realizado por el primer médico. El paciente tiene derecho a la “interconsulta médica” (art.

  1. 2º inc;
  2. g], ley 26;
  3. 529 );
  4. Derecho a la asistencia espiritual y moral y a una muerte digna;
  5. La Declaración de Lisboa (DL) estableció que “el paciente tiene el derecho de recibir o rechazar la asistencia espiritual y moral, inclusive la de un ministro de una religión apropiada”;

Este derecho se relaciona con la libertad de religión. Y el derecho a una muerte digna se relaciona con la aspiración del ser humano al “buen morir”, sin sufrimiento, sin dolor, con la adopción de la conducta médica más correcta posible para que el paciente, próximo a su fin, tenga una buena muerte, sin adelantar ni atrasar artificialmente ese momento.

El derecho a una muerte digna está directamente vinculado con la atención médica al paciente terminal y con la eutanasia (el paciente tiene derecho a una “muerte digna”: arts. 5º incs. g] y h]; 7º inc. f], 10 y 11, ley 26.

529). Bibliografía BERTOLDI DE FOURCADE, María Virginia (2014). Los derechos del paciente. Su recepción legislativa. En Garay, Oscar Ernesto (Director). Responsabilidad profesional de los médicos. Ética, Bioética y jurídica: civil y penal , T. I, pp. 245-292. Buenos Aires: La Ley.

GARAY, Oscar Ernesto (2008). Derechos de los pacientes. En TEALDI, Juan Carlos (Director). Diccionario latinoamericano de Bioética, pp. 249-253. Unesco – Universidad Nacional de Colombia. GARAY, Oscar Ernesto (2003).

Los Derechos Fundamentales de los Pacientes, 1ª ed. , pp. 544. Buenos Aires: Ad-Hoc. KRAUT, Alfredo (1997). Los derechos de los pacientes, p. 490. Buenos Aires: Abeledo-Perrot. —————————————————————– Recibido: 28/09/2016; Publicado: 03/2017.

¿Dónde puedo presentar una queja contra un médico?

Metodología – En la actualidad, todos los hospitales y centros de salud tienen la obligación de disponer del Servicio de Atención al Paciente, este servicio se encarga de velar por el cumplimiento de los derechos y obligaciones de los usuarios, de informar de las prestaciones disponibles, las características asistenciales de cada centro o servicio y el procedimiento para emitir sugerencias o reclamaciones, así como de tramitar la solicitud de documentación clínica y de cambio de hospital. La presentación de sugerencias, agradecimientos, quejas, reclamaciones y peticiones se puede realizar:

  • Presencialmente: en cualquier Servicio de Atención al Paciente y Usuario de los centros sanitarios ; en el Departamento de Salud o de sus Delegaciones Territoriales y en cualquiera de las formas previstas en el artículo 16 de la ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.
  • Por correo postal: dirigido al centro sanitario al que se refieren los hechos, al Departamento de Salud o a sus Delegaciones Territoriales de Salud.
  • Por vía telemática , a través del formulario electrónico disponible, utilizando DNI Electrónico u otro certificado digital admitido.
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¿Dónde puedo poner una queja de la Salud?

Recuerde: Usted puede utilizar si así lo desea la Línea Gratuita Nacional 018000-910097 para presentar sus Solicitudes, Sugerencias, Quejas o Reclamaciones.

¿Qué significa prioridad 3 en lista de espera?

ANEXO IV – Comunidad autónoma de: Fecha de corte:

Tramos Prioridad 1 Prioridad 2 Prioridad 3
30-60 NO NO
60-90 NO NO
91-180 NO
181-365
>365

subir.

¿Cuánto tiempo tengo para demandar a un médico por negligencia médica?

En el caso de los procedimientos por una negligencia médica, deberemos dirigirnos a la vía civil (la vía penal se reserva para los casos más graves). El plazo para reclamar por una negligencia médica producida en la sanidad privada es de 5 años si estamos ante una responsabilidad contractual.

¿Cuánto puede costar una demanda por negligencia médica?

Una de las primeras cuestiones que cualquier víctima de una negligencia médica se plantea es cuánto puede costar una demanda por negligencia médica pues, en función de ello, decidirá o no si desea iniciar un proceso de reclamación. En este artículo trataremos de dar respuesta a dicho interrogante. Son los siguientes:

  1. Notario. Su intervención resulta precisa para el otorgamiento de un poder general para pleitos que habilite a procurador y abogado para actuar en nombre de la víctima. En la actualidad el coste aproximado de un poder general para pleitos oscila entre los 50 y 80 euros.
  1. Perito médico especialista. Tiene un papel fundamental en el procedimiento, pues es el responsable de acreditar desde un punto de vista médico pericial la concurrencia de una mala praxis médica y de la existencia de una relación de causalidad entre la misma y los daños y perjuicios sufridos. Puede intervenir en dos momentos del proceso:
  • Estudio de viabilidad inicial: Hace referencia al estudio que en ocasiones resulta preciso antes de plantearse iniciar una reclamación por negligencia médica. Se trata de un informe en el que el perito constata de su puño y letra si considera que puede acreditarse la negligencia. El coste varía en función de la especialidad del perito y de la complejidad del caso. Los honorarios suelen oscilar entre 250 y 500 euros.

    La mejor forma de determinar el coste de un procedimiento por negligencia médica es diferenciando los profesionales que intervienen en el procedimiento y los honorarios aproximados que se devengan por su trabajo.

    (En ocasiones este gasto puede evitarse).

  • Dictamen pericial y comparecencia en juicio:  Es el documento clave del proceso, dónde el perito ha de exponer los elementos que permiten demostrar que ha existido una negligencia médica. Su coste puede variar en función de la especialidad del perito, volumen de documentación a estudiar y de la complejidad que presente el caso. Suele oscilar entre 1. 000 y 3. 500 euros. (En ocasiones este gasto puede evitarse).
  1. Procurador. Es el representante del reclamante. Se encarga entre otras cosas de recibir y trasmitir al letrado las notificaciones del juzgado, así como de presentar los escritos preparados por el abogado. sus honorarios se determinan de conformidad con una serie de aranceles en función del tipo de procedimiento y la cuantía del mismo.
    1. Inicialmente suele cobrar una provisión para hacer frente a los gastos del procedimiento y al finalizar liquida de conformidad con los aranceles correspondientes;
    2. La provisión de fondos inicial suele oscilar entre los 400 y 500 euros;

    (En ocasiones este gasto puede evitarse).

  1. Abogado especialista en negligencia médicas. Fruto de la aplicación de las normas de libre mercado, los abogados, como profesionales liberales determinan con total libertad y sin sujeción a baremo alguno sus honorarios. Esto hace casi imposible afirmar categóricamente cuales serían los honorarios de un abogado por la tramitación de demanda por negligencia médica. Ahora bien, sí que puede afirmarse que dos suelen ser la formulas habituales de contratación:
  • A porcentaje o cuota litis: sistema de contratación en el que el abogado para negligencias médicas  hace depender sus honorarios del resultado del pleito. Es decir, el abogado cobrará un porcentaje de la indemnización en caso de que se obtenga un acuerdo o una sentencia condenatoria. En caso contrario el abogado no devengará honorarios por los trabajos realizados.
  • Abono de una provisión inicial y un porcentaje en caso de éxito:  Esta fórmula es una suerte de hibrido. El letrado cobra una provisión de fondos inicial y el resto de sus honorarios quedan sometidos al resultado del procedimiento. En estos casos, lógicamente al devengarse una provisión de fondos inicial, el porcentaje de la indemnización en caso de éxito será menor que un supuesto de cuota litis pura.
  1. Caución. Solo aplicable en el procedimiento civil. Se trata de un importe que la Ley de Enjuiciamiento Civil obliga a ofrecer a aquella persona que interpone una demanda de diligencias preliminares, con la finalidad de reparar los gastos que a la parte contraria le pueda generar dar cumplimiento a las diligencias.

En última instancia debe reseñarse que en la actualidad los seguros de hogar suelen cubrir (todos o parte) de los gastos de un proceso para reclamar por una negligencia médica, siendo recomendable que una vez puesto el caso en manos de un abogado especialista en derecho sanitario se contacte con la compañía, a fin de iniciar un expediente y que ésta reembolse de los importes que efectivamente hayan sido abonados por el asegurado. A salvo quedaría también la posibilidad de solicitar asistencia jurídica gratuita con libre designación de abogado, tal y como explicábamos en otro de los artículos de nuestro blog, al que puede acceder haciendo clic aquí ..

¿Cuánto tiempo tengo para hacer una demanda por negligencia médica?

NUNCA MEDICO GENERAL, SIEMPRE ESPECIALISTA !!

Renuncia de responsabilidad La ley requiere que usted presente una demanda dentro de un período específico de tiempo, dependiendo de la naturaleza de la reclamación y de la entidad que causó su lesión. Esto se conoce como el ordenamiento de las limitaciones. No presentar la demanda dentro de este margen de tiempo, impide que usted pueda presentar una demanda del todo. En algunas instancias, existen varias excepciones a los ordenamientos de limitación que pueden extender o reducir los períodos límite.

  1. Pueden existir requisitos especiales para la presentación de las reclamaciones;
  2. Por estas razones, es importante consultar a un abogado tan pronto como sea posible para asegurarse que usted no perderá un plazo límite crucial;

Las reclamaciones por negligencia médica generalmente deben hacerse dentro de dos años de la fecha en que el reclamante descubrió o razonablemente debió descubrir, la lesión, lo que sea más tarde, pero no más allá de diez años después de la fecha de la lesión.

  1. Una causa para actuar por una lesión a un menor de diez años de edad, deberá inciarse dentro de dos años de la fecha de tal lesión, o antes del décimo segundo aniversario del nacimiento del menor, lo que proporcione un plazo más largo;

Se suprimern los períodos de limitación durante cualquier período en que el proveedor de cuidados a la salud o su representante cometió fraude o confabulación para ocultar o tergiversar hechos materiales acerca de la lesión.

¿Cómo demandar a un médico por mala praxis?

¿En qué consiste una negligencia médica? – El personal sanitario tiene el deber de preservar y restablecer la salud del paciente. Y, aunque tal resultado no siempre está en sus manos, existen unos estándares en la práctica médica , orientados a la curación.

  • Así, un médico no puede apartarse injustificadamente de tales estándares;
  • Las negligencias médicas dan al paciente lesionado derecho a una indemnización;
  • Para reclamarla habrá que contar con los servicios de un civilista o administrativista, ya que pueden desplegar responsabilidad civil o patrimonial dependiendo del estatuto del personal que produzca la lesión;

En las situaciones más extremas habrá que recurrir a un penalista para exigir la responsabilidad penal del facultativo.

¿Qué obligacion tienen los médicos?

Sin importar su función o especialidad, todo médico debe llevar auxilio pronto al enfermo en peligro inmediato. Con excepción del caso de urgencia y de aquel en que está obligado por humanidad, un médico tiene derecho de no prestar sus servicios, por razones profesionales o personales.

¿Qué tipos de negligencia hay?

¿Cuántos derechos y deberes de los pacientes hay?

La ley también establece deberes de los pacientes tales como Entregar información veraz acerca de su identidad, dirección y enfermedad. Cuidar las instalaciones y equipamiento del recinto de salud. Tratar respetuosamente al personal de salud. Respetar el reglamento interno del establecimiento.

¿Qué artículo habla de la negligencia médica?

Artículo 228 BIS II. – Al responsable del delito de negligencia médica se impondrá una pena de 3-tres meses a 2-dos años de prisión y se condenará además la reparación del daño y gastos originados derivados de la mala práctica.

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