No Hay Mejor Medico Que Uno Mismo?

No Hay Mejor Medico Que Uno Mismo
Señor Director: En el reciente debate entre los candidatos a la presidencia escuchamos decir a uno de ellos, Sebastián Piñera, que respecto de los inmigrantes sería bueno (deseable) permitir el ingreso de médicos, científicos y técnicos. Cierto es que en los albores de la patria (como gustan algunos decir) el aporte de esos inmigrantes fue decisivo para fundar nuestro desarrollo (hay muchos ejemplos), pero es claro que estamos en otra etapa donde lo importante, lo que asegura la sustentabilidad de lo que se hace, es si somos capaces de formar adecuadamente ese tipo de personas y generamos las condiciones para que hagan el aporte que de ellos se espera al desarrollo de nuestro país.

Como bien indica El Vicerrector Claudio Martínez (El Mostrador) lo que se esconde detrás de esta afirmación es “una concepción simplista de la investigación, el desarrollo y la innovación y una sobre valoración del emprendimiento”.

Es precisamente esa lógica, análoga la mera extracción de recursos, la que impide en el largo plazo la consolidación de nuestro desarrollo y lo vuelve eternamente precario. Lo interesante, lo revelador, es como el candidato Piñera al fijar su posición en el tema de los inmigrantes nos muestra, inevitablemente, su agenda y sus creencias que por cierto estima son lo mejor para todos nosotros.

Es el convencimiento personal, necesario pero no suficiente, no una visión de estadista la que domina su discurso. Es la falta de confianza, falta de audacia, en lo que no puede reducir a indicadores de estado de avance de un proyecto, lo que le impide creer en la ciencia como pilar de desarrollo.

Es la lógica que reduce el emprendimiento (bienvenidas las nuevas ideas) a una mera cuestión de flujos de dinero. Pero tal vez lo que mejor retrata el ánimo del candidato es su afirmación que reza que “no hay mejor médico que uno mismo” (parece una frase tomada del movimiento anti vacunas).

Puede entenderse que se quiera apelar a la “sabiduría popular” para abusar del efecto halo (soy como Ud. , por lo tanto soy bueno), pero lo relevante aquí es la falta de confianza en la generación de diversas formas de concebir el mundo.

En esta lógica, el “ciudadano de a pie” seguirá creyendo más en sus santos que en sus científicos. La lista en que “lo mejor es uno mismo” es larga, no hay mejor ecólogo que uno mismo, no hay mejor mecánico que uno mismo, no hay mejor empresario que uno mismo, no hay mejor persona que uno mismo y, finalmente, no hay mejor presidente que uno mismo. Eduardo Kessi C Síguenos en Descargar documento anexo de esta noticia –>.

¿Cuál es la frase célebre de Hipócrates?

Imagen del médico griego Hipócrates. Hipócrates, Voltaire, Heráclito, Séneca o Platón han sido algunos de los grandes pensadores de la historia que han dejado reflexiones sobre la Medicina y que en la actualidad se utilizan en los manuales para formar a los facultativos. En esta información recopilamos algunas de las reflexiones más conocidas de Hipócrates y que bien podrían servir para iniciar al médico en la humanización :

  1. Cura a veces, trata con frecuencia, consuela siempre
  2. Es mucho más importante saber qué persona tiene la enfermedad que qué enfermedad tiene la persona
  3. La principal virtud que puede tener el lenguaje es la claridad , y nada le resta tanto como el uso de palabras desconocidas 
  4. Donde quiera que se ama el arte de la Medicina se ama también a la humanidad
  5. Los médicos son muchos en el título , pero muy pocos en realidad
  6. El paciente debe combatir la enfermedad j unto con el médico
  7. Haz un hábito de dos cosas: ayudar ; o al menos no hacer daño    

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario..

¿Qué dijo Hipócrates sobre la medicina?

El juramento de Hipócrates – Tal vez la tradición mas duradera en la historia de la medicina sea el “Juramento de Hipócrates”. Este juramento fue escrito como un lineamiento de ética médica y aunque la palabras exactas han cambiado con los tiempos, el contenido general es el mismo: un juramento de respeto para aquellos que impartieron su conocimiento sobre la medicina y para los pacientes, así como la promesa de tratarlos con el mejor conocimiento médico.

El Juramento dice: Juro por Apolo médico, por Esculapio, por Higea y Pancea, por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, que cumpliré, según mis fuerzas y mi capacidad, el juramento y el compromiso siguiente: Respetaré a mi maestro de medicina tanto como a los autores de mis días, compartiré con él mis bienes y, si es preciso, atenderé a sus necesidades; consideraré a sus hijos como hermanos y, si desean aprender la medicina, se las enseñaré gratis y sin compromiso.

Comunicaré los preceptos, las lecciones orales y el resto de la enseñanza a mis hijos, a los de mi maestro, a los discípulos ligados por un compromiso y un juramento según la ley médica, pero a nadie mas. Dirigiré el régimen de los enfermos en provecho de ellos, según mis fuerzas y mi juicio, y me abstendré de todo mal y de toda injusticia.

No entregaré veneno a nadie, si me lo piden, ni tomaré la iniciativa de tal sugestión, tampoco entregaré a ninguna mujer un pesario abortivo. Pasaré mi vida y ejercitaré mi arte en la inocencia y la pureza.

No operaré del mal de piedra. En cualquier casa que entre, iré para la utilidad de los enfermos, guardándome de toda mala acción voluntaria y de corrupción, y sobre todo de la seducción de mujeres y de muchachos, libre o esclavos. De todo aquello que vea u oiga en la sociedad durante el ejercicio de mi profesión, e incluso fuera de ella, callaré lo que no necesita ser nunca divulgado, considerando la discresión como un deber en semejante caso.

Si cumplo este juramento sin infringirlo, seré honrado siempre por los hombres; si lo violo y soy perjuro, que mi suerte sea la contraria. Como es claro, la organización del Juramento está dividida en dos partes.

La primera parte especifica los deberes del estudiante hacia su maestro y sus obligaciones al trasmitir el conocimiento médico, mientras la segunda parte es un breve resúmen de la ética médica. Sin embargo, como esta segunda parte no es consistente con los principios y prácticas del propio Hipócrates, se ha supuesto que él no fué el único que lo redactó y algunos de los argumentos son los siguientes.

Una inconsistencia inmediata es la prohibición del aborto, ya que el Corpus Hipocraticus contiene varias alusiones a los métodos para abortar y el uso de ‘pesarios’. Además, las prohibiciones del Juramento no hacen eco a los sentimientos del público en general, ya que en la época griega, igual que en la romana, el aborto se practicaba sin escrúpulos.

Una segunda discrepancia entre el Juramento y los principios hipocráticos en general, es la prohibición del suicidio, ya que en la antiguedad este no era censurado. El suicidio como un alivio para la enfermedad era visto como justificable, tanto así que en algunas ciudades-estado era una institución legalizada por las autoridades.

  1. En las religiones antiguas tampoco se prohibe el suicidio;
  2. Además, los griegos no pensaban en un castigo eterno para los que terminaban su vida en esa forma y las leyes y religiones dejaban libres a los médicos para hacer lo que su conciencia les permitiera;

La posición tomada en el Juramento parece estar de acuerdo con los principios de los pitagóricos, ya que entre todas las escuelas griegas de filosofía sólo ellos sancionaban el suicidio y el aborto. El Juramento también está de acuerdo con las prohibiciones pitagóricas contra los procedimientos quirúrgicos de todo tipo y contra el derramamiento de sangre, ya que se creía que ahí residía el alma.

  • De nuevo, esta prohibición contra cortar es especialmente contraria a varios tratados en el Corpus Hipocraticus , donde hay extensas reseñas sobre técnicas quirúrgicas y los procedimientos de las salas de operaciones;

El Juramento de Hipócrates puede haber sido escrito entre el siglo VI aC y el siglo IV dC. Ha sido el ejemplo de ética médica y no es raro que, aunque incorrectamente atribuído en su totalidad a Hipócrates, se haya mantenido como el símbolo de la actitud de los médicos.

La prohibición contra el aborto y el suicidio estaban (y aún están) de acuerdo con los principios de la iglesia cristiana. Además la primera referencia al Juramento fue en el siglo I dC y puede haber sido adecuado poco después, porque llenaba los ideales religiosos de esa época.

Sin embargo, es irónico que con toda la influencia religiosa implícita el Juramento, sea asociado con Hipócrates, el médico que separó la medicina de la religión y la enfermedad de las explicaciones sobrenaturales.

¿Qué dice el juramento hipocrático?

A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa. No operaré a nadie por cálculos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica.

¿Cuál es el lema de los médicos?

Pasaron más de 2500 años desde que Hipócrates, que vivió en el siglo V antes de Cristo, escribió cuáles debían ser las obligaciones de los que ejercen la medicina. Este Juramento Hipocrático , con algunas modificaciones, es el mismo que en la actualidad deben firmar los que terminan sus estudios y quieren dedicarse a la profesión “No llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos”, fue la base del juramento que Hipócrates les hizo hacer a sus discípulos, que llevarían a lo largo del mundo la medicina.

A más de dos milenios, la concepción del griego continúa siendo la base de la ética médica a nivel global. ¿Cuáles son los alcances actuales de este juramento? “En sus orígenes la medicina era una experiencia que se transmitía de persona a persona.

De padre a hijo. Eran conocimientos heredados. Una especie de sacerdocio profesionalizado. En ese contexto surge el juramento”, explicó a LA NACION  Roberto Cambariere ,  presidente del Comité de Bioética de la universidad de la Fundación Favaloro. “Durante estos años se fue resquebrajando, adaptando y modernizando, pero que en esencia lo que se busca es defender a ultranza la vida de las personas.

  • Implícitamente, el juramento hipocrático, está en contra de la eutanasia;
  • Se puede decir que lo que perdura es la confidencialidad y la preservación del paciente”, detalló;
  • Cambariere dijo que este juramento no tiene una validez jurídica en el país y “se relaciona más a cuestiones éticas y deontológicas”;

Además detalló que cada universidad adapta el estilo del juramento y, en algunos casos, se utilizan otros como el código de Maimónides o el de Hammurabi. El especialista explicó que en la Argentina existen también los códigos deontológicos y comités de ética de cada especialidad médica y, llegado el caso, se pueden judicializar.

¿Quién es el padre de la medicina?

Introducción Es una satisfacción recordar las clases magistrales del Dr. Jorge Melgarejo Duran, quien dictaba sus lecciones de anatomía, con minuciosidad, detalle, profundidad y empeño, además de anatomía, sus clases eran matizadas con magnificas referencias sobre la Historia de la Medina, de él supimos que el padre de la Medicina fue el griego Hipócrates de Cos.

Las clases se llevaban a cabo en el tercer piso del edificio central de la Facultad de Medicina, allá por los años 70, el salón era el aula “K”, donde los estudiantes ávidos y deseosos de aprender anatomía de los labios del Gran Maestro, Master en Ciencias Morfológicas, título obtenido en la ciudad de Cali Colombia.

El dominio de los temas anatómicos era extraordinario, conocía a perfección y profundidad la denominada Biblia de la Anatomía, el libro de Testut. Y además de otros libros como Rouviere. Después de la intervención de la Universidad por la Dictadura de Banzer, se creó el CNES (Consejo Nacional de Educación Superior), nefasta institución que intervino, reformo y conculco la Autonomía Universitaria; ente suprauniversitario que reformó el pensum de la carrera de medicina (y de las demás carreras de la Universidad), dividiendo en dos semestres el año académico.

  • La cátedra de Anatomía tenía la sigla de MOR-201, “Anatomía Macroscópica”, y el texto oficial era Anatomía (Estudio por regiones del cuerpo humano) de Gardner, de 1037 páginas, (1) el mismo que se adaptaba al corto tiempo (4 meses) para aprender anatomía; como se puede apreciar, existe una enorme diferencia con los cuatro tomo de Testut, o los tres tomos de Rouviere;

En la introducción, del primer libro, se hace una escueta referencia, entre otras, a la historias de la anatomía. (2) “La anatomía griega tuvo su origen en Egipto. Alcmeón de Crotona (hacia 5000 a. de J. ) proporciona los primeros datos de observación anatómica animal”.

“Hipócrates de Cos (hacia 400 a. de J. ) es considerado como uno de los fundadores de la ciencia anatómica (. ) De anatomía (de la colección hipocrática correspondiente a mediados del siglo IV a. de J. )) fue, tal vez, el primer tratado de anatomía.

Del corazón (de la colección hipocrática, hacia 340 a. de J. ) fue la primera obra completa de anatomía”. El profesor Melgarejo, inspirado en la Historia de la Medicina, relataba la genialidad de Hipócrates de Cos, de concebir que las enfermedades no eran castigo de seres divinos por actos pecaminosos que haya cometido el paciente.

La enfermedad era el desequilibrio de la physis, es decir, del microcosmos o medio interno (de Claude Bernard). La salud, era la eucrasia y la enfermedad, era la discrasia, esta última producida por alteración de los humores.

Empédocles de Agrigento Empédocles, nació el año 495 y murió 423 a. ( fig. 1 ), filósofo materialista, ideólogo de la democracia esclavista, era ciudadano de Agrigento, Sicilia. Estudio los sentidos, localizando la sensación auditiva en el laberinto, Postuló la existencia de cuatro elementos que formaban la naturaleza (physis): la tierra, el aire, el fuego y el agua, de cuyas combinaciones surgen todas las cosas. (3 – 4) En su poema filosófico “De la Naturaleza”, reduce toda la diversidad de las cosas a cuatro elementos (raíces): 1) tierra, 2) agua,3) aire y 4) fuego. Por lo tanto, postula la “teoría de los cuatro elementos”, reúne el agua de Tales de Mileto, el fuego de Heráclito de Éfeso, el aire de Anaxímenes de Mileto y la tierra de Jenófanes de Colofón, las cuales se mezclan en los distintos entes sobre la tierra.

  • Por ello, “nada es verdaderamente destruido, sino sólo transformado en otra combinación”;
  • Estos elementos están sometidos a dos fuerzas, que pretenden explicar el movimiento (generación y corrupción) en el mundo: el Amor, que las une (amistad o atracción), y el Odio (enemistad o repulsión), que las separa;

El hombre es también un compuesto de los cuatro elementos, el microcosmos es semejante al macrocosmos, es decir, la physis. Por lo tanto, la salud consiste en cierto equilibrio entre ellos. (5) Hipócrates de Cos Hipócrates nació en la Isla de Cos, actual Grecia, 460 a.

(en la época de la Octogésima Olimpiada), murió en Larisa (Tesalia) en el año 377 a. Según la tradición, Hipócrates descendía de una estirpe de médicos-sacerdotes, Asclepios y se decía que estaba directamente emparentado con Esculapio, el dios griego de la medicina.

Hijo de Fenáretes y Heráclides médico de Cos, amigo de Demócrito y Gorgias. Contemporáneo de Sócrates y Platón, éste último lo cita en diversas ocasiones en sus obras. Al parecer, durante su juventud Hipócrates visitó Egipto, donde se familiarizó con los trabajos médicos que la tradición atribuye a Imhotep.

See also:  Si Cambio El Empadronamiento Tengo Que Cambiar De Medico?

Hipócrates ser sirvió de sus sentidos y su razón como los únicos instrumentos diagnósticos, desarrollando un sistema racional basado en la observación y la experiencia; inició la práctica clínica junto al lecho (clínica) del enfermo y repitió una y otra vez las observaciones hasta conocer los signos distintivos de cada síndrome.

Por eso Hipócrates ha sido llamado padre de la medicina. ( fig. 2 ). (6,7) Hipócrates y la Medicina Racional El pensamiento filosófico sobre la enfermedad se origina en el pensamiento filosófico del orden natural (physis) que es el bien y el desorden (caos) que es el mal. La naturaleza es obra divina y en consecuencia el orden natural es formalmente bueno, de igual manera el orden físico (physiologya) de un individuo es bueno, es decir, salud. (8) El desorden o desequilibrio se manifiesta como enfermedad, tal es así que, Hipócrates postulaba la doctrina del equilibrio de los cuatro elementos y si estos entraban en desequilibrio cuando la persona enfermaba, de ahí que los tratamientos consistían en reponer tal equilibrio utilizando sangría, vomitivos, lavativas, etc.

( Fig. 3 ) Hipócrates consideraba que en la sangre radicaban los cuatro humores, que representa a los cuatro elementos de la physis, así observo que cuando coagula la sangre ocurre los siguientes fenómenos: una vez iniciado la coagulación se puede observar dos estratos: 1) la base del coágulo es oscura y densa, 2) la superficie es roja y fluida.

Hipócrates, lo mismo que ya había hecho Empédocles, llegó a la conclusión de que en el coágulo existen dos substancias distintas, una más ligera, que se coloca en la superficie, otra más densa (la parte superficial del coagulo, en contacto con el aire, adquieren el color carmesí, que tanto llamó la atención de los griegos, en tanto que la parte de la base conservan su color natural rojo-negruzco). Hipócrates realizó otra observación: tomando un recipiente en que vertió la sangre procedente de una sangría, sin dar tiempo a que se formara el coágulo, agitó con un batidor el líquido hasta obtener a los pocos segundos dos sustancia. De la sangre se desprendió una materia blancuzca y pegajosa, una mucosidad, a la que dio el nombre de “flema” (pituita). Apartando la flema del resto de la sangre, esperó a que se formara el coágulo. Pero fue en vano, el coágulo no apareció (había separado la fibrina de la sangre).

Luego de unos minutos, la base se contrae y desprende un líquido amarillo-claro, al cual denominó bilis amarilla o cólera (es decir, el suero). Hipócrates razonaba: (9) «Al ser separada del cuerpo, la sangre se enfría y ésta es la causa de que muera, ya que sin calor no hay vida.

Por eso se coagula la flema y hace coagular con ella a las otras partes que la sangre contiene». “La flema coagula la sangre, es la bestia blanca, por eso en las venas de los cadáveres se encuentra sangre coagulada y fría, en los vivos sangre líquida y caliente” Hipócrates designo, a los elementos encontrados en la sangre, de la siguiente manera: 1) a la mucosidad la denomino flema (la fibrina); 2) a la bilis amarilla que se desprende del coágulo la llamó cólera (el suero), 3) a la base de color negro la denominó bilis negra, o melancolía, y 4) a la parte superficial roja del coágulo la llamó hema, Hipócrates concluyo: ( 10) “Cuatro son los elementos que constituyen todos los cuerpos del universo, como ya definió Empédocles, y por eso son cuatro las partes de la sangre, ello es evidente”.

(«De la Naturaleza Humana. ») Hipócrates sabía perfectamente, por lo tanto, que a cada uno de los elementos definidos por Empédocles, aire, tierra, agua y fuego, le correspondían unas propiedades específicas: 1) El aire había sido definido como el principio caliente y húmedo, 2) la tierra como el frío y seco, 3) el agua como frío y húmedo, y 4) el fuego como caliente y seco.

Esta era la clasificación establecida por la física (physis) en los siglos de mayor apogeo de la cultura griega. Hipócrates dio al fin con la secreta correspondencia entre las partes de la sangre y los elementos de la physis ( Fig. 4 ): (11-12) Cualquier alteración en la composición de la sangre motivaba la enfermedad; los cuatro humores debían coexistir en equilibrio (eucrasia) sin que ninguno de los cuatro predominara sobre los demás (discrasia). Este concepto se halla repetidamente expresado a lo largo de los textos hipocráticos: (13) “Todo se funda sobre un único confluir de todos los humores, sobre una única concordia, una única simpatía. ” («De la Alimentación. ») “El cuerpo humano contiene sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra, y esto es lo que constituye su naturaleza orgánica, y lo que sirve de base a la salud y a la enfermedad.

  • El hombre es pues tanto más sano cuanto dichos componentes se hallen entre sí en una relación de mayor ponderación y equilibrio en lo referente a mezcla, fortaleza y cantidad;
  • El ser humano sufre, en cambio, cuando alguna de dichas substancias existe en cantidades excesivamente grandes o pequeñas, o ha sido eliminada del cuerpo, no estando mezclada con las restantes;

” («De la Naturaleza Humana. ») “La salud del hombre es un estado dado por la naturaleza, la cual no emplea elementos extraños sino una cierta armonía entre el espíritu, la fuerza vital y la elaboración de los humores” Además, Hipócrates fue uno de los primeros médicos que rechazó las supersticiones, leyendas y creencias populares que señalaban como causantes de las enfermedades a las fuerzas sobrenaturales o divinas.

De la epilepsia, enfermedad sagrada de la antigüedad, en su “Tratados Médicos: Sobre la Enfermedad Sagrada”, decía: (14) “Acerca de la enfermedad que llaman sagrada sucede lo siguiente. En nada me parece que sea algo más divino ni más sagrado que las otras, sino que tiene su naturaleza propia, como las demás enfermedades, y de ahí se origina.

Pero su fundamento y causa natural lo consideraron los hombres como una cosa divina por su ignorancia y su asombro, ya que en nada se asemeja a las demás. Pero si por su incapacidad de comprenderla le conservan ese carácter divino, por la banalidad del método de curación con el que la tratan vienen a negarlo.

  1. Porque la tratan por medio de purificaciones y conjuros”;
  2. Ética Médica Hipocrática Hipócrates de Cos fundador de la Medicina Racional, fue también precursor de la Ética Médica;
  3. Fue contemporáneo de Sócrates, a pesar de no haber visitado Atenas y no conocerlo personalmente, los principios éticos de éste eran conocidos en toda Grecia;

El bien es el principal fundamento universal de la ética, por lo tanto, es el fin supremo del hombre: ( 15) “Sócrates sostiene que el bien, idéntico a la verdad, se impone irresistiblemente a la voluntad lo mismo que a la inteligencia, desde que se la conoce.

  1. Todo hombre quiere necesariamente su mayor bien o su verdadera dicha, los actos particulares que realiza no son sino medios que se dirigen a aquel fin general;
  2. Pero, el mayor bien del individuo es el bien mismo;

Por consiguiente, basta conocer el bien para practicarlo. Sócrates ( Fig. 6 ), ha pasado a la historia de la filosofía como el primer ético, Sócrates considera que se debe enseñar sabiduría a la juventud porque es un deber patriótico y una misión divina y se consagró a la instrucción ética de la juventud ateniense. Sócrates decía que la virtud es ciencia y que puede ser enseñada.

El bien es uno de los elementos, junto a la templanza y la justicia, universalmente entendidos: ( 16) “Para Sócrates el bien no es, ni el placer, como entiende Arispo, ni lo que tal o cual hombre llama así, como la gloria o la riqueza, sino lo que todos los hombres, sin distinción alguna, honran, lo que conviene en proclamar hermoso y bueno y lo que en efecto es tal universalmente y siempre, como la templanza y lajusticia”.

Sócrates sostiene que el bien o la virtud es lo que se impone a la elección del hombre que toma como guía su interés, si el bien es útil, se deduce de ahí que la ética tiene por fin la dicha; pero ésta se reduce a su vez a la virtud, y encuentra en ella su realización inmediata.

Concibe la dicha como una alegría suprema que implica la renuncia de los goces vulgares, es un sentido muy elevado, la dicha no engaña las esperanzas de los que creen en ella y se hacen dignos de experimentarla.

Por lo tanto, la virtud debe ser el ideal supremo del hombre (gr. virtud = viril, valor): (17) “Los medios de llegar a la felicidad de la vida son las virtudes, que no son otra cosa que las ciencias mismas. La virtud por excelencia es la prudencia o ciencia general del bien; las otras virtudes entran en la de la prudencia, no siendo cada una en particular sino el conocimiento de una sola clase de bien: así es la templanza el conocimiento de los bienes verdadero, que están en oposición con los falsos, a los que llamamos placeres; la fortaleza es la justa apreciación de los males aparentes, que no debemos temer, como las enfermedades y la muerte, y de los verdaderos males, que debemos evitar, como la injusticia; y, por fin, la justicia es el conocimiento de lo que nos es lícito y de lo que está vedado, sea por las leyes divinas sea por las humanas”.

El bien es el conjunto de bienes particulares dirigido por la razón, de donde resulta la felicidad (eudaimonia). El bien -para Sócrates- es lo útil. A veces identifica el bien con lo agradable; el mal, con lo desagradable.

La práctica de la virtud es la más útil para el hombre porque es el medio de alcanzar el mayor bien, que es la felicidad. ( 18) “La virtud es la ciencia del bien. El hombre busca necesariamente su propio bien y como el bien es la virtud, basta conocer la virtud para practicarla necesariamente.

  • Por tanto, el hombre virtuoso es el sabio”;
  • “La virtud es la felicidad;
  • Si la virtud es el bien supremo, cuando se tiene, se tiene la felicidad;
  • El que conoce el bien lo practica y el que lo practica es feliz”;

El mal consiste en la ignorancia. Sócrates decía que ninguno peca voluntariamente. Por tanto, el mal es ignorancia “La virtud es una sola: la sabiduría práctica -frónesis-, que tiene diferentes nombres según los objetos. Se llama piedad si se refiere a las relaciones del hombre con los dioses; justicia, si regula las relaciones entre los hombres; fortaleza, si se refiere a la superación de los obstáculos; templanza, si modera los apetitos inferiores.

Entonces el que tiene una virtud las tiene todas”. Hipócrates coincide con los principios éticos de Sócrates. Considera dos principios éticos que se aplica a la Medina: 1) Hacer el Bien o Bonuus Facere y 2) No hacer daño o Primum non nocere.

La ética médica clásica establece criterios para la relación entre paciente y médico, “lo que es mejor” para el paciente (principio de beneficencia) y el conjunto de virtudes que debe reunir el buen médico, la téchneo ars medica, habilidades para evitar hacer daño (principio de no maleficencia): 1.

  • PRIMERO NO HACER DAÑO;
  • Primum non nocere o primero no hacer daño al paciente;
  • Se trata de respetar la integridad física y psicológica de la vida humana;
  • “Si no puedes hacer el bien, por lo menos no hagas daño”;

El origen de la frase no es conocido con certeza; en contra de una extendida creencia, la locución no se encuentra en las versiones del Juramento Hipocrático, si bien se le atribuye al mismo Hipócrates; se ha descrito como una paráfrasis latina de Galeno de un aforismo hipocrático.

HACER EL BIEN. Bonum facere o hacer el bien. El médico debe poner todo su conocimiento (arte) y habilidades (techne) y sobre todo prudencia. En el juramento hipocrático el médico se compromete a utilizar sus conocimientos en beneficio de los pacientes.

Utiliza expresiones tales como “para bien de los enfermos mientras que se alejen el mal y la injusticia” Frecuentemente se piensa que la Ética Médica se inicia desde la época de Hipócrates, con su famoso Juramento Hipocrático. Efectivamente fue así, si se habla de la cultura occidental.

Muchos coinciden en que el Juramento Hipocrático no es suficiente para normar la ética de la medicina actual; y que ha sido rebasado por el crecimiento en los conocimientos, por la tecnología médica actual y por las formas de organizar el soporte económico del acto médico.

Por otro lado, el paternalismo hipocrático, siempre orientado por el principio de que el enfermo carecía de autonomía y era incapaz de tomar decisiones (el paciente no sólo está enfermo físicamente, también mentalmente), siendo su única obligación moral, la obediencia. Bioética La Bioética es el nuevo paradigma de la ética médica, que viene de la escuela anglosajona, es decir, del empirismo anglosajón. Los principios filosóficos están contenidos en la autonomía y la libertad, principios ampliamente debatidos en la actualidad: ( 19) 1. El principio de libertad y autonomía de la bioética tiene sus orígenes en la filosofía ética anglosajona. Uno es la obra “Second Treatise on Govemment” de John Locke en la que se afirma que el hombre es libre e igual, por naturaleza, y, por lo tanto, nadie tiene soberanía sobre otro, si no es a través de un contrato social suscrito libremente.

Los argumentos de John Locke dieron lugar a la noción de los “derechos negativos”, que son aquellos que tiene una persona a que otros no intervengan en sus asuntos. Esos derechos negativos han llegado a ser para mucha gente la base de la democracia liberal.

Una segunda fuente del derecho ético a la autonomía y a la libertad es el ensayo “On Liberty” de John S. Mill. Este autor afirma que la única restricción a la libertad es el daño a los demás, no el daño a uno mismo. Esta última noción, unida a la idea de los derechos negativos de John Locke, constituye el principal eslabón entre la noción filosófica de autonomía y la noción legal de intimidad.

Este vínculo ejerce gran influencia en los tribunales jurídicos anglosajones; es el principio generalmente usado para resolver conflictos sobre quién debe tomar la decisión final de aceptar o rechazar un tratamiento médico.

El término Bioética fue utilizado por vez primera por el oncólogo y profesor de la Universidad de Wisconsin, el norteamericano, Van Rensselaer Potter el año 1970, posteriormente, este término, tuvo una amplia aceptación y diversos modos de interpretación de acuerdo con la profesión o ideología.

  1. Los médicos vieron en él, el nuevo rostro de la clásica ética médica o deontología profesional;
  2. Van Rensselaer Potter, publicó en 1971, un libro que tituló “Bioethics, bridge to the future” (Bioética, puente para el fututo);

En él muestra interés entre la relación del hombre con la tierra, los animales y las plantas, llegó al convencimiento de que si no se ponía freno al comportamiento del ser humano frente a la naturaleza, su supervivencia sobre el planeta no iría a ser muy larga.

Luego de profundas reflexiones concluyó que la pervivencia del hombre podía depender de una ética basada en el conocimiento biológico. A esa ética le dio el nombre de “Bioética”, vale decir, “Ciencia de la supervivencia”.

“Una ciencia de la supervivencia —decía— debe ser más que ciencia sola; por lo tanto yo propongo el término Bioética en orden a enfatizar los dos más importantes ingredientes, en procura de la nueva sabiduría tan desesperadamente necesaria: los conocimientos biológicos y los valores humanos”.

  • (20) Los cambios y progresos producidos en el área de la salud, y en particular de la medicina y biología, ha permitido el nacimiento de un nuevo paradigma (la bioética) en la relación médico-paciente;
See also:  Que Estudia El Medico Ginecologo?

Es nuevo modelo obliga al profesional médico informar a su paciente detalladamente todo lo concerniente a los actos médicos, es decir: el diagnóstico y tratamiento (tanto médico como quirúrgico) principalmente. Por lo tanto, surge la vigencia del documento “consentimiento informado” como instrumento escrito que pone de manifiesto las voluntades (médico-paciente) expresadas, desplegando una nueva relación de tipo contractual con base éticas: 1) el derecho del paciente a la elección responsable, y 2) el respeto a la propia libertad y autonomía sobre su cuerpo y su salud.

Si bien en la antigüedad, aún vigente en nuestro medio, según la escuela paternalista hipocrática, el enfermo no podía decidir sobre su tratamiento porque no sólo estaba enfermo físicamente sino que también mentalmente.

El surgimiento de los Derechos Humanos, principalmente los de primera generación: 1) derecho a la vida, a la salud, 2) a la libertad, entre otras, ha motivado el nuevo paradigma de la bioética que debe regir todo acto médico y que todos los profesionales médicos deben conocer: (21) 1.

AUTONOMÍA. La autonomía es la capacidad individual de disponer de su cuerpo, es decir, de decidir, en el caso del paciente, a someterse a tratamientos cruentos. La autonomía es el principio que representa la capacidad para ejecutar actos con conocimiento de causa y sin coacción.

Se puede definir como la obligación de respetar los valores y opciones personales de cada individuo en aquellas decisiones básicas que le atañen vitalmente. Supone el derecho incluso a equivocarse a la hora de hacer uno mismo su propia elección. De aquí se deriva el consentimiento libre e informado de la ética médica actual.

  1. LIBERTAD;
  2. La libertad que tiene una persona para establecer sus normas personales de conducta, es decir la facultad para gobernarse a sí misma, basada en su propio sistema de valores y principios: es la capacidad de un individuo a decidir lo que le conviene, a elegir al profesional que lo asista y el tratamiento de su problema de salud;

JUSTICIA. Es el principio que contempla el respeto al ser humano en el orden de la vida social. Consiste en el reparto equitativo de cargas y beneficios en el ámbito del bienestar vital, evitando la discriminación en el acceso a los recursos sanitarios.

Este principio se basa en la justicia conmutativa, que es la facultad de cada uno de los individuos o miembros de la sociedad de exigir lo suyo a los demás individuos y la justicia distributiva, que consiste en el poder que tienen los miembros de la sociedad de exigir a ésta o a sus gobernantes ser considerados en la participación de bienes o cargos públicos, en relación con sus méritos y capacidad.

Este principio impone límites al de autonomía, ya que pretende que la autonomía de cada individuo no atente a la vida, libertad y demás derechos básicos de las otras personas. Responsabilidad Médica El principio de la responsabilidad médica viene del derecho, es decir, del Derecho de Obligaciones. Todos los actos y compromiso del hombre están atados a ciertas obligaciones. El medico también está atado a una obligación con su paciente, por la relación Médico-Paciente que surge de un contrato: ( 22) “La obligación es un vínculo jurídico que coloca a una persona determinada (deudor) en la necesidad de dar, hacer o no hacer alguna cosa, respecto a otra, también determinada (acreedor) “Contrato es el acuerdo de voluntades con la intensión de crear, modificar o extinguir derecho y obligaciones”.

El acreedor (paciente) es el sujeto activo de la obligación, el que tiene facultad de exigir algo de otra persona (médico). El deudor es el sujeto pasivo de la obligación; es el que está colocado en la necesidad de dar, hacer o no hacer una cosa.

El médico se constituye como deudor en una obligación de hacer (un servicio médico), es el individuo ligado al paciente. Por lo tanto, para el médico la obligación es una deuda o una carga y debe anotar esta obligación, en el debe de su patrimonio, y la cosa debida (hacer un servicio médico) de la obligación es aquello que el acreedor o paciente tiene derecho a exigir del deudor o médico; es lo que el deudor debe dar, hacer o no hacer.

Como es natural, no hay efecto sin causa: 1) las obligaciones nacen del concurso real de las voluntades de dos o más personas, como en los contratos o convenciones; ya que es un hecho voluntario de la persona que se obliga, como en la aceptación de realizar un servicio (hacer un servicio médico) y los cuasicontratos, que surgen de un hecho voluntario, lícito, no convencional que impone obligaciones (atención de pacientes en emergencias); 2) también a consecuencia de actos de las personas: delito (acto premeditado y doloso) y cuasidelito o culpa (acto no premeditado), y finalmente por la ley (ley del ejercicio médico).

La culpa (negligencia, impericia, imprudencia y error) es la falta de diligencia o cuidados que los hombres empelan ordinariamente en sus obligaciones. Delito es un acto ilícito, intencional, premeditado y perjudicial, es decir, doloso. La culpa debe ser resarcida por el fuero civil, y el delito por el fuero penal: (23) 1.

  • IMPERICIA;
  • Del latín: in = sin, peritia = pericia;
  • Se habla en primer término de la impericia cuando faltan la capacidad, habilidad, experiencia y conocimiento de quien emprende un tratamiento médico, particularmente cuando éstos no han sido certificados por alguna institución reconocida legalmente;

Consiste, pues, en la incapacidad técnica para el ejercicio de la profesión médica y equivale a la “inobservation des regles d’art ” de la doctrina francesa; a la “malpractice” de los anglosajones” y al “kunstfehler” de los alemanes. NEGLIGENCIA. (latín negligo = descuido, nec = lego, dejar pasar o no hacer lo que se debe hacer).

  • Se habla de negligencia cuando, a pesar del conocimiento de lo que debe hacerse, no se aplica y por lo tanto se produce un daño;
  • Equivale a descuido u omisión;
  • Aquí entran gran número de posibilidades, entre las que se incluyen todos los registros defectuosos en las historias clínicas, las actitudes de confianza en la evolución esperada que llevan al médico tratante a descuidar la observación continua (distinta de “permanente”, pues algunos jueces esperan que el médico se postre en la cama vecina, para acompañar al enfermo las 24 horas de todos los días hasta su egreso) de su paciente, la entrega de responsabilidades a personal subalterno sin suficiente preparación o sin competencia (como ocurre con muchos anestesiólogos que encargan a una enfermera de la recuperación de paciente, o de los cirujanos que se desentienden del operado antes de que el procedimiento termine, o de los odontólogos que permiten a su auxiliar actos que les están vedados, etc;

IMPRUDENCIA. (latín in = sin, prudentia = prudencia, hacer lo que no se debe hacer). La imprudencia consiste en una acción temeraria que se efectúa a pesar de haberse previsto el resultado adverso que ocasionará el daño en el enfermo. Esto equivale a efectuar un acto médico sin las debidas precauciones.

Es la conducta opuesta a la que aconsejarían la experiencia y el buen sentido de un especialista en determinado aspecto de la medicina, para la cual no se pueden tomar riesgos. Naturaleza de la Obligación Asumida por el Médico Frente al Paciente.

El médico que presta sus servicios asume una obligación de medios y no de resultados, es decir, no se obliga a sanar al enfermo (lat. sanare = restablecer la salud), sino a suministrarle cuidados y diligencia, es decir, curar; para aliviar su dolor (lat.

cura = cuidado, atención), tomando todas las precauciones que la ciencia y la práctica profesional le recomienda ( Fig. 9 ). (24) Por regla general el médico no asume ni puede asumir el compromiso de conservar la vida o eliminar la enfermedad sino solamente le es posible comprometerse a prestar al enfermo diligente e idónea atención, sobre las bases de las reglas del arte de la medicina (LexArtis) y de su evolución (protocolos de atención médica).

Por lo tanto, no se compromete a obtener un resultado, sino tan sólo a poner los medios necesarios para lograr esa finalidad. Esta actitud se basa en el principio de la medicina clásica, el médico no sana, sólo alivia el dolor (cura), la naturaleza sana. (25) Esto es conocido desde hace muchos años por la jurisprudencia colombiana, la Corte Suprema de Justicia, sentencia: (26) “. La obligación profesional del médico no es, por regla general, de resultado sino de medio, o sea que el facultativo está obligado a desplegar en pro de su cliente los conocimientos de su ciencia y pericia, y los dictados de su prudencia, sin que pueda ser responsable del funesto desenlace de la enfermedad que padece su cliente o de la no curación de éste.

” El médico, como cualquier otro profesional, o aún más, como todo practico en una ciencia u oficio, está obligado a observar todas aquellas o principios que hacen al ejercicio o desempeño de su especialidad.

La responsabilidad del médico es contractual en relación al enfermo que atiende en virtud de un contrato. Cuando la atención se presta en ausencia de todo contrato y se incurre en culpa la responsabilidad es extracontractual , lo que no quiere decir que la culpa se aprecie de distinta manera ; los usos de la profesión obligan siempre al médico a los mismos deberes que aquellos que se compromete normalmente hacia un cliente.

En virtud de ello es que si bien la culpa es siempre la misma en cuanto a inobservancia de los deberes propios de la profesión del médico tiene a su cargo la prueba de que los servicios profesionales se prestaron sin esa prudencia y diligencia.

Por eso se ha declarado que “cualquiera la fuere la fuente de su obligación, contractual, el médico nunca puede prometer la conservación de la vida del paciente ni la extirpación de la dolencia; basta que actúe en la conducción de sus actos profesionales con la diligencia común a todo ser humano” Créditos de las Ilustraciones Fig.

1: El Siciliano, Empédocles De Agrigento, El Autor De La “Teoría De Los Cuatro Elementos” Rosario, Santa Fe, Argentina, 22:49 – Domingo, 3 de Agosto de 2014. http://diarioelsiciliano. com. ar/diario/?p=1155 Fig.

2: Hernández JC. CIMEQ. Epónimos. El idioma y la medicina, Epónimos, Historia de la medicina Habana: CIMEQ Noviembre 21 st, 2010. http://articulos. sld. cu/cimeq/?p=4661 Fig. 3: Elaboración Propia Fig. 4 Esteve C. Hipócrates. Asociación Naturista de Buenos Aires. www. Asociación+Naturista+de+Buenos +Aires.

+Hipócrates&gws_rd=ssl#q=. HIPOCRATES%2F1839802307. NATUROPAT%C3%8DA+-+CLASE+9. pdf Fig. 5: Wikipedia. Hipócrates. http://es. wikipedia. org/wiki/Hip%C3%B3crates Fig. 6: El Superpoder de la Filosofía. De Sócrates al Caballero Oscuro.

martes, 4 de septiembre de 2012. http://www. superfilosofia. com/2012/09/de-socrates-al-caballero-oscuro. html Fig. 7: Elaboración Propia Fig. 8: Elaboración Propia Fig. 9: Quintana C. Documentos Clásicos. BIOÉTICA desde ASTURIAS. September 2011. http://www. bioeticadesdeasturias.

com/2011/09/documentos-clasicos. html REFERENCIAS 1. Gardner E. Gray DJ. O^Rahilly R. Anatomía. Barcelona: Ed. Salvat S. 1967. [ Links ] 2. Ibíd. Pág. 6-7         [ Links ] 3. Rosental MM. Judin PF. Diccionario Filosófico.

Montevideo: Ed. Ediciones Pueblos Unidos; 1965. Pág. 136         [ Links ] 4. Diepgen P. Historia de la Medicina. Barcelona: Ed. Labor; 1925. Tomo I, pág. 57         [ Links ] 5. Bréhier É. Historia de la Filosofía. 5 o ed. Buenos Aires: Ed. Sudamericana; 1962. pág. 267         [ Links ] 6.

Pérgola F. Okner O. Historia de la Medicina. Buenos Aires: Ed. EDIMED; 1986. pág. 121         [ Links ] 7. Kvitko LA. La Relación Médico Paciente Hipocrática. Med. leg. Costa Rica vol. 27 n. 1, Heredia Mar. 2010 (pp. 7-14)         [ Links ] 8.

Lain P. Historia de la Medicina. Barcelona: Ed. Masson (Elsevier;2006); 1978. Pág. 60         [ Links ] 9. AlbyJC. La Concepción Antropológica de la Medicina Hipocrática. Enfoques. XVI, I (otoño 2004) 5-29         [ Links ] 10. Izaguirre R. de Micheli A. Evolución del conocimiento sobre la sangre y su movimiento.

  • Parte II;
  • El saber sobre su composición;
  • Iatroquímica de la sangre;
  • Rev;
  • invest;
  • clín;
  • vol;
  • 57 no;
  • 1 (México) ene;
  • /feb;
  • 2005         [ Links ] 11;
  • Fábregas J;
  • El Cuerpo Humano;
  • Barcelona: Ed;
  • Bruguera; 1965, pág;
  • 57-60         [ Links ] 12;

Saint-Lup E. Historia de la Medicina. La Paz: Ed- Juventud: 1992; Pág. 90-91         [ Links ] 13. Hipócrates. De la Naturaleza Humana. En: Tratados Hipocráticos. Vol. VII. Madrid: Ed. Gredos SA; 1984. [ Links ] 14. Hipócrates. Sobre la Enfermedad Sagrada. En: Tratados Hipocráticos Vol.

Madrid: Ed Gredos SA; 1990. 399-400. [ Links ] 15. Janet. Séailles G. Historia de la Filosofía. París; 1891. Pág. 333         [ Links ] 16. Ibíd. Pág. 406         [ Links ] 17. Ibíd. Pág. 407         [ Links ] 18.

Sanabria, J. Ética de Sócrates y Platón. En Ética. México: Ed. Porrúa; 2005. Pág. 122-123. [ Links ] 19. Pellegrino E. Relación entre la Autonomía y la Integridad en la Ética Médica. Bol. OPS, v. 108, n° 5-6, may-jun. 1990. Pág. 10         [ Links ] 20. Potter. Van Rensselaer.

Bioethics Bridge to the Future. Prentice Hall. 1971. [ Links ] 21. Vera O. Ética y Bioética Médica. La Paz: Ed. Élite Impresiones; 2014. Pág. 28-29         [ Links ] 22. Alessandri. Derecho Civil, Teoría de las Obligaciones.

Santiago: Ed. Imprenta “El Esfuerzo”; 1934. Pág. 4-17         [ Links ] 23. Campohermoso O. Ética Bioética, Responsabilidad y Auditoria Médica. La Paz: Ed. Original San José, 2009. Pág. 259-260         [ Links ] 24. Pérez de Leal R. Responsabilidad Civil del Médico. Buenos Aires: Ed.

¿Qué significa ser un médico?

¿Qué es ser médico? – Si te preguntas ¿Qué es ser un médico? El medico es un profesional en el campo de la medicina, cuyo objetivo es mantener y lograr la recuperación de la salud humana. Por medio de estudios, análisis tratamiento y diagnósticos de las enfermedades o lesiones del paciente ; asimismo, un buen médico son personas calificados  en el ámbito de la salud.

¿Cuáles son los preceptos más importantes del juramento hipocrático?

Así se estableció un acuerdo sobre principios básicos: beneficencia, no maleficencia, justicia y respeto por la autonomía del paciente con sus dos reglas de confidencialidad y de veracidad. El Juramento Hipocrático sólo especifica los principios de beneficencia, no maleficencia y la regla de confidencialidad.

¿Quién fue el primer médico en el mundo?

Desde que hay enfermos ha tenido que haber médicos; o algo parecido. En la prehistoria y en las culturas originales siempre existía la figura del sanador: chamán, brujo, curandero, medicine man… y con muchas otras denominaciones. Se trataba de individuos reconocidos por la comunidad, a quienes se les otorgaba el mayor poder posible: sanar.

  1. En muchos pueblos primitivos persiste esta figura;
  2. Se diferencian de los médicos en que utilizan remedios no científicos, y su poder curativo es de orden sobrenatural, basado en supersticiones y falsas creencias;

El devenir histórico hizo que, en un determinado momento, algunos de esos hechiceros se convirtieran en médicos, en nuestros antecesores. ¿Dónde podríamos encontrar a ese primer médico, al primero en aunar la búsqueda de la sanación con la arcaica ciencia médica? La historia de la Humanidad comienza con la escritura, por lo que debemos remontarnos a Babilonia y a los pueblos de la antigüedad mediterránea.

  • Los primeros médicos babilonios fueron los sacerdotes de Assipu, que se ocupaban de las enfermedades internas y de las posesiones demoníacas con remedios mágico-religiosos;
  • Más adelante aparecieron los Asu, médicos no sacerdotes que se ocupaban sobre todo las afecciones externas, como las heridas, usando terapias naturales;

Los primitivos médicos babilonios mezclaban medicina y superstición por lo que, junto a métodos naturales, usaban magia y adivinación. Los médicos hebreos más importantes eran también sacerdotes. Probablemente el primero en separar las funciones sacerdotales de las del médico fue el rey Asa, quien al enfermar “no buscó a Dios sino a los médicos”.

Cuando los médicos se independizaron de la religión hebrea, su campo de acción se restringió, ya que no se les permitía tratar las “afecciones ocultas”: las enfermedades internas, la epilepsia o las posesiones quedaban en manos del sacerdote.

See also:  Que Medico Trata La Ansiedad Nerviosa?

Si saltamos hasta Egipto, podríamos encontrar al fin al que podría ser “el primer médico de la historia”, por ser el primero sobre el que existe documentación escrita. Se trata de Imhotep (en torno al 3. 000 y 2. 850 a. ), la figura egipcia equivalente a Asclepio en Grecia.

Imhotep fue visir del rey Zoser, de la III dinastía, y tenía conocimientos de astrología y arquitectura. A él se debe, entre otras grandes obras, la construcción de la pirámide escalonada de Sakkara. Fue una figura muy popular y al morir su cuerpo fue llevado al Nilo en una ceremonia que inició su posterior glorificación y deificación.

Siglos después Imhotep se convertiría en dios de la medicina. La cultura griega daba mucha importancia a la salud, debido a que consideraban que la enfermedad era un acto punitivo de los dioses. Los dioses castigaban con flechas individualmente, causando ceguera, locura o lepra; o colectivamente mediante epidemias.

Según la mitología, el origen de la medicina occidental se encuentra en Asclepio, semidiós médico, hijo de Apolo y Corónide, que fue educado por el centauro Quirón. Asclepio curó a multitud de enfermos y practicó también resucitaciones.

Los templos Asclepio (asklepeia) se edificaban en lugares salubres, para mantener a los enfermos en condiciones óptimas. Tras realizar una ofrenda a Asclepio, los sacerdotes recibían a los enfermos en el templo, donde llevaban a cabo la curación: dormían y al día siguiente el sueño era relatado al sacerdote, quien lo interpretaba y aplicaba el tratamiento.

La veneración a Asclepio se extendió por toda Grecia y en Roma fue latinizado como Esculapio. Actualmente quedan vestigios de los asklepeiaen Kos, Epidauro y Pérgamo, así como en Ampurias. Entre los siglos VI y IV a.

en Grecia se comienzan a cuestionar los mitos. En filosofía aparecen los prehipocráticos y en medicina las escuelas prehipocráticas. Los presocráticos intentaban explicar el mundo a través de la razón, sin tener que recurrir a los mitos. A su vez, los médicos prehipocráticos pretendían explicar la enfermedad por causas naturales, sin recurrir a la religión ni a los dioses.

En torno al 700 a. se fundó en Cnido (Asia Menor) la primera escuela prehipocrática, que rechazaba la medicina teúrgica, basando los diagnósticos en las observaciones realizadas junto al enfermo. A finales del siglo VI a.

ya había seis escuelas: Crotona, Agrigento, Cirene, Rodas, Cnido y Cos. El primer médico prehipocrático del que tenemos conocimiento es Alcmeón de Crotona (siglo VI a. Alcmeón, médico y filósofo pitagórico, escribió el primer libro griego de medicina del que se tiene noticia.

  • Alcmeón consideraba que la enfermedad se debía a un desequilibrio entre los principios opuestos (húmedo y seco, cálido y frío, amargo y dulce) y que el cerebro era el centro vital;
  • Fue el predecesor de las disecciones, siendo uno de los primeros en observar que las arterias estaban vacías y las venas llenas de sangre, postulando que las arterias conducían aire;

Según el Diógenes Laercio, Alcmeón”es el primero que escribió del orden de la naturaleza, como dice Favorino en su Historia varia”. Alcmeón de Crotona postuló el desequilibrio entre principios opuestos como explicación fisiopatológica y después Empédocles de Agrigento (siglo V a.

), el médico más destacado de la escuela de Agrigento, añadió que la materia estaba constituida por cuatro elementos básicos (fuego, agua, tierra y aire), siendo preciso su equilibro. Sobre esta base, Hipócrates (460-370 a.

), popularizado como “el padre de la medicina”, pudo argumentar que las enfermedades se producían por un disbalance entre los cuatro humores (flema, bilis amarilla, bilis negra y sangre), compuestos a su vez por los cuatro elementos de Empédocles. La escuela de Hipócrates sustituyó las explicaciones mágicas y sobrenaturales sobre la enfermedad por otras naturales.

Aunque hoy sabemos que sus especulaciones realmente no tienen una base científica, Alcmeón, Empédocles e Hipócrates buscaron la sanación a través de la naturaleza, sin tener que mirar al cielo. El paso del mito al logos (a la razón) que se estaba dando en filosofía, también se produjo en medicina.

Si hacemos caso del tópico que otorga a Hipócrates la paternidad de la medicina, Alcmeón y Empédocles serían sus abuelos e Imhotep y Asclepio los bisabuelos. Desde los inicios de la medicina se cumple el aforismo que afirma que “somos enanos a hombros de gigantes”, así como que desde los primeros médicos, le debemos todo a los enfermos.

¿Que decía Hipócrates sobre la salud mental?

Abstract – El griego de los tiempos de Homero consideraba la enfermedad como el producto de la acción de los dioses. El racionalismo médico se inició a fines del siglo VI a. , siendo su protagonista Alcmeón de Crotona. El conocimiento médico quedó escrito en el conjunto de documentos llamado Corpus Hippocraticum, fechados entre 450 y 350 a.

; aquí la medicina se constituye en un saber técnico. La verdadera enfermedad era el desequilibrio de los humores y sus cualidades. Hipócrates definió la manía como el estado en el que la persona está fuera de su mente, lo cual es sinónimo de locura.

El afirma que la enfermedad mental no tenía un origen divino sino natural, y que el cerebro era el asiento de los placeres, alegrías, risas, dolores, pesares y lágrimas. La manía estaba causada por un exceso de humedad en el cerebro, por flegmas; o por corrupción por el humor bilis.

  • Clínicamente, al paciente afectado por flegma se le encontraba callado, sin hacer el menor disturbio, apenado, angustiado; cuando estaba alterado por la bilis, la locura era inquieta al sujeto se le encontraba haciendo algo inoportuno, ruidoso y con un comportamiento de malhechor;

Las estaciones del año en las que se presentan con mayor frecuencia la melancolía, la locura y la epilepsia son la primavera y el otoño. En el Corpus Hippocratium, la manía se considera como una entidad clínica, como un síntoma relacionado con una enfermedad o que da un valor pronóstico.

El tratamiento estaba dirigido al restablecimiento de la integridad funcional de la physis, por lo que al sujeto se le abstenía de la ingestión abundante de carne y de ejercicios violentos, y se le proporcionaban otras medidas higiénico-dietéticas, como el baño de ducha tibia, caminatas por las mañanas, y una alimentación a base de pan de cebada y verduras cocidas.

La medicina hipocrática deja atrás el concepto de lo sobrenatural, y su descripción clínica detallada hacen posible la integración nosológica de la manía.

¿Qué te parece la frase de Hipócrates sobre la comida y la medicina?

Citas célebres de Hipócrates – Las enfermedades no nos llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la Naturaleza. Cuando se hayan acumulado suficientes pecados, las enfermedades aparecerán de repente. Declara el pasado, diagnostica el presente, pronostica el futuro.

  1. Practica estos actos;
  2. El alma humana se desarrolla hasta el momento de la muerte;
  3. Hay una circulación común, una respiración común;
  4. Todas las cosas están relacionadas;
  5. De hecho, hay dos cosas, ciencia y opinión;

El primero engendra conocimiento, el último ignorancia. El silencio no solo no está sediento, sino que nunca trae dolor o tristeza. La fuerza natural dentro de cada uno de nosotros es el mayor sanador de todos. Deja que tu comida sea tu alimento, y tu alimento sea tu medicina.

El paciente debe combatir la enfermedad junto con el médico. Por lo tanto, el corazón y el diafragma son particularmente sensibles, sin embargo, no tienen nada que ver con las operaciones del entendimiento, porque el cerebro es la causa de todo esto.

El que desea ser cirujano debería ir a la guerra. Una respuesta insolente de una persona educada es una mala señal. Muchos admiran, pocos saben. Si alguien desea una buena salud, primero debe preguntarse si está listo para eliminar las razones de su enfermedad. No Hay Mejor Medico Que Uno Mismo Los ancianos tienen menos enfermedades que los jóvenes, pero sus enfermedades nunca los abandonan. Los hombres deberían saber que del cerebro y solo del cerebro, surgen nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, así como nuestras tristezas, dolores, tristezas y lágrimas… Es lo mismo que nos vuelve locos o delirantes, nos inspira temor y miedo, ya sea de noche o de día, nos trae insomnio, errores inoportunos, ansiedades sin sentido, distracciones y actos que son contrarios a la costumbre… La mejor medicina de todas es enseñarle a la gente cómo no necesitarla.

Solo entonces es posible ayudarlo. El tiempo es aquello en lo que hay oportunidad, y la oportunidad es aquello en lo que no hay un gran momento. La fuerza de curación natural dentro de cada uno de nosotros es la mayor fuerza a mejorar.

Si no eres tu propio médico, eres un tonto. El médico trata, pero la naturaleza sana. Tonto el médico que desprecia el conocimiento adquirido por los antiguos. Es mucho más importante saber qué persona tiene la enfermedad que qué enfermedad tiene la persona.

La oración, de hecho, es buena, pero al invocar a los dioses, un hombre debería echar una mano. Las cosas que son santas se revelan solo a los hombres que son santos… Descansa tan pronto como haya dolor.

La ociosidad y la falta de ocupación tienden a ser arrastradas, hacia el mal. Todo en exceso se opone a la naturaleza. Debemos volvernos a la naturaleza misma, a las observaciones del cuerpo en cuanto a salud y enfermedad, para aprender la verdad. La medicina es de todas las Artes la más noble; pero, debido a la ignorancia de quienes la practican, y de aquellos que, inconsideradamente, forman un juicio sobre ella, en la actualidad está detrás de todas las artes. No Hay Mejor Medico Que Uno Mismo La principal virtud que puede tener el lenguaje es la claridad, y nada le resta tanto como el uso de palabras desconocidas. Los hombres piensan que la epilepsia es divina, simplemente porque no la entienden. Algún día comprenderemos qué la causa y luego dejaremos de llamarla divino. Y así es con todo en el universo. La vida es tan corta, y el arte es tan largo de aprender. Saber realmente es ciencia; simplemente creer que sabes, es ignorancia.

Un hombre sabio debería darse cuenta de que la salud es su posesión más valiosa. El deporte es preservador de la salud. Cuando estés enfermo, mira primero tu columna vertebral. Las formas de las enfermedades son muchas y la curación de ellas es múltiple.

La ciencia es la madre del conocimiento, pero la opinión engendra ignorancia. El hombre sabio debería considerar que la salud es la mayor bendición humana. Deja que la comida sea su medicina. El médico debe tener a su disposición un cierto ingenio, ya que la enfermedad es repulsiva tanto para los sanos como para los enfermos.

  • El vino es un artículo apropiado para la humanidad, tanto para el cuerpo sano como para el hombre enfermo;
  • Y administrará mejor el remedio el que haya previsto lo que sucederá a partir del estado actual del cuerpo;

La salud es la mayor de las bendiciones humanas. Divina es la tarea de aliviar el dolor. ¿Quién podría haber predicho, desde la estructura del cerebro, que el vino podría alterar sus funciones? Donde hay amor por la medicina, hay amor por la humanidad. Quien quiera adquirir un conocimiento competente de la medicina, debe poseer las siguientes cualidades: una disposición natural, instrucción en un lugar favorable para el estudio, un estudio temprano, amor por el trabajo y ocio. No Hay Mejor Medico Que Uno Mismo No hacer nada a veces es un buen remedio. Así como la comida causa enfermedades crónicas, también puede ser la cura más poderosa. La función de proteger y desarrollar la salud debe ser incluso superior a la de restaurarla cuando está deteriorada. Caminar es la mejor medicina de un hombre. Algunos pacientes, aunque conscientes de que su condición es peligrosa, recuperan su salud simplemente por su satisfacción con la bondad del médico.

  • Deja tus medicamentos en la olla del químico si puedes curar al paciente con comida;
  • El camino a la salud es tomar un baño aromático y un masaje perfumado todos los días;
  • El alma es la misma en todas las criaturas vivientes, aunque el cuerpo de cada uno es diferente;

Toda enfermedad comienza en el intestino. Cura a veces, trata con frecuencia, consuela siempre. Haz un hábito de dos cosas: ayudar; o al menos no hacer daño. Quien desee investigar medicina debe proceder de la siguiente manera: En primer lugar, considerar las estaciones del año y el efecto que produce cada una de ellas.

Curación en cuestión de tiempo, pero a veces también es una cuestión de oportunidad. La naturaleza obra sin maestros. Cada una de las sustancias de la dieta de un hombre actúa sobre su cuerpo y lo cambia de alguna manera y de estos cambios depende toda su vida.

La guerra es la mejor escuela del cirujano. Cualquiera que desee estudiar medicina debe dominar el arte del masaje. No Hay Mejor Medico Que Uno Mismo La vida es breve, el arte es largo, la oportunidad fugaz, la experiencia engañosa y el juicio difícil. Un médico sin conocimiento de Astrología no tiene derecho a llamarse médico. Los opuestos son curas para los opuestos. Los médicos son muchos en el título, pero muy pocos en realidad. Estudia bien la columna vertebral, ya que muchas enfermedades están relacionadas con la columna vertebral.

  • Es mejor no aplicar ningún tratamiento en casos de cáncer oculto; porque si se trata (mediante cirugía), los pacientes mueren rápidamente; pero si no son tratados, se mantienen durante mucho tiempo;
  • No daré veneno a nadie aunque me lo pida, ni le sugeriré tal posibilidad;

Y si la incisión del cerebro se hace a la izquierda, el espasmo se apodera de las partes de la derecha, mientras que si la incisión está a la derecha, el espasmo se apodera de las partes de la izquierda. Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna para lo porvenir.

Aquello que se usa, se desarrolla. Lo que no se usa se desperdicia. Las fuerzas naturales dentro de nosotros son los verdaderos sanadores de la enfermedad. Si pudiéramos dar a cada individuo la cantidad adecuada de alimento y ejercicio, ni demasiado ni demasiado poco, habríamos encontrado el camino más seguro hacia la salud.

Todas las partes del cuerpo que tienen una función, si se usan con moderación y se ejercitan en labores en las que están acostumbradas, se vuelven sanas, bien desarrolladas y envejecen más lentamente, pero si no se usan se vuelven propensas a enfermarse, tienen un crecimiento defectuoso y envejecen rápidamente.

  1. Un hombre sensato debería pensar que el bienestar es la mejor de las bendiciones humanas, y descubrir cómo con su pensamiento personal sacar provecho de sus enfermedades;
  2. La salud positiva requiere un conocimiento de la constitución primaria del hombre y de los poderes de diversos alimentos, tanto los naturales como los que resultan de la destreza humana;

Pero comer solo no es suficiente para la salud. También debe haber ejercicio, del cual también deben conocerse los efectos. La combinación de estas dos cosas hace el régimen, cuando se presta la debida atención a la estación del año, los cambios de viento, la edad del individuo y la situación de su hogar.

¿Qué dijo Hipócrates sobre la obesidad?

Hipócrates : ‘ Que la comida sea tu alimento y el alimento, tu medicina’.

¿Qué descubrió Hipócrates?

Hipócrates en el campo de la Medicina Fue el primero en recopilar de manera organizada los síntomas de los pacientes para elaborar diagnósticos a partir de ellos, práctica que le permitía predecir el curso de las enfermedades.

Adblock
detector