Como Se Llama El Medico Que Ve La Cabeza?

Como Se Llama El Medico Que Ve La Cabeza
El neurólogo se encarga de estudiar las enfermedades del cerebro y del resto del sistema nervioso.

¿Cuál es el especialista de la cabeza?

¿QUÉ PROBLEMAS TRATA EL NEURÓLOGO? – Los neurólogos tratan trastornos del sistema nervioso (cerebro, médula espinal y nervios periféricos), trastornos musculares, y dolor, especialmente dolor de cabeza. Los neurólogos tienen competencia sobre diversos trastornos médicos, incluyendo enfermedad cerebrovascular, enfermedad de Parkinson, dolores de cabeza, epilepsia, esclerosis múltiple, neuropatías periféricas, infecciones del sistema nervioso, tumores, y complicaciones de los traumatismos craneales y espinales.

Así mismo, el neurólogo también tiene especial experiencia en la valoración de trastornos del lenguaje, el aprendizaje, la memoria y el comportamiento. Además, una parte importante de la neurología corresponde a trastornos de la función cerebral debidos al fracaso de algún otro órgano o sistema (corazón, pulmones, riñones, hígado, páncreas y glándulas endocrinas).

En muchos casos el estudio de los síntomas neurológicos permite clarificar la enfermedad subyacente.

¿Qué tipo de enfermedades trata el neurólogo?

¿Cuándo hay que ir al neurólogo?

Las patologías neurológicas son bastantes habituales en la población general. De hecho, en España las padecen cerca de un 16%. A pesar de ello, muchas personas se preguntan ¿cuándo es necesario acudir al neurólogo y exactamente para qué se acude a este especialista? Motivos por los que acudir al neurólogo El principal motivo de consulta a un neurólogo es la sospecha de que existe una enfermedad relacionada con un fallo en el sistema nervioso. Es recomendable acudir a una consulta de neurología cuando aparecen principalmente estos signos de alarma:

  • Dolor de cabeza intenso o continuado en el tiempo.
  • Dolor irradiado por brazos o piernas.
  • Pérdida de sensibilidad en las extremidades o temblores.
  • Mareos, vértigo o inestabilidad.
  • Alteraciones en la visión: visión doble, pérdida de vista…
  • Pérdida de consciencia o desmayos.
  • Alteraciones del sueño.
  • Alteraciones de la marcha y el equilibrio.
  • Pérdida de fuerza en las extremidades.
  • Sospecha de crisis epiléptica o confusiones.
  • Pérdida de memoria, orientación espacio-temporal o dificultad para mantener la atención o concentración.
  • Alteraciones en el lenguaje.
  • Cansancio exagerado.
  • Falta de concentración mantenida.
  • Problemas del sueño.

¿Qué hace un neurólogo en la primera consulta?

¿Cómo trabaja el neurólogo? – El neurólogo escucha al paciente y le pregunta sobre aspectos concretos de sus dolencias. Luego explora el sistema nervioso a partir de verificar como funciona la fuerza muscular, los reflejos, las sensibilidades, el equilibrio y otros muchos aspectos de acuerdo al trastorno por el que consulta el paciente.

Además el neurólogo utiliza, cuando es necesario, las más modernas tecnologías para confirmar o descubrir la causa de sus trastornos. En ocasiones se precisa la colaboración de un psicólogo para diagnosticar los aspectos mentales de los problemas por los que se consulta.

El neurólogo siempre colabora con su médico de cabecera, de forma a que esté garantizado el control del tratamiento y el seguimiento de la evolución de su enfermedad.

¿Cuándo hay que preocuparse por los dolores de cabeza?

Cuándo consultar al médico – Los dolores de cabeza ocasionales son frecuentes y, por lo general, no requieren atención médica. Sin embargo, consulta con el médico en los siguientes casos:

  • Habitualmente tienes dos o más dolores de cabeza por semana
  • Tomas un analgésico para los dolores de cabeza la mayoría de los días
  • Para aliviar los dolores de cabeza, necesitas una dosis mayor de analgésicos de venta libre que la dosis recomendada
  • El patrón del dolor de cabeza cambia o los dolores de cabeza empeoran
  • Los dolores de cabeza son incapacitantes

Busca atención médica si el dolor de cabeza tiene las siguientes características:

  • Es repentino e intenso
  • Está acompañado de fiebre, rigidez en el cuello, desorientación, convulsiones, visión doble, debilidad, entumecimiento o dificultad para hablar
  • Aparece después de una lesión en la cabeza
  • Empeora a pesar de descansar y tomar analgésicos

¿Cuándo hay que ir al médico por un dolor de cabeza?

Rigidez de cuello y fiebre –   Cuando el dolor de cabeza aparezca acompañado de rigidez de cuello y fiebre, es un fuerte llamado de atención que nos tiene que llevar a consultar con un médico. “Existe el riesgo de que se esté desarrollando un cuadro infeccioso , como una meningitis viral o bacteriana.

En el caso de esta última situación, si bien el riesgo de contraerla es bajo, el inicio precoz de un tratamiento con antibióticos es clave para la evolución positiva del cuadro”, señala el doctor Campero.

Cuando se presenta este tipo de cuadro, la recomendación es visitar la urgencia y con algunos antecedentes claros respecto de las características o el perfil evolutivo del dolor, dato que puede ser relevante para el médico en el diagnóstico. “Si partió de manera súbita o fue aumentando con el transcurso del tiempo, si tiene alguna focalidad, si está al lado derecho o izquierdo, si está acompañado de pérdida de fuerza o de visión doble”, se debe indicar dice el especialista.

  1. Motivo de consulta frecuente son también las relacionadas con el dolor de cabeza que dura  por días;
  2. Si esto es una situación que se repite en el tiempo, no se trata de un problema vital, sino de calidad de vida de quien los padece, dice el doctor Campero;

El llamado de atención es para quienes no sufren este tipo de dolor y que de pronto aparece. “Si se trata de una persona que no tiene problemas de dolor de cabeza o de una persona que tiene dolores de cabeza de manera infrecuente y comienza  a sufrirlos en forma permanente, o si éstos tienen un predominio matinal o un dolor que lo despierta en la noche , pudiera ser una señal de que algo está ocupando espacio dentro del cráneo y eso debería alertar a las personas o la familia de ese individuo y consultar”, indica el neurólogo..

¿Cómo saber si tengo un problema neurológico?

¿Cuáles son los problemas neurologicos más comunes?

Los retos de la Epilepsia, Alzheimer, Esclerosis múltiple, Parkinson. Washington, D. , 26 agosto de 2008 (OPS) —Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS/OPS) aseguran que si no se actúa en forma inmediata y a escala global, la carga futura de enfermedades neurológicas puede llegar a ser un problema incontrolable y pasar a constituir una de las más grandes amenazas para la salud pública mundial.

  • Trastornos neurológicos como la epilepsia, la Enfermedad de Parkinson, la de Alzheimer, y algunas de las otras condiciones que son causa de impedimentos y secuelas neurológicas ya representan más del 6% de la carga global de enfermedad;

Cincuenta millones de personas en todo el mundo sufren de epilepsia, y las proyecciones indican que las cifras de individuos afectados por demencia se duplicarán cada 20 años. Lanzamiento en Honduras “La carga de los trastornos neurológicos está alcanzando proporciones importantes en los países donde aumenta el porcentaje de personas de más de 65 años”, afirma la Dra.

  • Rita Levi-Montalcini, Premio Nóbel de Medicina 1986, en su prólogo a ” Trastornos Neurológicos: Desafíos para la Salud Pública “;
  • Según la Dra;
  • Levi-Montalcini, estos primeros años del tercer milenio hacen necesario un conocimiento mucho más profundo del cerebro y de los trastornos del desarrollo neurológico debido al envejecimiento prolongado de las poblaciones;

La traducción, edición y publicación al español de este nuevo libro fue realizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). El lanzamiento oficial de la publicación tuvo lugar el pasado miércoles 20 de agosto en Tegucigalpa, Honduras. El libro fue lanzado en el marco de la apertura de un taller regional sobre epilepsia auspiciado por la OPS/OMS y el Gobierno de Honduras.

Su presentación estuvo a cargo del Dr. José Bertolote, Consultor de la OMS, quien había coordinado el trabajo de preparación de la obra. A la presentación asistió un grupo de profesionales del campo de la neurología y la salud mental procedentes de Honduras y otros países latinoamericanos.

También estuvieron presentes en la actividad la Dra. Lilian Reneau-Vernon, Representante de la OPS/OMS en Honduras, el Dr. Jorge Rodríguez, Coordinador del Proyecto de Salud Mental de la OPS/OMS con sede en Washington, D. y funcionarios de la Secretaría de Salud Pública de Honduras.

  • “Hay varios vacíos en el entendimiento de los muchos problemas relacionados con los trastornos neurológicos, pero ya disponemos de suficientes conocimientos sobre su naturaleza y tratamiento que nos capacitan para diseñar respuestas mediante políticas efectivas a algunos de los trastornos de mayor prevalencia”, afirma el Dr;
See also:  Que Medico Trata El Sistema Nervioso?

Benedetto Saraceno, Director del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS. Para el Dr. Saraceno, los trastornos neurológicos ya son “una de las grandes amenazas de la salud pública”. En base a los datos recopilados por medio de pormenorizadas encuestas en las que participaron 109 países que albergan a más del 90% de la población mundial, “Trastornos Neurológicos: Desafíos para la Salud Pública” concluye afirmando que la información pone en evidencia que los recursos son claramente inadecuados a escala mundial para el acceso de pacientes con trastornos neurológicos a cuidados en salud entre diferentes grupos de población.

  1. Las cifras revelan que este déficit es especialmente preocupante en países de bajos ingresos y en las regiones del mundo en desarrollo;
  2. Sistematización de conocimientos Expertos de la OPS confían en que esta publicación sirva de soporte teórico para mejorar los servicios de salud que se ofrecen a las personas portadoras de trastornos neurológicos mientras que, en forma paralela, se avanza en el desarrollo de intervenciones efectivas dirigidas al tratamiento de estos trastornos, como la epilepsia en particular;

Tal y como señalan sus autores, este informe intenta contribuir a la sistematización de los conocimientos relacionados con los aspectos de salud pública de los trastornos neurológicos. “Se espera que inspire y facilite una mayor cooperación, innovación y compromiso en la prevención de los trastornos neurológicos que facilite la mejor atención posible a las personas que los sufren”.

Trastornos Neurológicos: Desafíos para la Salud Pública provee información y asesoría sobre las mejores intervenciones que puede emprender el sector de la salud pública a efectos de reducir la prevalencia y consecuencias de los trastornos neurológicos tanto en América Latina y el Caribe como en el resto del mundo.

Este trabajo editorial ya disponible en español es pionero en su género y ofrece a los profesionales de la salud y a los planificadores de políticas y programas de acción en salud, la oportunidad de evaluar la carga de estos trastornos en los respectivos países para poder tomar así las acciones más apropiadas.

Entre sus conclusiones fundamentales, el libro señala que esta carga ya es elevada y está creciendo; y apunta que estigma y discriminación son actitudes asociadas a la percepción y tratamiento público de muchos de estos trastornos.

También se enfatiza la disponibilidad de intervenciones costo-efectivas y puntualiza que muchos trastornos neurológicos se pueden prevenir y tratar, reiterando paralelamente el llamado para un incremento en unos recursos actualmente inadecuados y en defensa de una distribución equitativa de los mismos. El último capítulo formula 8 recomendaciones para la acción respecto a los trastornos neurológicos que se resumen así:

  • Obtener el compromiso de los encargados de la toma de decisiones
  • Fomentar una mayor concienciación pública y profesional
  • Reducir al mínimo estigma y erradicar la discriminación
  • Fortalecer la atención y cuidado neurológico en los actuales sistemas de salud
  • Incorporar la rehabilitación como elemento de las estrategias clave
  • Estimular la capacidad nacional y fomentar la colaboración internacional
  • Establecer vínculos con otros sectores
  • Definir prioridades para investigación

Nota OMS:

  • Los trastornos neurológicos son enfermedades del sistema nervioso central y periférico, es decir, del cerebro, la médula espinal, los nervios craneales y periféricos, las raíces nerviosas, el sistema nervioso autónomo, la placa neuromuscular, y los músculos.
  • Entre esos trastornos se cuentan la epilepsia, la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, enfermedades cerebro-vasculares tales como los accidentes cerebro-vasculares, la migraña y otras cefalalgias, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson, las infecciones neurológicas, los tumores cerebrales, las afecciones traumáticas del sistema nervioso tales como los traumatismos craneoencefálicos, y los trastornos neurológicos causado por la desnutrición.
  • Los trastornos mentales, en cambio, son “enfermedades psiquiátricas”, es decir, enfermedades que se manifiestan principalmente como trastornos del pensamiento, las emociones o el comportamiento, y que causan malestar o una deficiencia funcional.

La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes..

¿Qué médico trata el estres y la ansiedad?

Diagnóstico – Puedes comenzar si consultas a tu proveedor de atención primaria para averiguar si tu ansiedad podría estar relacionada con tu salud física. El especialista puede buscar signos de una afección médica de base que pueda requerir tratamiento.

Sin embargo, es posible que debas consultar a un especialista en salud mental si sufres ansiedad intensa. Un psiquiatra es un médico que se especializa en el diagnóstico y el tratamiento de afecciones de la salud mental.

Un psicólogo y otros profesionales de la salud mental pueden diagnosticar la ansiedad y brindar asesoramiento (psicoterapia). Para diagnosticar un trastorno de ansiedad, tu proveedor de salud mental puede:

  • Realizarte un examen psicológico. Esto implica hablar sobre tus pensamientos, sentimientos y comportamientos para ayudar a identificar un diagnóstico y detectar las complicaciones relacionadas. Los trastornos de ansiedad a menudo se producen junto con otros problemas de salud mental, como la depresión o el abuso de sustancias, lo que puede complicar la determinación del diagnóstico.
  • Compara tus síntomas con los criterios del DSM-5. Muchos médicos utilizan los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-5), publicado por American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría), para diagnosticar un trastorno de ansiedad.

¿Cómo hacer un examen neurologico completo?

Desde sus inicios, la Facultad de Enfermería de la Universidad de La Sabana ha implementado en su currículum el modelo de Callista Roy, mediante el cual, en cada una de las asignaturas de enfermería, se profundiza no solo en la parte conceptual del modelo sino en su aplicación para brindar cuidado de enfermería.

  • A través de la valoración física se descubren condiciones de la persona como ser integral, lo que permite planear los cuidados de enfermería y, por lo tanto, promover la adaptación del individuo, como lo expresa Callista Roy;

El modelo de Roy está basado en la teoría de sistemas, según la cual los estímulos (entradas) son los que provocan una respuesta (salidas). Lo anterior lo hace a través de unos mecanismos de enfrentamiento, que son el subsistema cognitivo, que se refiere a la valoración del juicio, la emoción, la memoria y el raciocinio, e incluye la función del rol, la interdependencia y el autoconcepto del individuo, y el subsistema regulador, que involucra toda la parte fisiológica del ser y lo hace por medio de las funciones, que para Roy serán los efectores: la función de oxigenación y circulación, la neurológica, los órganos de los sentidos, la función endocrina y reproductora, la protección, la nutrición, la actividad y el descanso, la eliminación de líquidos y los electrolitos.

Los mecanismos de enfrentamiento (el cognitivo y el regulador) están basados en procesos de la función neurológica 1. “Los canales neurales intactos afectan el procesamiento regulador. En forma similar, el procesamiento perceptual, la información, el aprendizaje, el juicio y las emociones son procesos cognitivos, con una base neurológica”.

El manejar unos buenos conocimientos sobre la anatomía y la fisiología de la función neurológica da elementos suficientes para comprender el pensamiento, el sentimiento, el movimiento y la interacción del individuo sujeto a adaptación en el medio ambiente cambiante.

Los efectores, que son el modo psicosocial y el fisiológico, contribuyen al funcionamiento holístico de la persona. En la función neurológica hay dos procesos vitales básicos: la cognición y la conciencia.

Los procesos de cognición, que hacen posible relacionar las experiencias pasadas con las presentes, actúan como un regulador de eventos vitales. Recordemos que la cognición abarca las habilidades humanas de pensar, sentir y actuar. “El modelo de Roy muestra que los procesos cognitivos ocurren dentro del campo de la conciencia.

  • La conciencia se caracteriza por el despertar y el estar alerta;
  • El ambiente para el procesamiento cognitivo incluye estímulos focales, como la experiencia sensorial inmediata, y estímulos contextuales y residuales, considerados primariamente en términos de educación y experiencia” 2;
See also:  Que Es Un Medico General?

Esto confirma la importancia de realizar una anamnesis completa del individuo sujeto de ser valorado, ya que nos puede dar elementos fundamentales para su cuidado, entre otros, la influencia directa del medio ambiente que lo rodea. Este puede llegar a afectarlo de forma efectiva o inefectiva.

No podemos olvidarnos de indagar sus antecedentes familiares y personales, ya que de la familia y sus propias vivencias se obtienen la mayoría de las conductas aprendidas en el transcurso de la vida, y el individuo las puede emplear cuando se encuentra en un proceso de enfermedad.

Guía para realizar la valoración de la función neurológica Con el ánimo de orientar una buena y completa valoración de enfermería en la función neurológica, debemos contemplar unos pasos que nos pueden guiar para encontrar con mayor claridad las respuestas en dicha función, así como los estímulos que las producen.

  • Los elementos mínimos que se emplean son el fonendoscopio, el tensiómetro, el martillo de reflejos, el equipo de órganos de los sentidos, los aplicadores, las esencias de diferentes olores, las sustancias para la percepción de sabores, los oclusores oculares, un diapasón, la carta de Snell, una linterna, un bajalenguas, elementos fríos, calientes, punzantes y suaves;

También se debe poseer habilidad en la técnica de la entrevista para obtener los datos que el paciente o su familia pueden proporcionar. Para realizar la valoración física de la función neurológica se emplea la técnica de la observación permanente desde que el individuo entra a la consulta o desde que se lo identifica en la unidad.

Si el paciente se encuentra hospitalizado, el examinador debe tener una gran capacidad de observación. Otra de las técnicas empleadas es la palpación, que permite obtener información sobre forma, tamaño, fuerza, sensibilidad, desplazamiento y vibraciones.

Finalmente, mediante la técnica de medición se obtienen datos de cantidad, como la agudeza visual, la fuerza, el trofismo muscular y la actividad refleja. Una vez se inicia la valoración se debe realizar una anamnesis para determinar la edad, el sexo, la ocupación, la procedencia, el estado civil, los nombres de los acudientes o la persona responsable, EPS a la que está afiliado, residencia actual, hábitos o costumbres dentro y fuera de casa, como recreación, deporte, interacción social; antecedentes personales, como enfermedades que el individuo haya sufrido o esté padeciendo; medicamentos que consuma habitualmente, bien sea medicados o automedicados, o si consume alguna sustancia psicoactiva; consumo de cigarrillo y alcohol; antecedentes de traumas, cirugías u hospitalizaciones anteriores; antecedentes importantes de la familia, bien sea materna o paterna; enfermedades crónicas o del sistema nervioso de uno de los miembros de la familia.

Como lo que se pretende es brindar un cuidado holístico al individuo, debemos tener en cuenta los efectores, es decir, valorar los modos psicosocial y fisiológico. A continuación se lleva a cabo la valoración de la función del rol, la interdependencia y el autoconcepto, ya que estos pueden suministrar elementos claves para analizar los mecanismos de enfrentamiento (cognitivo y regulador).

El modo psicosocial se determina por medio de los instrumentos de valoración familiar: el apagar familiar, el familiograma y el ecomapa, que muestran de manera general la funcionalidad de la familia del individuo valorado, así como las relaciones de este como miembro de una familia y la forma como interactúa con el medio que lo rodea.

  • Hay que ahondar en el concepto que él tiene de sí mismo, en cómo se siente su yo físico, ético, moral y espiritual; indagar sobre los roles que desempeña y sobre cómo se siente realizando cada uno de estos;

Para complementar, se debe obtener información sobre la forma de relacionarse con los demás y la necesidad que tiene de los demás para convivir. No olvidar que esta información suministra datos importantes sobre la función neurológica, como memoria, juicio, emoción, raciocinio, afecto, aspectos que se valoran para establecer la capacidad intelectual del individuo.

Para organizar la información y continuar con la valoración de la función neurológica se debe seguir con el examen mental, en el cual se identifican los niveles de alerta del individuo y su forma de reaccionar ante el medio.

Estos niveles son: consciente: el paciente responde coherentemente al llamado y el medio ambiente que lo rodea; somnolencia: el paciente despierta ante diversos estímulos, sus respuestas motrices y verbales son adecuadas, mentalmente aparece despejado, pero, al retirarse el estímulo, regresa a la somnolencia; confusión: el paciente presenta alteración de sus respuestas a los estímulos externos, no es capaz de reconocer y entender el mundo que lo rodea, ni hay claridad en el pensamiento ni en los recuerdos; estupor: el paciente responde a estímulos dolorosos y táctiles, así como a estímulos auditivos fuertes, y puede responder a algunas preguntas o ejecutar órdenes sencillas; al retirarse el estímulo, entra nuevamente en letargo y con frecuencia presenta movimientos espontáneos; coma: este puede ser superficial o profundo; en el superficial hay reacción a estímulos dolorosos y respuestas a estímulos táctiles persistentes; puede responder emitiendo sonidos o quejándose; cuando cesa el estímulo vuelve al estado inicial.

  1. En el coma profundo, no hay respuesta a ningún estímulo, sino ligeras reacciones a estímulos muy dolorosos, como presión sobre las apófisis estiloides o por debajo del pabellón auricular; se presentan relajación muscular, arreflexia tendinosa, cutánea y pupilar, incontinencia de esfínteres y hasta respiraciones con periodos de apnea;

El siguiente paso es la valoración de la capacidad intelectual, considerada “como la capacidad de hacer abstracción, de usar símbolos y de valorar nuevas experiencias a la luz de experiencias pasadas” 3. Esta valoración necesariamente lleva a hacer un análisis del mecanismo de enfrentamiento, el subsistema cognitivo, para lo cual se valoran:

  • La orientación. que depende de la memoria y la atención. Se debe indagar si el paciente sabe quién es él, cuál es la fecha o día en que está y dónde se encuentra.
  • La atención. Se observa la capacidad del paciente de concentrarse en una actividad o tarea, o el hecho de responder a las preguntas del entrevistador.
  • La memoria. Se evalúa el registro mental reciente o remoto; debe describir hechos históricos recientes y también hechos históricos o relevantes pasados.
  • El pensamiento. Se valora la secuencia lógica, coherente y relevante del individuo al dirigirse a un objeto seleccionado; por ejemplo, con la pregunta ¿qué observa en el cuadro?
  • El afecto. Es un sentimiento que se puede observar de inmediato en el paciente, como un episodio de llanto o de risa.
  • El cálculo. Se valora la capacidad de hacer cálculos matemáticos, como sumas o en su defecto identificando billetes.
  • El juicio. Se mide la capacidad de abstracción o de interpretación pidiéndole que interprete, por ejemplo, un refrán.
  • Y, finalmente, el lenguaje. Este debe ser comprensible y coherente; también se evalúa la forma de pronunciar las palabras.

Con esto concluye la primera parte de la valoración neurológica. El segundo paso consiste en la valoración de los pares craneales, donde además se involucra a los órganos de los sentidos. Algunos de estos pares craneales son sensitivos, otros motores y otros mixtos. Por lo tanto, de la valoración correcta de cada uno depende la identificación de las respuestas tanto efectivas como inefectivas del individuo. En el tercer paso se valoran:

  • La función motriz, que es definida como la organización neurológica del movimiento e involucra la movilidad física, la marcha, la coordinación de todos los movimientos del individuo y el sincronismo.
  • La fuerza muscular, que va de ausencia completa de fuerza a fuerza normal (de 0 a 5).
  • El tono muscular, que se puede apreciar observando la actitud del paciente en el lecho o en la forma de manipular elementos, en la posición de las extremidades, en el relieve de las masas musculares, en la consistencia de los músculos al palparlos y en la resistencia que estos presentan a los movimientos; las respuestas pueden ser la hipotonía o la hipertonía.
  • El trofismo muscular, observable en el desarrollo muscular. La mejor manera de descubrir su disminución o aumento es midiendo simétricamente los músculos de las extremidades, sin olvidar que hay mayor desarrollo de los músculos del hemisferio dominante, dependiendo de si el individuo es diestro o zurdo; la diferencia no debe ser mayor de un centímetro.
  • La coordinación o adecuada utilización de las vías motrices y sensitivas, que depende del buen funcionamiento del cerebelo y el aparato vestibular. La valoración de la coordinación, según Callista Roy, se hace más minuciosa en las funciones de actividad y descanso.
  • Los reflejos, que son la respuesta motriz involuntaria desencadenada por un estímulo sensorial específico. Entre estos tenemos los tendinomusculares, consistentes en el estiramiento brusco de un músculo, que se obtiene golpeando el tendón del músculo cerca de su inserción; la respuesta es el rápido movimiento de la parte del cuerpo accionada. Su valoración se representa por medio de cruces, que van desde reflejo ausente (cero cruces) hasta reflejo hiperactivo “clonus” (cuatro cruces).
See also:  Que Trata Un Medico Nefrologo?

Finalmente, se valora la sensibilidad, que es de dos tipos: la superficial y la profunda. La superficial se evalúa por medio de la temperatura, el dolor y el tacto, y la segunda, en la que se experimenta el dolor profundo, por medio de la presión, la vibración y la propiocepción. La valoración neurológica nos permite identificar fácilmente los estímulos y las respuestas y, por lo tanto, analizar en forma completa los mecanismos de enfrentamiento, que se enmarcan más en la cognición, ya que, gracias al conocimiento y al hecho de que el individuo se haga consciente de sus propios problemas de adaptación, este puede contribuir a mejorarlos e involucrarse por medio del autocuidado.

¿Cuáles son las causas de las enfermedades neurologicas?

Factores de riesgo y prevención – Las enfermedades neurológicas incluyen entre sus factores de riesgo: la genética, la edad, el consumo de tabaco, drogas y/o alcohol, una dieta poco saludable, así como inactividad física. En algunos casos, la contaminación y las lesiones craneales también son una causal importante.

¿Cuáles son las infecciones en el sistema nervioso?

  • Las infecciones del sistema nervioso central de origen vírico pueden causar meningitis y encefalitis.
  • Los síntomas comienzan generalmente con fiebre y pueden evolucionar hacia irritabilidad, rechazo del alimento, dolor de cabeza, dolor en el cuello y, en algunos casos, convulsiones.
  • El diagnóstico de las infecciones víricas del sistema nervioso central se basa en una punción lumbar.
  • Muchas infecciones son leves, pero otras son graves y potencialmente mortales.
  • Por lo general, los medicamentos antivíricos no son eficaces para la mayoría de los virus que causan infecciones del sistema nervioso central, por lo que los niños necesitan recibir medidas de apoyo (como líquidos y fármacos para controlar la fiebre y el dolor).

Otras infecciones víricas afectan primordialmente el encéfalo y se denominan encefalitis. Las infecciones que afectan tanto las meninges como el encéfalo se llaman meningoencefalitis. La meningitis es mucho más frecuente en niños que la encefalitis. Los virus afectan el sistema nervioso central de dos formas:

  • Pueden infectar directamente y destruir las células del sistema nervioso central y provocar hinchazón local durante la fase aguda de la enfermedad.
  • Ciertas infecciones víricas en otras partes del cuerpo pueden provocar que el sistema inmunológico ataque y dañe las células que rodean los nervios.

Las infecciones víricas del sistema nervioso central en los recién nacidos y en los lactantes suelen comenzar con fiebre. Los recién nacidos pueden no tener otros síntomas y pueden inicialmente no parecer enfermos (excepto por la fiebre). Los lactantes de más de 1 mes habitualmente están irritables e inquietos y se niegan a comer. Los vómitos son frecuentes. A veces la zona blanda de la parte superior del cráneo del recién nacido (fontanela) se abomba cuando se pone de pie, indicando un aumento de la presión sobre el encéfalo.

  1. Dado que la irritación de las meninges empeora con el movimiento, el lactante con meningitis llora más en lugar de calmarse cuando lo toman en brazos para mecerlo;
  2. Algunos bebés manifiestan un extraño llanto agudo;

Los lactantes con encefalitis suelen sufrir convulsiones Trastornos convulsivos Los trastornos convulsivos son alteraciones periódicas de la actividad eléctrica cerebral que derivan en algún grado de disfunción cerebral transitoria. Muchas personas tienen sensaciones raras.

obtenga más información u otros movimientos anómalos. Los lactantes con encefalitis grave pasan por un estado de letargo y de coma antes de fallecer. La encefalomielitis postinfecciosa causa muchos problemas neurológicos, dependiendo de la parte del cerebro que esté lesionada.

Los niños tienen debilidad en un brazo o una pierna, pérdida de la visión o de la audición, dificultad para la marcha, cambios de comportamiento, discapacidad intelectual o convulsiones recurrentes. Algunos de estos síntomas se notan de inmediato. Otros síntomas puede que no se noten hasta más tarde, por ejemplo cuando el niño se somete a pruebas rutinarias de audición, visión y/o inteligencia.

A menudo, los síntomas se resuelven con el tiempo, pero a veces son permanentes. El pronóstico varía enormemente según el tipo de infección. Muchos tipos de meningitis y encefalitis víricas son leves, y el niño se recupera rápida y completamente.

Otros tipos son graves. La infección del encéfalo por el virus del herpes simple es particularmente grave. Sin tratamiento, aproximadamente el 50% de los recién nacidos con infección encefálica por herpes simple mueren, y alrededor de dos terceras partes de los que sobreviven tienen daño encefálico grave.

  • Mantener al bebé cómodo
  • Fármacos para la fiebre o las convulsiones
  • Para la encefalomielitis postinfecciosa, corticoesteroides u otros fármacos

La encefalomielitis postinfecciosa se puede tratar con corticoesteroides u otros fármacos que disminuyen la respuesta inmunitaria que causa el daño neurológico. NOTA: Esta es la versión para el público general. MÉDICOS: Hacer clic aquí para la versión para profesionales Hacer clic aquí para la versión para profesionales Copyright © 2022 Merck & Co. , Inc. , Rahway, NJ, USA y sus empresas asociadas. Todos los derechos reservados..

¿Cómo se tratan los problemas neurologicos?

¿Quién trata la pérdida de memoria?

Tratamiento para la demencia – Una persona que tiene demencia debe estar bajo el cuidado de un médico. El médico puede ser un neurólogo, un médico de cabecera, un internista, un geriatra o un psiquiatra. El médico puede ayudar a tratar los problemas físicos del paciente y los problemas de comportamiento (tales como la agitación o el problema de deambular ) y responder a las muchas preguntas que la persona o sus familiares puedan tener.

Las personas con demencia causada por la enfermedad de Alzheimer pueden ser tratadas con medicamentos. Hay varios medicamentos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (U.

Food and Drug Administration) para tratar la enfermedad de Alzheimer. En algunas personas, estos medicamentos pueden hacer que la progresión de ciertos problemas, tales como la pérdida de la memoria, sea más lenta, permitiendo así que se mantengan independientes por más tiempo.

También pueden ayudar con ciertos problemas de comportamiento. Sin embargo, ninguno de estos medicamentos puede detener el progreso de la enfermedad de Alzheimer. Muchos estudios científicos están investigando medicamentos y otras intervenciones para prevenir o retrasar la enfermedad de Alzheimer y el deterioro cognitivo.

Las personas con demencia vascular deben tomar medidas para prevenir futuros derrames cerebrales. Estas medidas incluyen el control de la hipertensión arteria l, la supervisión y el tratamiento del colesterol alto y la diabetes , y no fumar. Los miembros de la familia y amigos pueden ayudar a las personas que se encuentran en las etapas tempranas de demencia a continuar con sus rutinas diarias, actividades físicas y contactos sociales.