Como Se Llama Cuando Un Medico Se Equivoca?

Como Se Llama Cuando Un Medico Se Equivoca

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For more Spanish-language legal materials, please visit our friends at Justia México La negligencia o mala práctica médica es la negligencia de un médico o proveedor de atención médica que tiene como consecuencia la lesión o muerte de un paciente. Se comete negligencia cuando se hace un diagnóstico erróneo o cuando no se acatan las prácticas médicas estándar. No se puede responsabilizar a los médicos por una condición médica preexistente, aunque el agravamiento de una condición médica preexistente puede considerarse negligencia. Los siguientes son ejemplos de errores de hospital en los que se puede cometer negligencia médica:

  • Lesion perinatal – prácticas de parto incorrectas que provocan lesiones al recién nacido, y que a veces derivan en condiciones médicas como parálisis cerebral o parálisis de Erb.
  • Errores en la medicacion – esto puede incluir una sobre medicación o una medicación insuficiente, administración del medicamento equivocado o un diagnóstico incorrecto.
  • Diagnostico incorrecto – sucede cuando un paciente recibe un tratamiento por una enfermedad que no tiene o cuando una enfermedad no se trata debido a que el médico no reconoció una condición médica amenazante.
  • Errores quirurgicos – la negligencia puede provocar infección o cirugía en el sitio equivocado del cuerpo o en el paciente equivocado

En el peor de los casos, un error por parte del hospital provoca la muerte de un paciente, lo cual causa pena y tensión económica en la familia del difunto. En estos casos, se puede entablar una demanda por homicidio culposo para reclamar una indemnización de daños por los salarios perdidos y el dolor y sufrimiento ocasionados..

¿Qué es la iatrogenia en medicina?

La iatrogenia es el daño ocasionado por el profesional de la salud a pacientes, familias u otras personas, de manera no intencional, que puede provocar desde un ligero malestar emocional hasta la propia muerte.

¿Cuándo se considera negligencia?

Una negligencia médica es la lesión que se le causa a un paciente debido a la ignorancia de la lex artis (el modo de hacer del oficio). Como Se Llama Cuando Un Medico Se Equivoca Una negligencia médica es un daño físico o moral producido al paciente como consecuencia de un procedimiento médico imprudente o hecho desde el desconocimiento.

¿Qué es mala praxis ejemplos?

¿Cuáles son las causas de la mala praxis? – Existen varios factores predisponentes en la mala praxis médica que deben conocerse:

  • Uso excesivo de exámenes diagnósticos e incluso prácticas invasivas por exigencias del paciente, normalmente sin fundamentos
  • Poco tiempo para el paciente durante una consulta
  • Remuneración poco justa que se suma a largas jornadas laborales de los médicos y lleva a un aumento de la fatiga

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¿Cuáles son los tipos de iatrogenia?

Iatrogenia Dr. Pedro Albújar (**) El término iatrogenia no figura aún en la última edición del Diccionario de la Real Academia, sí se encuentra el adjetivo iatrogénico, ca, (del griego Iatrós, médico; ´geno e ´ico) definido como “toda alteración del estado del paciente producida por el médico”.

  • En esta definición se incluye tanto los efectos positivos como los negativos del actuar de los médicos;
  • Acto Médico Si iatrogénico se refiere al actuar del profesional médico conviene definir qué es Acto Médico;

Según el Código de Ética y Deontología del Colegio Médico del Perú (1), “Acto Médico es toda acción o disposición que realiza el médico en el ejercicio de su profesión, han de entenderse por tal, los actos de diagnóstico, terapéutica y pronóstico que realiza el médico en la atención integral de sus pacientes, así como los que se deriven directamente de éstos.

Los actos mencionados son de exclusivo ejercicio del profesional médico”. El Acto Médico es un acto complejo que implica no sólo conocimiento científico sino saber el fin que se quiere lograr y las posibles conse-cuencias de una determinada acción diagnóstica y terapéutica (2).

Cuatro características principales distinguen al Acto Médico: la profesionalidad, pues solamente el profesional de la medicina puede efectuar un acto médico; la ejecución típica, es decir, su ejecución se realiza conforme a la denominada “Lex Artis Ad Hoc” sujeta a las normas de excelencia de ese momento; el tener por objetivo la curación o rehabilitación del enfermo y la licitud o sea su concordancia con las normas legales (3).

  • Principios del Acto Médico Según nuestro Código “La medicina tradicionalmente se rige por los principios de beneficencia, que consiste en la búsqueda del bien para el paciente y la no maleficencia, que consiste en evitar cualquier forma de daño o lesión”, este principio se identifica con el primum non nocere hipocrático, fundamento y raíz de todos los otros principios, obliga como deber perfecto, con carácter de universalidad y de forma coactiva absoluta;

Concurren con éllos los principios de autonomía o respeto por las decisiones del paciente compe- tente y de justicia por el cual todas las personas deben ser tratadas por igual (2). Tipos de Iatrogenia Las formas de daño iatrogénico son variadas en su eventualidad y circunstancias.

Según Pérez Tamayo (4) la iatrogenia se puede clasificar en dos tipos: positiva y negativa. En la iatrogenia positiva las alteraciones producidas en el estado del paciente son inocuas. En la iatrogenia negativa el estado del paciente sufre algún daño por la acción médica.

La iatrogenia negativa puede ser necesaria o innecesaria. En la Iatrogenia Negativa Necesaria el médico tiene pleno conocimiento del riesgo de daño, es un riesgo esperado, previsto, que no produce sorpresa y el médico lo reconoce como un riesgo propio de sus acciones a favor del paciente.

En su decisión se ha ponderado el cociente beneficio/daño, es decir, el riesgo de producir un daño para alcanzar un resultado conve-niente para el paciente (5). El médico evalúa previamente la conveniencia de usar recursos que por una parte tendrán efectos benéficos pero por otra causarán efectos indeseables producidos por las drogas o procedimientos empleados, pero en ningún momento ha existi-do descuido, equívoco o ignorancia (5).

La potencialidad de hacer daño es inherente a la práctica de la medicina. De hecho cada una de las acciones del médico tiene un efecto bueno y un efecto malo. Por ejemplo, la extirpación radical de un tumor maligno puede salvar la vida del enfermo pero a su vez producir mutilación y discapacidad.

Es sabido que todos los medicamentos además del efecto benéfico tienen efectos adversos. Esta duplicidad de efectos se regula éticamente bajo el “principio del doble efecto”. Según este principio es lícito realizar una acción de la que se siguen dos efectos, uno bueno y otro malo, pero en el que el bueno tiene que ser proporcionado, es decir, el resultado final, el bien obtenido, debe superar al mal accidental acumulado (6).

En la iatrogenia negativa innecesaria , (comúnmente llamada “iatrogenia” a secas), la acción médica ha producido un daño que no tenía porque ocurrir, es consecuencia de ignorancia y es éticamente inadmisible (2). Dentro de la iatrogenia negativa innecesaria se incluye la mala práctica (mal praxis) que es el daño por conducta negligente (7).

  1. En Cuba se le denomina Infracción o Falta Médica y se define como todo acto médico en que se manifiesta indolencia, abandono o incapacidad no sólo ante el paciente sino ante su centro de trabajo y sus compañeros (8);

En los Estados Unidos mala práctica es la actividad profesional que se realiza por debajo de los estándares de la buena práctica profesional exigida por la comunidad (9). En el Panel Forum realizado en Lima (10) se definió mala práctica como la “omisión de parte del médico, de prestar apropiadamente los servicios a que está obligado en su relación profesional con su paciente, omisión que da como resultado en cierto perjuicio a éste”.

Los médicos o los sistemas médicos nos encontramos entre los agentes etiológicos más frecuentes de daño a los pacientes. El Institute of Medicine de los Estados Unidos publicó en el año 2000 un texto llamado “Errar es Humano, Construyendo un Sistema de Salud más seguro” en el que estimó 98,000 muertes anuales por errores médicos, superando a las muertes por accidentes de tránsito (43, 458), cáncer de mama (42,297) e infecciones por VIH (15,516).

Se estima que más del 13% de ingresos a un hospital se deben a efectos adversos del diagnóstico o el tratamiento y que casi el 70% de las complicaciones iatrogénicas son prevenibles (6). Pero las consecuencias nocivas de los actos médicos dependen en muchos casos de las condiciones en que trabajan los médicos, sin los recursos necesarios o cumpliendo normas inconvenientes.

Sharp y Faden han propuesto el término de daño comiogénico (Komein, del griego, cuidar como en nosocomio) al producido por médicos, enfermeras técnicos, personal administrativo, personal de apoyo, fabricantes de medicamentos o material de curación, administradores o políticos de salud (6).

Negligencia En la negligencia hay incumplimiento de elementales principios o normas de la profesión, esto es que sabiendo lo que se debe hacer no se hace o a la inversa que sabiendo lo que no se debe hacer, se hace. Negligencia es lo contrario del deber, es dejar de hacer o hacer a destiempo.

  1. En la negligencia intervienen dos presupuestos constituyentes: a) Un elemento psicológico (intelectivo y volitivo a la vez) por la falta de previsión en la posibilidad de prever y evitar;
  2. b) Un elemento normativo de la exigibilidad, por omisión del deber de cuidado, que de haberse cumplido habría impedido el daño al paciente;

Formas de negligencia o mala práctica profesional La praxis es la expresión del lazo dialéctico de la teoría con la práctica. La mala praxis o mala práctica es el daño ocasionado por el médico debido a ignorancia, impericia o negligencia (11). Impericia : es la falta total o parcial de conocimientos técnicos, experiencia o habilidad.

  1. Existe ineptitud para el correcto desempeño de la profesión (10);
  2. Imprudencia : es la omisión del cuidado o diligencia exigible a un profesional;
  3. El que comete imprudencia no mide ni precave las posibles consecuencias de su acción y se expone irreflexivamente a causar un daño;

Es realizar un acto con ligereza sin tomar las debidas precauciones. Por ejemplo, indicar una inyección de penicilina (imprudencia) sin haber realizado previamente la prueba de sensibilidad (negligencia) (10). Es la conducta contraria a lo que el buen sentido aconseja.

  • Es actuar sin cordura ni discernimiento;
  • Es proceder con apresuramiento innecesario sin detenerse a pensar en las consecuencias que resultarán de su acción u omisión (8);
  • Es ir o llegar más allá de donde se debió;

Legalmente para que haya imprudencia profesional la acción tiene que haber producido un daño o peor aún la muerte del paciente. En los casos de mala práctica la ley calificará si el daño es “socialmente tolerable”, simplemente reprochable o se trata de actos que tienen que ver con el derecho penal para lo cual tendrá en cuenta la naturaleza de la lesión, que puede ser culposa, dolosa o preterintencional.

Se excluye de respon-sabilidad profesional a los casos de “resultado desgraciado” cuando se han cuidado correctamente las circunstancias y condiciones especiales que intervinieron en un evento particular (7).

Algunos tipos de iatrogenia Iatrogenia medicamentosa Los medicamentos son potencialmente tóxicos, sus efectos secundarios han aumentado con su eficacia y la difusión de su empleo. En la población adulta de los Estados Unidos y el Reino Unido, cada 24 a 36 horas el 50% a 80% de la población adulta ingiere un producto químico por prescripción médica (12).

  • La iatrogenia medicamentosa se puede producir por las siguientes causas: -Por defectos posológicos;
  • -Por toxicidad primaria de la droga que produce efectos colaterales;
  • -Por sus propiedades teratogénicas;
  • -Por crear dependencia;

-Por producir daño anatómico, funcional o metabólico. -Por provocar hipersensibilidad. Los tratamientos medicamentosos inadecuados casi siempre resultan por desconocimiento de la farmacología y toxicología básica de los medicamentos prescritos y por la influencia que sobre el médico ejercen los laboratorios farma-céuticos.

  1. Psicoiatrogenia La psicoiatrogenia tiene como medio los elementos de la comunicación entre el médico y el enfermo, tanto los propios de la comunicación verbal (iatrolalia) como los de la comuni- cación expresiva no verbal mediante actitudes o gestos (iatromimia);

Son iatrogénicos las palabras o gestos lesivos para el paciente al debilitar su seguridad, provocar sentimientos de humillación o ridículo, estimular su hipocondría, atentar contra su autoestima, crear o aumentar su desconfianza. Los diagnósticos precipitados no suficientemente confirmados pueden quedar fijados en el paciente y es muy difícil rectificar- los posteriormente.

  • Los comentarios imprudentes pueden provocar angus-tia al paciente;
  • Con frecuencia durante las visitas o rondas hospitalarias, en la propia cabecera del enfermo, se expone desde su vida íntima hasta la gravedad de su enfermedad y la posible causa de su muerte, usando con ligereza términos como tumor, neoplasia, incurable, sin darse cuenta del daño psicológico a quien sigue atento los comentarios que se hacen a su alrededor;

En este tipo de iatrogenia está incluido el personal paramédico(12). Iatrogenia quirúrgica Todo acto quirúrgico aún el más elemental constituye una agresión, si a ello se agregan la anestesia y las drogas utilizadas en el pre y post-operatorio se dan las condiciones potenciales para provocarla.

  • En cirugía la iatrogenia puede obedecer a las siguientes causas (13): -Porque no se ha establecido el diagnóstico ni el pronóstico;
  • -Por errores de técnica, generalmente por falta de planea- ción prequirúrgica;
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-Por insuficiente evaluación clínica preoperatoria. -Descuido y mala vigilancia del postoperatorio. -Intervenciones innecesarias, justificadas a medias o sim- plemente no justificadas. -El cirujano no estaba capacitado para efectuar determinada intervención.

Iatrogenia en infectología Las infecciones nosocomiales constituyen una verdadera iatroepidemia. En los Estados Unidos la tasa pro-medio es de 7%, de 35 millones pacientes que se hospitalizan cada año, 2,5 millones desarrollan una infección durante su estancia hospitalaria.

En México las infecciones nosocomiales representaron en 1990 el 37% de la mortalidad general ocupando el cuarto lugar entre todas las causas de muerte (14). Dos terceras partes de las infecciones que se desarrollan en los pacientes hospitalizados están comprendidas entre las cuatro siguientes: infecciones de las vías urinarias, las infecciones de la herida quirúrgica, las neumonías y las bacteriemias, estrechamente relacionadas con procedimientos invasivos.

  1. En este grupo se incluye el uso indiscriminado de antibióticos responsable del rápido incremento de las cepas resistentes (14);
  2. Prevención de la iatrogenia El error es un acompañante ineludible de toda actividad humana, se da aún entre profesionales responsables y altamente calificados por lo que su prevención y tratamiento son necesarios para una práctica consciente en el esfuerzo de disminuir errores;

Es imperativo el análisis de errores en forma impersonal, objetiva, real, veraz, de tal manera que la experiencia preste apoyo a una práctica médica depurada y eficiente. Admitiendo que el daño iatrogénico no es evitable en términos absolutos, sí lo es en términos relativos y conviene reflexionar sobre lo que se puede hacer para reducirlo al mínimo ineludible (6).

Las siguientes son algunas sugerencias: -Es recomendable sistematizar o protocolizar los procedimientos de modo de prever las contingencias y minimizar los riesgos. La sistematización de procesos en los que se consideran los riesgos latentes ha dado muy buenos resultados a las compañías de aviación y es aplicable por ejemplo a los procedimientos quirúrgicos.

-Debe evitarse a toda costa el sufrimiento innecesario del paciente. -Valorar los beneficios en función del riesgo. -Evitar las acciones superfluas o excesivas. -Mantenerse actualizado y apto para ofrecer siempre la mejor alternativa de tratamiento existente.

-Evitar la polifarmacia, prescribir sólo lo indispensable y consultar las dosis e indicaciones de los medicamentos. -Referir al enfermo a un profesional más apto para realizar un procedimiento o solicitar asesoría o supervisión.

-En una consulta dedicar al paciente todo el tiempo que sea necesario para explicarle el diagnóstico y tratamiento en términos comprensibles. El principio de Autonomía confiere al paciente la facultad de participar en las decisiones que le conciernen y que lo hacen corresponsable informado.

– Deben funcionar en los hospitales los comités de tejidos y mortalidad, auditorias interna y externa para analizar los casos de iatrogenia con la finalidad de sacar provecho de los errores y proponer los correctivos pertinentes.

Entre las causas que contribuyen a la mala práctica profesional debe considerarse las condiciones desfavorables para el desempeño del trabajo médico. Al respecto el Código de Ética y Deontología del Colegio Médico dice en el artículo 561: “El médico deberá exigir a las autoridades o responsables de las instituciones en las que presta servicio, que provean los medios físicos que sean necesarios y apropiados para la realización del acto médico en condiciones de calidad.

En caso que las instituciones prestadoras de salud no cuenten con dichos medios, el médico deberá de abstenerse de prestar atención, si como resultado de tal situación se pudiera poner en riesgo la salud o la vida de los pacientes”.

La responsabilidad del médico A diferencia de tiempos antiguos en que el médico era considerado como “el salvador” de personas enfermas (con excepción de las enfermedades incurables) hoy se considera al médico no un salvador, por no tener atributos sobrenaturales, sino un profesional que presta sus servicios brindando sus conocimientos, capacidad técnica y experiencia para lograr la curación del paciente.

Jurídicamente la naturaleza del servicio médico se considera de tipo contractual de locación de servicios, por el cual el médico se obliga por un contrato tácito de obligación de medios pero no de resultados.

Como obligación de medios el médico promete no la curación sino prestar cuidado concienzudo y diligente, conforme a los conocimientos de la ciencia, no promete un resultado aunque es obvio que es a ello a lo que pretende. Es obligación del médico poner sus conocimientos, experiencia, habilidad, creatividad, en fin, todo cuanto está en su capacidad para lograr la curación del paciente.

El médico ha cumplido cuando ha actuado con la diligencia ordinaria reque- rida. Si el servicio prestado por el médico no se hace con la debida diligencia y prudencia o al contrario su actuación es inhumana o indiferente, con impericia, en contra de los deberes médicos y que consecuentemente origina un daño en el paciente, se genera jurídicamente una responsabilidad de tipo contractual (15).

Las Facultades de Medicina deben tomar conciencia del problema de la mala práctica médica, los currículos deben introducir y reforzar la enseñanza del derecho médico, la medicina legal y la ética médica. En los centros hospitalarios se debe fomentar la buena práctica médica y el respeto de los derechos del paciente.

  • Se debería hacer una encuesta como la realizada en Cuba (8) sobre error médico, falta médica y iatrogenia, en la que sólo la tercera parte de los médicos encuestados respondió satisfactoriamente, a pesar de sus años de experiencia y de alta calificación de la muestra seleccionada;

Somos los médicos los calificados para analizar en forma constructiva esta constante e inevitable faceta de nuestra profesión que es la iatrogenia. Es mejor que los médicos nos enfrentemos a ella en lugar de dejarla en manos y las plumas de los no pocos críticos de la medicina cuya retórica encuentra en la iatrogenia un blanco demasiado fácil.

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13. Gerstner-B, J. Iatrogenia (Editorial) Rev. Colombiana Ortoped Traumat 2001;15 (2). En www. Scott. org. co (Consultado 15. 04). 14. Ponce de León Rosales, S; Rivera Morales, IM. Iatrogenia en Infectología. En Iatrogenia (cita 4 pp. 15-33). 15. Barboza Beraún, E. Aspectos legales de la práctica médica.

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¿Qué es la omision médica?

En el acto médico puede haber mala praxis por parte del médico y ésta es considerada omisión : no prestar apropiadamente los servicios a que está obligado en su relación profesional con su paciente, omisión que da como resultado cierto perjuicio a este último; o también cuando el médico a través de un acto propio de su.

¿Qué es la lex artis ad hoc?

En otros tratados suele definirse la ‘ lex artis ‘ o la ‘ lex artis ad hoc ‘ como el conjunto de prácticas médicas aceptadas como adecuadas para tratar al enfermo en el momento de que se trata.

¿Cuando un médico te atienden mal?

Si en una consulta médica te sientes desatendido o consideras que el trato no ha sido adecuado , debes poner una queja en el mismo centro de salud. Reclamar en estos casos sirve para defender el resto de derechos sanitarios y, de paso, conseguir que el funcionamiento de los servicios de salud sea el apropiado.

Aunque la sanidad es una competencia transferida a las comunidades autónomas, casi todas ellas funcionan de forma similar. Tal y como se explica en este artículo, al poder presentar tu queja, hay que rellenar una hoja de reclamaciones en el centro de salud, que se trasladará a la gerencia de Atención Primaria; si no es atendida, se podrá reclamar ante los servicios de Atención al Paciente de la comunidad en cuestión.

Lo habitual cuando se está enfermo es acudir al médico de familia en el centro de salud correspondiente. Y también lo normal es que te atiendan con amabilidad y valoren la dolencia con profesionalidad. Sin embargo, a veces no sucede así. Si tienes una mala experiencia en el centro sanitario puedes reclamar , como explicamos a continuación.

  • Guía para reclamar a la Administración Pública

¿Cómo demandar a un médico por mala praxis?

¿En qué consiste una negligencia médica? – El personal sanitario tiene el deber de preservar y restablecer la salud del paciente. Y, aunque tal resultado no siempre está en sus manos, existen unos estándares en la práctica médica , orientados a la curación.

Así, un médico no puede apartarse injustificadamente de tales estándares. Las negligencias médicas dan al paciente lesionado derecho a una indemnización. Para reclamarla habrá que contar con los servicios de un civilista o administrativista, ya que pueden desplegar responsabilidad civil o patrimonial dependiendo del estatuto del personal que produzca la lesión.

En las situaciones más extremas habrá que recurrir a un penalista para exigir la responsabilidad penal del facultativo.

¿Qué hacer si el médico no te hace caso?

Denuncia a un médico por riesgo de prescripción – Otro supuesto en el que puede proceder realizar una denuncia a un médico sin haber determinado de forma fehaciente que puede acreditarse la existencia de una negligencia médica, es aquel en el que el plazo para poder reclamar está a punto de expirar y no disponemos de la documentación clínica para su análisis por parte de un abogado experto en derecho sanitario y de un perito médico.

¿Qué tipos de negligencia hay?

¿Cuáles son las negligencias médicas más comunes?

¿Qué tipo de delito es la negligencia médica?

La negligencia médica o la mala práctica se refiere al error u omisión de las normas técnicas de la profesión médica por parte del profesional, técnico o auxiliar de las disciplinas para la salud, provocando lesiones e inclusive la muerte del paciente.

¿Cuando hay negligencia por un profesional?

Negligencia profesional (o culpa profesional ) Presupone una falta de aptitud para el desempeño del cometido concreto de que se trate, siendo en consecuencia lo sancionable no un plus de actividad, sino un plus cualitativo de la culpa.

¿Qué es la iatrogenia y la mala praxis?

Iatrogenia y Dyspraxis Médica. Un enfoque bioético FM García 1 , GA García 2 y FM García 3. 1 Prof. Asociado Cátedra de Medicina Legal. Esc. Razetti, U. 2 Médico Cirujano. Ex Res. Asistencial en Traumatología, Hospital. Victorino Santaeya. 3 Médico Cirujano, Ambulatorio de Caraballeda, Ed Vargas.

  • E-mail: [email protected];
  • net RESUMEN: Este artículo aborda la Iatrogenia y la diferencia de la Dyspraxis Médica, desde una perspectiva bioeticista por lo que el énfasis está en lo ético y no en lo jurídico;
  • Nos plantea la iatrogenia como una consecuencia morbosa inseparable de un acto médico valorado como bueno y ejecutado correctamente;

Y sugiere que el médico asuma su rol de educador y ayude al paciente a la representación cognitiva del acto médico, elemento indispensable para la comprensión de la información y derive de allí un consentimiento válido. Palabras Clave : Iatrogenia, Dyspraxis médica, Responsabilidad, Conciencia, Bioética.

  • ABSTRACT: This article approaches the Iatrogenia and the difference of the Medical Dyspraxis, from a bioeticista perspective reason why the emphasis is in the ethical thing and not in the legal thing;
  • It raises iatrogenia to us like an inseparable morbosa consequence of a medical act valued like good and executed correctly;

And it suggests the doctor it assumes his roll of educator and it helps to the patient the cognitiva representation of the medical act, element indispensable for the understanding of the information and derives there from a valid consent. Key Words: Iatrogenia, Medical dyspraxis, Responsibility, Conscience, Bioética.

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Fecha de Recepción: 07/12/04     Fecha de Aprobación: 18/04/05 INTRODUCCIÓN Escribir acerca de la Iatrogenia y la Dyspraxis Médica desde una perspectiva bioeticista, sugiere posturas diferentes no solo en quien escribe sino también en el lector; pues rompe el enfoque tradicional dirigido hacia lo jurídico y no hacia lo ético.

Es enfrentar de alguna manera dos conceptos: conciencia y responsabilidad. El primero base de lo ético, constituye “el núcleo más secreto y sagrado del hombre… es la virtud reguladora de la misma actuación”(1) y el segundo de lo jurídico: “Obligación de reparar y satisfacer por uno mismo o por otro la pérdida causada, el mal inferido o el daño originado”(2).

  1. La iatrogenia y la dyspraxis son conceptos que en el lenguaje de lo cotidiano no se diferencian no obstante, como precisión conceptual inicial hay que tener en cuenta que no son homologables, ni siquiera una se subsume en la otra;

DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS Y DIFERENCIACIÓN Por dyspraxis médica o mala práctica, entendemos un daño que el médico ocasiona como consecuencia de su acción equivocada, mal empleo de su técnica, impericia o desconocimiento. En tanto que, la iatrogenia está referida a “la acción adversa o perjudicial que resulta directa o indirectamente de la actividad diagnóstica o terapéutica del equipo de salud”(3).

  • Sin duda, en la malpraxis, hay actuaciones incorrectas que pueden provocar efectos iatrogénicos(4);
  • En este caso, es preferible hablar de daño estableciéndose así una diferencia: La iatrogenia como consecuencia o efecto negativo de una acción correcta, adecuada, incluso, la indicada; y el daño como la consecuencia negativa de un acto incorrecto, errático, negligente, imperito o impropio;

La iatrogenia se identifica en el paciente, a través de algún tipo de alteración. La mal praxis, se identifica en el médico o el equipo de salud. Es su actuación capaz de producir un daño en el paciente. Esto es, puede haber iatrogenia sin mal praxis, y mal praxis sin iatrogenia.

La distinción que acabamos de hacer nos conduce por caminos diferentes. La primera a la bioética y la segunda al derecho. La primera a la bioética a partir de la idea de que la iatrogenia es una consecuencia de la acción del médico.

De sus actos diagnósticos o terapéuticos, asociados a las características del sujeto paciente, pero a su vez inseparables de esa acción. Es la herida que ocasiona el bisturí; el dolor que genera la inyección, la pérdida de conciencia consecuencia de la anestesia o las diferentes reacciones de angustia ante la palabra del médico, por citar tan solo las más sencillas.

  1. Este término: iatrogenia, se le atribuye a Sir Arthur Hurst, para designar: “aquellos desórdenes inducidos en el paciente por autosugestión basada en el examen físico… o resultante de la manera de discutir el paciente con el médico”(5);

Otros se lo atribuyen al psiquiatra austríaco Eugen Bleuler(6). La iatrogenia es un término compuesto nacido del griego, refiere a iatros que significa médico y genéa: origen(7). De lo anterior se infiere que la iatrogenia supone algunas consecuencias ocurridas en el paciente a partir de la intervención del médico en cualesquiera de sus etapas: diagnóstica, terapéutica o rehabilitadora.

  • Estos efectos no pueden ser catalogados como una mala acción producto del error, omisión, impericia o negligencia; si fuera así, ello pertenece sin duda al derecho y por ende pone en movimiento al concepto de responsabilidad, sería lo que ya hemos denominado mal praxis y se diferencia de la llamada iatrogenia; una especie de consecuencia morbosa adherida, inseparable, de un acto médico valorado como bueno y ejecutado correctamente;

Es por ello que el concepto que subyace en este enfoque, es el de conciencia. ENFOQUE BIOÉTICO DIFERENTE AL JURÍDICO Ahora bien, decir que la iatrogenia nos conduce a la bioética es plantearnos una concepción activa del sujeto receptor del diagnóstico o la terapéutica que obliga al médico para con su paciente en un sentido moral.

  1. Esto es, adicionar a sus actos otra serie de obligaciones que sobrepasan la atención del cuadro clínico para ocuparse de la persona;
  2. En este sentido, estamos hablando de la necesidad de la información, lo que constituye hoy en día uno de los derechos mas importantes del ser humano para poder ejercer su autonomía, asumiendo con responsabilidad los efectos iatrogénicos en su relación con el médico, pues si no los conoce, se aproxima a ellos por la información que recibe;

Al analizar uno de los deberes fundamentales del médico encontramos: “su obligación de estar informado de los avances del conocimiento médico”(8) y esto debería en consecuencia permitir al paciente, ser informado lo suficiente por parte del profesional, único camino para disminuir o contrarrestar los efectos iatrogénicos que pudiesen derivarse del acto o de la relación.

  • No es a través del derecho como se puede enfrentar la iatrogenia, sino que es a partir de una concepción integral del paciente como persona, lo que va a permitir el desarrollo de la obligación moral que tiene el médico con el paciente de informarlo; contribuyendo así a disminuir los efectos iatrogénicos o a educarlo en el manejo de tales reacciones o adversidades;

Lo que no puede ocurrir es que el paciente sea sorprendido con esas manifestaciones. Desde la bioética, la iatrogenia se enfrenta o se disminuye, con el desarrollo de una conciencia en el profesional y la educación al paciente respecto de lo que le puede acontecer a partir del procedimiento utilizado, o la terapéutica empleada.

  • No olvidemos que la sociedad venezolana, es tradicionalmente paternalista; las decisiones que afectan al sujeto paciente, y en las que éste debería participar, se toman por lo general, subsumiendo su capacidad de decisión, en lo que el médico decida;

De allí que el médico a fin de revertir esta realidad, está obligado moralmente a contribuir a la educación médica del paciente. En el Código de Deontología Médica (1985), queda ya claramente establecido la obligación moral del médico y por ende un derecho del paciente, de ser informado de la naturaleza de sus padecimientos, de los riesgos inherentes a la aplicación de los procedimientos diagnósticos y a conocer las posibles opciones.

Art. 69. ord 3(9). Norma igualmente establecida en el Código de Ética en Medicina, vigente desde octubre 2003, en su artículo 72 numeral 3(10). Por otra parte, es necesario hacer mención a la definición en el código citado, del llamado “riesgo previsto”, con lo cual se alude a los “efectos adversos que, en su concepto dentro del campo de la práctica médica, puedan llegar a producirse como consecuencia del procedimiento diagnóstico o terapéutico” artículo 16(11); limitándose la responsabilidad del médico hasta el mismo.

Esta definición que pareciera confundirse con la iatrogenia, se diferencia en el sentido de estar dirigida a una posibilidad en la ocurrencia hasta la que el médico es responsable. Incluso, al utilizarse la palabra “advertirá”, para referir la obligación del médico de informar al paciente o a sus familiares o allegados, le da una connotación jurídica de las posibles consecuencias iatrogénicas de la acción a emprender, si no se hubiese hecho tal advertencia.

  1. Es algo así como: “por qué no me lo dijo”;
  2. Nuestro enfoque orienta a abordar la iatrogenia desde la bioética, esto es, asumir una posición proactiva, es ubicar al médico en su rol de educador;
  3. Es apelar a su liderazgo social natural en la información al paciente;

Es anticipar al paciente en las posibles consecuencias de la acción del médico. Es ayudarlo a la representación cognitiva del acto médico, “siendo capaces de plantearnos y comprender situaciones o problemas abstractos, independientemente de la realidad concreta”(12); elemento indispensable para la comprensión de la información y que derive de allí un consentimiento válido.

Abordar la iatrogenia desde la visión del derecho, es desarrollar todo lo relativo a la responsabilidad tal como se concibe en el artículo 1185 del Código Civil. Es abrir el tema de la culpa y del error.

Es introducir el tema de las sanciones. Coherentes con una intención de llegar más que a objetivos cognoscitivos a objetivos de carácter, y partiendo de la bioética como una herramienta de trabajo transformadora de la realidad que discute, es esta una oportunidad para abrir nuestros espacios internos y buscar bien adentro, los caminos que nos conduzcan al verdadero ejercicio de las profesiones cualquiera que ella sea, conforma al deber ser.

DOS CASOS PARA LA DISCUSIÓN Intervención en neurocirugía Se trata de paciente femenina de 39 años quien presenta Tumor en Sistema Nervioso Central ubicado en el tercer ventrículo diagnosticado hace 6 meses.

Se ingresa en un centro de salud para realizar extirpación del tumor antes mencionado por medio de cirugía electiva; se realizan exámenes paraclínicos preoperatorios los cuales no presentan contraindicación médica para la cirugía. La intervención se realiza mediante un abordaje parieto-occipital lográndose extirpar toda la masa tumoral de 4 cms aprox.

, de tamaño. La cirugía resulta exitosa, la paciente en el post operatorio inmediato permanece en la unidad de terapia intensiva (UTI) para monitoreo de las funciones vitales, en vista de la recuperación se egresa de UTI y pasa a la sala de hospitalización donde permanece por 10 días.

La paciente permanece encamada durante toda la hospitalización y en vista de la respuesta satisfactoria desde el punto de vista neurológico, se decide incorporarla a la bipedestación y a la marcha. Durante el evento, la paciente presenta agitación, disnea súbita y cianosis central, motivo por el cual la enfermera de turno llama al equipo médico de emergencia y a su llegada se encuentra a la paciente cianótica, sin pulso, sin reflejo corneal ni pupilar y sin respiración espontánea.

Se realiza reanimación cardiopulmonar sin éxito durante 15 minutos y se verifica el deceso con electrocardiograma isoeléctrico 20 minutos después del llamado al médico de guardia. Se determina como causa de la muerte trombo embolismo pulmonar masivo.

La utilización de terapia profiláctica antitrombótica en esta paciente era de mucho riesgo debido al sagrado intracraneano posible producto de la anticoagulación al igual que la decisión de no anticoagular durante todo el tiempo del post operatorio con la paciente en cama por las probabilidades tan altas de trombosis venosa profunda y trombo embolismo pulmonar.

Ambas decisiones con compromiso de la vida del paciente. En este caso estamos en presencia de iatrogenia, dyspraxis o un riesgo previsto? El ejercicio del recién graduado Los efectos iatrogénicos en el ejercicio del médico rural, ese quien ejerce por primera vez, son muy altos; tal vez más que los de cualquier otro.

“En una profesión como la nuestra, las posibilidades de iatrogenia son infinitas”(13). Como recién graduados, manejamos información más sin embargo, carecemos de la experiencia. Es por ello que requerimos de una supervisión, la cual no está a nuestro alcance en los centros ambulatorios, en los que nos desenvolvemos solos o con pares en la misma condición.

  • Esta circunstancia aún actuando correctamente, en muchos casos no nos permite visualizar para prevenir al paciente de los efectos colaterales que puedan surgir de la terapéutica indicada;
  • Discriminar por ejemplo las bondades de uno u otro medicamento o sus efectos adversos, cuando ambos pueden ser indicados, es algo que no podemos resolver;

Otro ejemplo lo observamos en la manera o forma en la cual el médico debe informar al paciente o sus familiares de una “mala noticia”. Son cosas en las cuales los médicos rurales no estamos formados; “siendo la palabra la mayor fuente de iatrogenia en medicina” ob cit p 331(14).

  • El desarrollo de un alto sentido de responsabilidad, el estudio y la supervisión así como el respeto debido a quienes vienen en solicitud de ayuda, son las herramientas defensivas de las que dispone el médico rural para minimizar la iatrogenia y no caer en una mala praxis;

Referencias Bibliográficas 1. Cardozo M. La Ética del Abogado. Caracas. Edit. Trípode, 3era edición. 1992. [ Links ] 2. Cabanellas G, Alcalá-Zamora L. Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual. Buenos Aires. Edit. Heliasta srl. 15ª edición; 1982: Responsabilidad. 191. [ Links ] 3.

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Clinica Obstetrica, Caracas. Edit Disinlimed, C A, 2da. Edicion 2005. [ Links ] 7. Wolf S M. Iatrogenic and Injury. In: Reich W T. editor. Encyclopedia of Bioethics. New York: Simon & Schuster MacMillan. 1995; 3: 1187-1191. [ Links ] 8. Código de Ética en Medicina.

  • Art;
  • 2, Barquisimeto, Federación Médica Venezolana 2003;
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  • Código de Deontología Médica;
  • Caracas;
  • Federación Médica Venezolana 1985;
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  • Código de Ética en Medicina;
  • Ob cit;
  • Art;
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Código de Ética en Medicina. Ob cit. Art. 16. [ Links ] 12. García, F. El Consentimiento Informado en los Servicios de Cardiología y de Cirugía Cardiovascular del HUC. Tesis. U de Chile 2003. [ Links ] 13. Spizzirri F. Reflexiones acerca de la medicina, los médicos, la pediatría y el quehacer pediátrico.

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¿Qué es iatrogenia y un ejemplo?

Iatrogenia y caso fortuito [ editar ] – Distinto de la yatrogenia es el caso fortuito, ya que este último es aquel que no puede ser previsto o que, previéndolo, no puede ser evitado. Ejemplo: Si se le administra a una persona un medicamento cualquiera y esta resulta tener lo que se denomina idiosincrasia hacia ese fármaco, entonces la persona puede sufrir un estado de afección que puede llevarla hasta la muerte.

  1. Pero el idiosincrásico no sabe que es tal, ni el médico tiene forma alguna de saber quién puede ser idiosincrásico a determinado medicamento en forma anticipada, no hay estudio de laboratorio, radiografía ni análisis que puedan determinar a priori esta condición en una persona;

[ cita requerida ] El ingerir un medicamento y sufrir un daño en estas condiciones, resulta en un típico caso fortuito, pues no había forma humana alguna de saber que la persona era idiosincrásica a esa molécula y, aunque el médico puede tener siempre presentes en su mente este tipo de eventualidades, muchas veces no hay alternativa terapéutica alguna pues, si todos podemos ser idiosincrásicos a cualquier sustancia, entonces, no deberíamos ingerir nunca nada en ninguna circunstancia, demostratio ab absurdum que exime de cualquier comentario adicional.

¿Qué es iatrogenia y un ejemplo?

Iatrogenia y caso fortuito [ editar ] – Distinto de la yatrogenia es el caso fortuito, ya que este último es aquel que no puede ser previsto o que, previéndolo, no puede ser evitado. Ejemplo: Si se le administra a una persona un medicamento cualquiera y esta resulta tener lo que se denomina idiosincrasia hacia ese fármaco, entonces la persona puede sufrir un estado de afección que puede llevarla hasta la muerte.

Pero el idiosincrásico no sabe que es tal, ni el médico tiene forma alguna de saber quién puede ser idiosincrásico a determinado medicamento en forma anticipada, no hay estudio de laboratorio, radiografía ni análisis que puedan determinar a priori esta condición en una persona.

[ cita requerida ] El ingerir un medicamento y sufrir un daño en estas condiciones, resulta en un típico caso fortuito, pues no había forma humana alguna de saber que la persona era idiosincrásica a esa molécula y, aunque el médico puede tener siempre presentes en su mente este tipo de eventualidades, muchas veces no hay alternativa terapéutica alguna pues, si todos podemos ser idiosincrásicos a cualquier sustancia, entonces, no deberíamos ingerir nunca nada en ninguna circunstancia, demostratio ab absurdum que exime de cualquier comentario adicional.

¿Cuándo es iatrogenia en una situación clínica?

La medicina es capaz de hacer más daño por lo que conoce que por lo que ignora; en la medida que se incrementa la aplicación de la tecnología en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades, también aumenta la posibilidad de que el acto médico lesione al paciente.

  • Por esta razón, el principio hipocrático APrimero no hacer dañ[email protected] tiene hoy, mayor vigencia que nunca;
  • [b]La cura que causa enfermedad[/b] Al leer los prospectos de los medicamentos encontramos palabras que describen los potenciales peligros de ingerirlo; y es que, algunos medicamentos son un arma de doble filo: hacen bien para algo, pero terminan desequilibrando otro aspecto de la salud de la persona;

A esto se denomina iatrogenia, la enfermedad producida por el médico y el medicamento. Parece la denominación de una grave afección causada por un virus raro. Pero no, iatrogenia es el nombre con el cual se conocen las acciones adversas o perjudiciales que se producen como resultado de un acto médico que intenta o logra beneficiar en otros aspectos.

El término, derivado del griego iatros: médico, y genea: origen, define el daño causado por una palabra, una droga, un medicamento o procedimiento quirúrgico que expresa, administra o lleva acabo el médico, basado en una correcta indicación y un criterio acertado, que sin embargo, acarrea enfermedad.

Es importante hacer la salvedad de que atrogenia no es lo mismo que error médico: mientras la iatrogénia se produce como consecuencia de un yerro justificable del médico, el error es la equivocación que ocurre por negligencia o ignorancia del profesional que realiza la acción diagnóstica y terapéutica.

Sin embargo, la iatrogenia será mala praxis cuando al daño inherente al acto médico, se agrega la imprudencia, la impericia o la negligencia del profesional actuante. Lo anterior puede traducir así: cuando para evitar un mal mayor se produce un mal menor, el médico es absolutamente excusable de culpa; o sea, cuando realiza una determinada intervención quirúrgica, que sea como fuere tiene secuelas menores, el médico no puede ser inculpado de ese tipo de daño, considerando que en realidad para realizar esa intervención que salva de una secuela muy importante, produce una consecuencia menor.

Esta realidad está vinculada con el llamado consentimiento informado: es deber del médico informar al paciente que va a ser sometido a determinado acto médico sobre las consecuencias eventualmente positivas que puede tener ese tratamiento, y las negativas, para que a su vez el paciente evalúe entre una cosa y otra, y en definitiva decida.

En cierto modo, el médico endosa la responsabilidad que tiene como médico para realizar determinado acto y las probables consecuencias negativas al propio paciente, quien evalúa si le conviene someterse a ese acto médico, esa intervención quirúrgica o tratamiento, con las eventuales consecuencias positivas que le informa el médico, o si prefiere continuar como está y evitar las posibles consecuencias negativas que ese acto le puede producir.

[b]TIPOS DE IATROGENIA[/b] La iatrogenia ocurre con tanta frecuencia que en la actualidad ha llegado a hablarse de enfermedades iatrogénicas, no porque se trate de entidades patológicas diferentes, sino porque su causa es el médico a través de su conducta profesional.

El médico puede cometer iatrogenia negativa, la debida a una omisión y también iatrogenia positiva, la que sigue a una acción perniciosa. El tipo de iatrogenia más frecuente es el referente a una evolución desfavorable que no hubiera tenido lugar sin la acción médica.

La acción iatrógena puede generar síntomas, alargar la evolución, determinar complicaciones y hasta la misma muerte (eso sin mencionar su contribución en la elevación de los costos de la atención médica), y los medios a través de los cuales se realiza no son otros que los elementos de la comunicación de la relación médica, y los remedios que utiliza el médico en el tratamiento del enfermo.

El médico puede hacer iatrogenia de muchos modos: con la palabra, el bolígrafo y la instrumentación. El daño que puede hacer un médico con la palabra o con el silencio es grande; un simple gesto puede angustiar al paciente; un comentario inoportuno puede producir más daño que la misma enfermedad.

Hay palabras que resultan traumatizantes para el paciente al debilitar su seguridad, provocar sentimientos de humillación o atentar contra su autoestima o crear desconfianza. Puede resultar perturbador tranquilizar antes de conocer cómo y qué hay que tranquilizar; hacerlo antes de tener la suficiente información, puede ser una forma de ocultar problemas y de tranquilizarse el mismo médico.

Diagnósticos precipitados no suficientemente confirmados pueden quedar grabados en la mente del paciente y puede resultar muy difícil rectificarlos posteriormente. Igualmente, pueden ser nocivos diagnósticos y pronósticos que por su formulación resulten destructivos.

Los tecnicismos, que si bien son precisos en el lenguaje científico, suelen confundir al enfermo en el momento en que más orientación necesita. Con el bolígrafo, el médico prescribe medicamentos cuyos efectos adversos a veces trastornan al enfermo. Son iatrogénicas desde la limitación articular que sigue a una fractura mal reducida o la parálisis causada por la lesión nerviosa durante el acto quirúrgico, hasta el desencadenamiento de síntomas neuróticos, pasando por la intoxicación provocada por fármacos.

Una clase de iatrogenia común es el llamado Aefecto [email protected], por el cual un paciente adquiere una patología nueva durante la atención médica por falta de cuidado en obtener los datos de la historia clínica, por mala interpretación de estos o de los exámenes de laboratorio.

[b]ETICA MEDICA[/b] Es imposible hablar de iatrogenia sin hacer referencia a los elementos rectores de la ética médica moderna: el principio de benevolencia (obligación moral de hacer el bien a los demás); de autonomía (la persona es libre de definir el rumbo de su vida) y de justicia (todos los seres humanos tienen iguales derechos), porque la iatrogenia, constituye una flagrante violación a ellos.

  1. La ética médica busca de forma prioritaria el máximo bien para el paciente, evitando siempre el menoscabo consecutivo a una acción médica;
  2. El daño derivado de acciones profesionales es un riesgo posible en cualquier actividad humana, pero en medicina adquieren mayor relevancia por cuanto a menudo implican riesgos para la salud o aún para la vida;

Además, ese perjuicio puede ser reprochable ante la justicia cuando configura hechos de mala praxis. El facultativo siempre se coloca frente a la probabilidad del daño en cada decisión que toma para su paciente. Por ello, todo acto profesional es iatrogénico en potencia, y tanto el médico como el paciente deben tener absoluta conciencia de esta situación.

[b])SE PUEDE EVITAR LA IATROGENIA?[/b] Aunque es imposible evitar la iatrogenia en la práctica de la medicina, todo médico debe procurar causar el menor daño posible a sus pacientes. Para esto es necesario que el profesional de la medicina posea una buena formación no sólo técnica, sino también humana.

El médico debe conocer los peligros y problemas que sus acciones pueden producir. Debe, además, ejercer una medicina humana y no pesudocientífica para que sus actos tengan como objetivo y sentido aliviar el sufrimiento y no, por un alarde de ciencia, someter al paciente a más dolor o a riesgos innecesarios.

Otros elementos que ayudan al médico a evitar la iatrogenia son: hacer historias clínicas completas, realizar exámenes físicos concienzudos y ordenar sólo exámenes necesarios, los que luego deberá evaluar juiciosamente en relación a los valores esperados.

Ante la iatrogenia, al médico le cabe adoptar una actitud preventiva y otra de reconocimiento oportuno. La prevención será posible si el médico se rige por los principios científicos rectores del ejercicio profesional y los mantiene actualizados. El diagnóstico precoz consiste en identificar a tiempo los diversos síndromes iatrogénicos con que se presentan los eventuales trastornos provocados por el acto médico.

Los médicos que en su quehacer utilizan normas, guías o protocolos clínicos tienen un riesgo menor de cometer acciones iatrogénicas porque, al trabajar con procedimientos cuya validez, confiabilidad y eficacia están basadas en evidencia científica, cuentan con un faro que les orienta ante la inevitable incertidumbre que acompaña al acto médico.

Junto con la responsabilidad del médico ante su propio ejercicio, es posible reducir la iatrogenia si las instancias encargadas de velar por el buen desempeño de los profesionales de la salud (ministerios, secretarías y colegios profesionales) cuentan y aplican estándares de evaluación que incentiven a quienes actúan bien y sancionen a quienes violan constantemente el principio ético que Hipócrates les legó hace más de 3, 000 años: APrimun non [email protected], es decir, Alo primero, no dañ[email protected]

  1. [b]La iatrogenia en verso[/b] ALo primero es no hacer dañ[email protected] nos lo enseñaron los griegos el veneno esta en la dosis de Paracelso es el consejo y Cervantes el gigante nos lego esta profecía Amal que no le sabes causa nunca lo mejorarí[email protected] puede existir latrogenia por un diagnóstico errado, o por una negligencia que el galeno ha ocasionado puede hacer iatrogenia por terapia u omisión aunque muy rara la causa puede ser por comisión muchas veces son profanos que delinquen con astucia a veces son charlatanes y empíricos con argucias pues todos recetan con facilismo sin par el auxilio de farmacia No tiene ningún rival no mismo la peluquera y la vecina ejemplar todos prescriben de todo por que aquí la lenidad es una ley tropical y la ley es no imputable pero se puede evitar;

eso es iatrogenia, amigo extramédica y formal y en medicina hay un reto lo primero es no dañar o mejorar al paciente más óptimo es el curar pero si esto no es posible tendremos que consolar con piadosos paliativos con el coloquio verbal. pues la palabra es un fármaco el fármaco proverbial, en la medicina actual hay mucho intervencionismo aquí el tecnicismo encubre negocio y mercantilismo por eso ella es muy amiga de ignorancia y negligencia o de togados colegas sin vocación ni conciencia por eso la iatrogenia debe combatirse ya con vocación de servicio con ética-honestidad con la técnica eficiente y las ganas de curar.

¿Cuáles son las principales causas de iatrogenia?

Detallamos siete posible causas de iatrogenia como son: Prede- cible, Accidental, Mala praxis profesional, Formación / Información distorsionante por omisión, Deficiente efi- ciencia en gestión sanitaria, Deficiente eficiencia en la industria farmacéutica, Infecciones nosocomiales.