Prevención de la demencia.

La demencia se caracteriza por un deterioro persistente y progresivo de las funciones mentales superiores (atención, razonamiento, aprendizaje,
memoria, lenguaje y emociones) que conduce a la persona a perder su funcionalidad e independencia. A esto se le suma la aparición de problemas neuro-psiquiátricos como por ejemplo la depresión.

Suele aparecer luego de los 60 años de edad y la causa más frecuente es la Enfermedad de Alzheimer. El tiempo que media entre el comienzo de la demencia y la muerte es variable entre 2 a 20 años, dependiendo del estado general, las condiciones acompañantes y los cuidados que se brindan.

Actualmente hay unas 50 millones de personas afectadas y habrá muchas más en las próximas décadas debido al aumento de la expectativa de vida de la población.

Si bien todavía no existe un tratamiento efectivo para esta enfermedad, sabemos qué podemos hacer para evitarla:

– Tratar los factores de riesgo cardiovascular (diabetes, hipertensión arterial, colesterol alto)
– Evitar fumar
– Reducir la ingesta de alcohol
– Ejercicio físico regular
– Evitar la contaminación ambiental del aire
– Prevenir la depresión y el aislamiento social
– Mantener un peso corporal adecuado
– Tratar los problemas auditivos (hipoacusia)
– Mantener la actividad mental (aprender cosas nuevas, lectura, juegos que requieran pensar)

La buena noticia es que muchos de estos factores son modificables, es decir que dependen de nuestra conducta. En definitiva las cuestiones genéticas no cumplen un rol decisivo y, de todas formas, actualmente no sabemos cómo modificarlas.


Por Dr. Alejandro Spagnolo