La higiene de manos salva vidas.

Mediante este slogan se intenta, cada 5 de mayo, concientizar sobre el adecuado lavado de manos por parte del personal de salud. Esta simple práctica ha sido decretada como una de las nueve “Soluciones para la Seguridad del Paciente” por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para otorgarle dimensión al asunto, basta con saber que el 5-10% de los pacientes que se internan en salas generales de un hospital y el 15-40% de los internados en Unidades de Terapia Intensiva en países desarrollados, contrae una infección asociada a la atención sanitaria. Esto ocurre por la transmisión de gérmenes que se produce a través del personal que atiende a los enfermos.

Existe suficiente evidencia científica que demuestra que la antisepsia de las manos reduce las infecciones dentro de los establecimientos médicos, ya sean en el ámbito hospitalario como ambulatorio. El cumplimiento de esta norma esencial es muy bajo a nivel global y se pueden nombrar diversas barreras para su implementación como son los costos económicos, la escasez de personal sanitario (sobre todo enfermería), la falta de una cultura de seguridad que incentive la mejora continua y la subestimación del valor que tiene la higiene de manos en el resultado de clínico del paciente.

De acuerdo a la OMS, las instituciones deberían comprometerse a:

– Suministrar agua potable necesaria para la higiene
– Abastecer de alcohol en gel en el lugar de atención del paciente
– Educar a los trabajadores sanitarios sobre el correcto lavado de manos
– Exhibir recordatorios que promuevan la práctica en cuestión

Es imperioso que la dirigencia cree conciencia sobre el tema y que se constituyan políticas que conduzcan a que esta práctica sea considerada como parte de la calidad de atención.

Para finalizar, los pacientes y sus familiares deben entender los riesgos que existen cuando un médico o el personal de enfermería lo toca con las manos sin un aseo adecuado, y reclamar sobre este derecho básico cuando lo crea oportuno. No estaría más que contribuyendo con una cultura de seguridad de la que todos debemos formar parte.

Secretario General del Círculo Médico de San Nicolás

Por Dr. Alejandro Spagnolo