Hantavirus

Es una enfermedad infecciosa viral zoonótica aguda, endémica en 3 zonas de la Argentina: Norte (Salta y Jujuy), Centro (Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos) y Sur (Neuquén, Río Negro y Chubut).

En nuestro país circulan al menos 10 genotipos diferentes de Hantavirus.
Éste infecta crónicamente a ciertos roedores y se transmite al hombre por inhalación de aerosoles o por heridas en piel y mucosas. También existe evidencia de transmisión persona a persona.

Si bien tiene una baja incidencia (número de casos), es de importancia para la salud pública por su mortalidad, por el riesgo de presentación de brotes y por el hecho de que no existe un tratamiento efectivo.

Se observa más comúnmente en pobladores rurales, camioneros o transportistas, recolectores de residuos, y turistas o acampantes en refugios naturales con evidencia de roedores.

El período de incubación es de hasta dos semanas y el cuadro clínico se caracteriza por fiebre alta, mialgias, trastornos gastrointestinales y cefalea, asociado a un foco epidemiológico (actividades de riesgo o contacto con un caso confirmado). En algunos pacientes se presenta una insuficiencia respiratoria e hipotensión, seguida de muerte.

La enfermedad no tiene un tratamiento específico y deja una inmunidad de por vida.

Las recomendaciones para la prevención son:

– Sellar toda abertura por donde puedan ingresar roedores

– Eliminar elementos en desuso que puedan servir como refugio a los roedores

– Adecuada disposición de residuos

– Mantener alimentos almacenados herméticamente

– Ventilar lugares en forma adecuada que permanecieron cerrados largo tiempo

– Desmalezar y mantener el pasto corto en un perímetro de 30 metros alrededor de la vivienda

– Hervir el agua para consumo si no es potable

– Transitar por senderos o caminos habilitados

– No internarse en lugares con vegetación abundante

– Evitar recolectar frutas silvestres o leña

– Acampar en lugares abiertos, mejor en camping autorizado

Por Dr. Alejandro Spagnolo