El peligro del uso inadecuado de los analgésicos.

Los analgésicos antiinflamatorios que se utilizan para combatir el dolor leve a moderado son de fácil acceso en las farmacias ya que se venden sin receta. Es particularmente frecuente que sean ingeridos por personas de edad avanzada debido a dolores crónicos como la artrosis. Los más conocidos son el diclofenac, ibuprofeno y aspirina.

Sin embargo, estos medicamentos no están exentos de efectos adversos potencialmente graves por lo que el consumo indebido de los mismos constituye una preocupación importante de la Salud Pública.

Entre los inconvenientes de estos analgésicos podemos mencionar los trastornos del estómago como la gastritis, la úlcera y la hemorragia,
situación esta última que puede ser mortal. En el riñón pueden provocar hipertensión arterial, retención de líquido e insuficiencia renal.

Debemos remarcar que el paracetamol es un analgésico débil muy usado como antitérmico y que pertenece a un grupo distinto de fármacos para el tratamiento del dolor. No presenta problemas importantes si no se toma más de 4 gramos por día, dosis que puede provocar toxicidad en el hígado.

Algunas recomendaciones generales para la ingesta de analgésicos antiinflamatorios son:

– Siempre consultar al médico de cabecera
– Evitar el uso simultáneo de 2 medicaciones
– No usarlos por más de 7 días
– Emplear la dosis más baja que calme el dolor
– Tener sumo cuidado si existen problemas en los riñones, cardiovasculares o digestivos
– Para evitar los efectos adversos en el estómago pueden ingerirse junto a un protector gástrico como el omeprazol

Por Dr. Alejandro Spagnolo