Screening de Osteoporosis

SCREENING DE OSTEOPOROSIS
N Engl J Med 2005; 353:164-171
14 de julio de 2005

Las fracturas secundarias a osteoporosis son una importante causa de discapacidad y muerte.

Datos actuales muestran que, por un lado se realizan pocos estudios de densitometría ósea en pacientes con alto riesgo de fractura, y por el otro, se llevan a cabo demasiados estudios entre mujeres en la temprana postmenopausia e incluso en premenopáusicas, en la que el riesgo es bajo.
Por esto es importante definir adecuadamente a los pacientes pasibles de screening.

La medición de la densidad mineral ósea de columna lumbar y fémur proximal es una forma segura de determinar el riesgo de fractura en mujeres postmenopáusicas. Sin embargo, existen otros factores que deben ser tomados en cuenta para realizar recomendaciones.

En postmenopáusicas el riesgo relativo de fractura se incrementa en 1,5 a 3 veces por cada 1 punto de descenso de T-score en la densitometría. El riesgo relativo aumenta en 2 a 3 veces por cada década luego de los 50 años. Otros factores que incrementan el riesgo son:

  • historia familiar
  • bajo peso corporal (< 57 kg)
  • menarca tardía (luego de los 15 años)
  • tabaquismo

Pero el factor de riesgo más importante, independientemente de la densidad mineral ósea, es la fractura por fragilidad, la cual eleva el riesgo de futuras fracturas en 8 veces.

Otra situación que debe ser evaluada es la posibilidad de caídas, particularmente para fracturas de cadera en ancianos.

Por último, factores menos importantes que deben ser evaluados son:

  • ingesta de corticoides
  • ingesta de alcohol
  • bajos niveles de 25(OH)vitamina D
  • enfermedades inflamatorias
  • insuficiencia renal crónica
  • enfermedades neurológicas que producen inmovilización

La densitometría ósea puede realizarse en cadera y columna lumbar (L1 a L4). Las mediciones de columna vertebral son particularmente útiles en pacientes jóvenes ya que muestran valores osteoporóticos más
tempranamente, mientras que la cadera es preferible para mujeres más añosas debido a que se evitan los artefactos que pueden producir las calcificaciones de la aorta abdominal y la artrosis de columna.
Los análisis de laboratorio no estarían indicados de forma rutinaria debido a la variabilidad que presentan y no permiten tomar decisiones clínicas. Los valores de calcemia sirven orientar el diagnóstico de hiperparatiroidismo y los de 25-hidroxivitamina D permiten determinar un factor que agravaría la fragilidad ósea como es su déficit, pudiéndose tratar con suplementos orales.

La densitometría ósea debe solicitarse en toda mujer que tenga 65 años, en tanto que las menores de esa edad serán sometidas a estudios en caso de:

  • fractura por fragilidad
  • historia familiar de fractura
  • bajo peso corporal
  • pérdida de peso (5 kg o más del valor basal) o pérdida de altura
  • hipertiroidismo
  • hiperparatiroidismo primario
  • hipogonadismo
  • síndrome de cushing
  • corticoterapia crónica (ej: 5 mg de prednisona/día durante 6 meses)

Las pacientes con pérdida de peso y baja densidad mineral ósea deben ser sometidas a screening de Enfermedad Celíaca, aun si no presentan síntomas gastrointestinales.

En el caso de hombres y niños, debe realizarse una densitometría ósea si se producen fracturas por fragilidad y ante la presencia de factores de riesgo.

Si la densitometría ósea es normal debe repetirse en 3 años y si se detecta osteopenia debe repetirse en 2 años.

A todos debe recomendarse lo siguiente:

  • actividad física regular
  • adecuar la ingesta de calcio (1200 mg/día) y de vitamina D (400-800 UI/día)
    en postmenopáusicas
  • evitar el tabaquismo