Enfermedades Agudas de la Altura

ENFERMEDADES AGUDAS DE LA ALTURA
N Engl J Med 2013; 368: 2294-2302
13 de Junio de 2013

Las personas que no se aclimatan y ascienden a elevadas altitudes (> 2.500 metros sobre el nivel del mar) se encuentran en alto riesgo de padecer una serie de enfermedades potencialmente mortales que ocurren en los primeros días del ascenso. La incidencia es variable de acuerdo a las características e historia de cada individuo, por lo que son de suma importancia los antecedentes previos de ascensos.
Los 3 tipos de enfermedades que se pueden presentar son los siguientes:

Mal de montaña

Se caracteriza por cefalea, acompañado de nauseas, vómitos, fatiga, mareos o insomnio, que generalmente se resuelven en 1 o 2 días cuando se toman las medidas apropiadas

Edema cerebra

Se caracteriza por ataxia, trastornos de conciencia y fiebre moderada, pudiendo evolucionar a un coma y muerte por herniación cerebral. Suele observarse luego de 2 días a una altura mayor a 4.000 metros.

Edema de pulmón

Se presenta con disnea, tos, somnolencia, fiebre y cianosis. La mortalidad es de un 50% si no es adecuadamente tratado.

Es un edema pulmonar no cardiogénico causado por una exagerada vasoconstricción pulmonar hipóxica y una elevada presión arterial pulmonar

En cuanto a la prevención de este cuadro, podemos nombrar las siguientes medidas:

No farmacológicas

Aclimatación durante 1 semana a un nivel de 2.000 metros de altura

Ascenso lento a una velocidad de 300-500 metros por día por arriba de los 2.500 metros, con un día de reposo cada 3 días

Farmacológicas

Ibuprofeno 600 mg 3 veces por día para prevenir la cefalea, comenzando unas pocas horas antes del ascenso

Acetazolamida 250 mg 2 veces por día para la prevención del edema cerebral; si existe contraindicación se debe usar dexametasona 4 mg 2 veces por día

Nifedipina de liberación prolongada 30 mg 2 veces por día para prevenir el edema pulmonar; si existe contraindicación se debe usar dexametasona 8 mg 2 veces por día

La acetazolamida debe comenzarse un día antes del ascenso y discontinuarla luego de dos días de haber alcanzado la altitud deseada o durante el descenso.