La salud, la felicidad y el dinero.

 

“Existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero”
Bob Marley

 

Por Dr. Alejandro Spagnolo*

 

Según la OMS la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no la mera ausencia de enfermedad. Es evidente que este prestigioso organismo sanitario, con la mejor intención, no ha querido dejar ningún aspecto afuera de la definición. Sin embargo, parece ser una situación humana ideal y difícil de alcanzar. Es así que todo conduce a una simple pregunta: ¿cómo se logra tal utópico estado de bienestar que en teoría debería brindarnos salud?.

 

La felicidad impresiona ser un buen primer paso para comenzar a responder la pregunta del párrafo anterior. En este punto comienzan las controversias, ya que seguramente encontremos varios significados al concepto de felicidad. En mi opinión no es un estado sino un camino que nos puede llevar a un bienestar que, de manera incansable, debe buscarse a diario. Es que la felicidad podría tener efectos beneficiosos en los tres campos de los que habla la OMS. Tal vez esto sea, como tantas cuestiones de la vida, más sencillo de lo que parece.

 

Aquí llegamos al momento donde debemos plantearnos una segunda pregunta harto conocida: ¿el dinero hace a la felicidad?. La respuesta, sin temor a equivocarme, es que muy probablemente no sea así. Es verdad que a ciertas personas, por lo general con baja autoestima, el dinero los puede hacer sentirse superiores. Una cuestión peculiar que ocurre en ocasiones es que el supuesto bienestar que manifiesta un individuo no depende del dinero que posee, sino más bien del valor simbólico que se le asigna al mismo o, lo cual es penoso, de la comparación que se realiza con miembros del grupo social al que pertenece.

 

Existen algunas premisas estudiadas sobre este tema del dinero. En primer lugar se sabe que, una vez alcanzadas las necesidades básicas, es poco lo que el dinero puede aportar en materia de felicidad. Por otro lado, lo realmente significativo son las relaciones humanas que podamos construir, mantener un aceptable nivel de autoestima, ser solidarios con los más necesitados y asentar nuestra forma de vida en valores éticos sólidos. Por último, todos sabemos que el dinero puede afectar nuestra salud mental ya que muchas veces es un factor de división de una familia y también hace que desempeñemos un oficio o profesión de una manera incorrecta en nuestro afán de conseguirlo desmedidamente.

 

En conclusión, debemos tener sumo cuidado con nuestras metas económicas y materiales; planificar el ahorro para momentos complicados como los que estamos atravesando y no sólo para cuestiones superfluas que no aportan nada a nuestra vida; intentar ser pacientes porque trabajando con esfuerzo y dedicación el dinero llegará naturalmente sin necesidad de que esto nos afecte. Creo que este es el único camino por el que debemos transitar, intentando ser felices y que lo material no nos enferme en las esferas física, mental ni social.

 

Secretario General Círculo Médico de San Nicolás