Reinaguramos nuestra Biblioteca.

 

El 25 de septiembre de 2019 se reinauguró la Biblioteca “Dr. Oscar Guevara” del Círculo Médico de San Nicolás. El inmueble ubicado en Guardias Nacionales 29, considerado patrimonio histórico de la ciudad, fue sometido a una considerable puesta en valor. De este modo se consiguió resaltar esta verdadera “joya” arquitectónica que pocos reconocían como tal.

 

La Biblioteca se fundó en el año 1981, durante la presidencia del Dr. Alfredo Spagnolo, funcionando en el edifico central de la institución. En 2001 se traslada a su actual domicilio en Guardias Nacionales 29. Los directores han sido el Dr. Eduardo Gómez (1981-1992), el Dr. Fernando Alonso (1993-1999) y el Dr. Jorge F. Echevarría (2000-2018). Hoy en día el Dr. Carlos B. Arroyo es el director de la misma y la Sra. Astrid Dávila es la encargada del área. De gran ayuda ha sido la colaboración de la Dra. María de las Mercedes Sosa como asesora cultural.

 

Si bien en sus orígenes se gestó como una biblioteca especializada en medicina posteriormente se han ido incorporando otras secciones culturales. Fue creada en sus inicios para la familia médica y luego  abierta y puesta a disposición de la comunidad.  

 

Actualmente cuenta con un importante fondo bibliográfico constituido por más de 6.000 volúmenes entre libros técnicos, científicos y culturales, a los que se suman innumerables publicaciones científicas del orden nacional e internacional.

 

Esta biblioteca lleva su nombre en homenaje al Dr. Oscar Guevara, socio fundador e integrante de la primera comisión directiva de la institución. Este destacable profesional nació en Córdoba en el año 1901 y luego se radicó en nuestra ciudad, egresando del Colegio Nacional en 1918. Ejerció la medicina en San Nicolás, llegando a ocupar el cargo de vicedirector de la Asistencia Pública. Fue un hombre de múltiples y variadas inquietudes que iban más allá  de su profesión. Era frecuente que organizara fructíferas reuniones en su domicilio particular, de las que, a manera de talleres de lectura, participaban jóvenes notables de nuestra comunidad. De su amor por el prójimo y el desinterés por las cuestiones triviales, es muy elocuente una actitud que tomó en el año 1944. Con motivo del terremoto de San Juan se trasladó por sus propios medios con el fin de colaborar en la atención de las víctimas, llevando consigo material quirúrgico donado por farmacias locales. Falleció prematuramente a la edad de 57 años. Para recordarlo, el Dr. Emilio Poggio, diría varios años atrás: “Generoso de su tiempo, de su deber y muchas  veces de su dinero, se volcaba sin medir consecuencias en quien necesitara sus servicios. Pero tenía alma de bohemio. Las largas charlas con los amigos, los cambios de ideas sobre hechos y condiciones lugareñas, del país y aún del mundo, eran un placer para él y un deleite para quienes compartían sus largas veladas. Además era un amante del ingenio, la inteligencia y la firme amistad”.