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Que Medico Trata La Cistitis?

Que Medico Trata La Cistitis
Preparación para la consulta – Si presentas signos o síntomas frecuentes de cistitis, pide una consulta con tu profesional de atención médica primaria. Luego de una evaluación inicial, es posible que te deriven a un médico especialista en trastornos de las vías urinarias (urólogo o nefrólogo).

¿Cómo saber si tengo infección urinaria o cistitis?

¿Cuándo acudir al urólogo mujer?

Principales afecciones que trata la urología en la mujer – Las mujeres tienen que acudir a una consulta de urología cuando se presenten afecciones o patologías relacionadas con las vías urinarias. Algunos de los problemas más frecuentes son:

  • Problemas de riñón, principalmente litiasis renal o cálculos en el riñón
  • Infecciones de orina
  • Incontinencia urinaria
  • Prolapso vesical
  • Cáncer de riñón o de vejiga

¿Qué hacer si tengo cistitis y no puedo ir al médico?

¿Cuándo hay que consultar al médico? – Resulta esencial acudir al médico ante cualquier síntoma característico de una infección urinaria porque aunque la mayoría de casos no precisan tratamiento hospitalario, si no se trata puede derivar en una complicación grave de salud. En este sentido, según los especialistas de Mayo Clinic, las complicaciones de una infección de orina pueden ser las siguientes: 

  • Infecciones recurrentes.
  • Daño renal permanente provocado por una infección sin tratar.
  • Estrechamiento de la uretra en hombres con uretritis frecuente.
  • Riesgo elevado para embarazadas de tener un bebé prematuro o con bajo peso al nacer.
  • Septicemia.

¿Cuál es el mejor antibiótico para la cistitis?

El tracto urinario es un sistema cerrado para favorecer el drenaje de la orina desde los riñones hasta la vejiga, y finalmente hacia el exterior por vía de la uretra. En circunstancias normales, todo este sistema es estéril excepto la uretra anterior existiendo varios mecanismos para que esta esterilidad se mantenga, como por ejemplo, el flujo hacia afuera de la orina que sirve para arrastrar los microorganismos.

  • Este es el mecanismo más importante pues es capaz de garantizar más del 99% de los microorganismos inoculados como prueba, aunque la orina de por sí hace bastante difícil la contaminación pues su pH ácido (5,5) lo evita, ya que las bacterias prefieren un pH más alcalino (pH de 6 a 8), además de baja osmolaridad y presencia de urea y ácidos orgánicos débiles;

La anatomía del sistema urinario previene el flujo retrógrado de la orina. Las mujeres poseen una uretra más corta que la de los hombres (4 cm frente a 12 cm) lo que contribuye a la mayor incidencia de infecciones del tracto urinario en las mujeres. Además, la uretra femenina es más fácil de colonizar por microorganismos provenientes de la vagina o el recto debido a la estrecha proximidad de estos órganos.

Los agentes infecciosos que se desarrollan más fácilmente es por causa de lo escaso de la flora local, rica en bacilos de Döderlein al nivel de la vagina, verdadera arma contra los gérmenes patógenos Epidemiología La incidencia de infecciones en el tracto urinario depende de la edad, el sexo, la actividad sexual y las enfermedades subyacentes en la población.

Las mujeres tienen un 20% de riesgo durante su vida: del 5% durante su durante los primeros 10 años, del 4% durante los años fértiles, del 4 al 8% durante los embarazos y del 2 al 10% después de los 50 años. Las mujeres célibes poseen una incidencia del 0,4 al 1,6%.

Etiología La mayoría de las infecciones son causadas por microorganismos gramnegativos que habitan normalmente en el intestino grueso. Escherichia coli es la responsable del 85% de las infecciones del tracto urinario.

Otros microorganismos como Klebsiella, Enterobacter, Proteus y Pseudomonas son más escasas de presentarse en las infecciones de cistitis. Estos microorganismos penetran provenientes de los intestinos ya que están presentes al nivel de la vulva y el ano.

Fisiopatología La mayoría de las infecciones son causadas por las bacterias que ascienden por el tracto urinario mediante la penetración por la uretra. Este ascenso es más frecuente en la uretra de las mujeres por ser más corta (unos 4 cm frente a los 16 cm de los hombres) La uretra anterior esta colonizada normalmente por bacterias del intestino grueso en las mujeres.

El traumatismo de la uretra femenina que ocurre durante el coito puede dar como resultado la penetración de bacterias a la vejiga. La introducción de elementos en el tracto urinario inferior produce frecuentemente una infección. Normalmente el flujo de orina lava las bacterias que penetran en la vejiga.

Sin embargo, ciertas condiciones interfieren con ese flujo y por lo tanto predisponen a la persona a una infección. Los tumores, cálculos, estrecheces, divertículos vesicales, anormalidades anatómicas, etc, pueden impedir el flujo de la orina.

Estas condiciones, al igual que la vejiga neurogénica, pueden también evitar el vaciado completo de la vejiga, de modo que queden bacterias en la orina residual y sigan multiplicándose. Las condiciones que permiten el flujo retrógrado de orina aumentan la incidencia de infecciones como la cistitis.

  • En el reflujo vesicouretral, la orina vesical sube por los uréteres forzadamente y quizá penetren al parénquima renal a causa de un aumento de presión en la vejiga, como ocurre en el acto miccional;
  • El reflujo uretrovesical puede traer la orina hacia atrás dentro de la vejiga después que se ha contaminado con bacterias en la uretra cuando se tose, estornuda o ríe;

En el embarazo el flujo urinario está obstruido parcialmente por el aumento del útero, y los uréteres dilatados y la menor actividad peristáltica de la vejiga permiten el reflujo. Signos y síntomas La cistitis se caracteriza por síntomas de frecuencia, urgencia, disuria, y quizá dolor o presión en la región inferior del abdomen.

Los síntomas o signos sistémicos son poco comunes. Períodos de riesgo El principal factor desencadenante son las relaciones sexuales. De este modo las cistitis debutan en las primeras relaciones sexuales. Tras la cistitis de cualquier mujer, se encuentra irrevocablemente una realidad fisiológica.

En efecto, el acto sexual favorece de modo mecánico la ascensión por el canal urinario de los gérmenes ya presentes al nivel de la vagina. Aparte de las mujeres jóvenes, también estas infecciones aparecen en la menopausia. La sequedad de las mucosas, debido a la carencia estrogénica favorece la colonización bacteriana.

  • Los agentes infecciosos que se desarrollan más fácilmente es por causa de lo escaso de la flora local, rica en bacilos de Döderlein al nivel de la vagina, verdadera arma contra los gérmenes patógenos;
  • Un tratamiento hormonal sustitutivo, gracias a su aporte en estrógenos, permiten paliar estos inconvenientes;

Cualquiera que sea la edad, las mujeres presentan estreñimiento, un problema que a veces ocurre. Debido a un retraso del tránsito intestinal supone un estancamiento de la flora intestinal del ano y vagina. Al haber más gérmenes, hay más riesgo de penetrar los microorganismos por el meato urinario.

Para muchos, la cistitis no representa más que un episodio desagradable de presentación continua. Las estadísticas lo demuestran. Más de un 20% de las mujeres son reincidentes al menos más de una vez desde la primera cistitis y se dan casos de presentarse este padecimiento más de 4 veces en un año.

Medidas para evitar las complicaciones Toda cistitis, aislada o con repetición debe ser tratada. Debe descartarse llegar a una pielonefritis, o sea, que ascienda a los riñones, debido a la ascensión de los gérmenes a las vías urinarias altas pues a esta instancia ya se requeriría tratamiento más severo u hospitalización.

Es interesante recordar que no debe realizarse tratamientos repetitivos con un mismo medicamento so pena de presentarse resistencia del agente bacteriano en cuestión. Todas las infecciones de las vías urinarias son simples al principio y sólo se complica cuando se descubre una anomalía anatómica o una enfermedad sistémica concomitante Tratamiento de primera instancia Ante la aparición de los primeros síntomas pueden tomarse según consejo farmacéutico algunas medidas para aliviar los síntomas: ­ Antiespasmódicos.

­ Antiinflamatorios a partir de ibuprofeno. ­ Remedios homeopáticos ( Cantáridas 5CH , 3 gránulos alternativamente cada 30 minutos con Mercurius corrosivus 5CH; Staphysagria 15CH: 1 dosis cuando los problemas son producidos por relaciones sexuales; Formica rufa 5CH: 3 gránulos tres veces por día en caso de antecedentes de cistitis por colibacilos.

  • También cabe discriminar la homeopatía, definiendo cada tipo de malestar y su posible tratamiento como se describe: ­ Cannabis sativa 7 CH;
  • Dolores fuertes, ardientes fundamentalmente tras orinar;
  • Micciones frecuentes y poco abundantes;

Hipersensibilidad de la uretra. ­ Mercurius corrosivus 7 CH. Dolores ardientes de la vejiga, con necesidad de orinar aún más frecuente. Orinas turbias. ­ Cantharis 7 CH. Dolores ardientes y cortantes, antes, durante y tras orinar. Orinas poco abundantes a veces sangrantes.

Tiene frecuente necesidad de orinar, aunque orina poco. ­ Clematis erecta 7 CH. Tarda en orinar, y cuando lo hace es con interrupciones. Escozor durante y tras la micción. ­ Hepar sulfur 7 CH. En todos los casos de crisis agudas en asociación con uno de los remedios anteriores.

­ Colibacilinum 7 CH. Tomar 5 gránulos una vez al día durante una semana si la causa de la infección es E. coli Hay fatiga importante tanto física como mental. Infecciones simples y pautas a seguir por el médico Todas las infecciones de las vías urinarias son simples al principio y sólo se complica cuando se descubre una anomalía anatómica o una enfermedad sistémica concomitante.

La gravedad de los síntomas y la influencia de las bacterias que invaden el tejido del tracto urinario varían según el órgano afectado (riñón o vejiga) y el microorganismo causal. A medida que se publican más experiencias sobre infecciones simples de vías urinarias, se torna más evidente que se debe abreviar el tratamiento antimicrobiano.

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En la actualidad es razonable tratar a la mayoría de las mujeres que tienen cistitis con una sola dosis de agente antimicrobiano. La gran mayoría de las infecciones simples se deben a serotipos comunes de Escherichia coli procedentes de la propia flora bacteriana de la paciente y estos microorganismos son muy sensibles a la mayoría de los antibióticos.

Por esta razón, en realidad ni siquiera hace falta pedir antibiogramas. Además, esta breve antibioterapia intensiva elimina el pequeño problema de que surjan bacterias resistentes, como sucede en los tratamientos que duran de 10 a 14 días.

Si no hay motivo para sospechar una infección complicada, como en la paciente que tarda en acudir al médico, la diabética, la embarazada, la litiásica, la que tiene reflujo vesicouretral comprobado o la que presenta bacteriuria a repetición, se aconseja 3 gramos de trihidrato de amoxicilina.

Si la paciente es alérgica se puede dar dos comprimidos de trimetoprima-sulfametoxazol. El tratamiento con una sola dosis reduce los problemas de incumplimiento de la paciente y los efectos colaterales de las drogas y pone sobre aviso ante la persistencia bacteriana, tal vez por una complicación como obstrucción o cálculos.

En los ensayos más completos de la terapia con la monodosis, los pacientes con infección persistente tenían bacterias revestidas de anticuerpos, lo cual significa compromiso renal. En la revisión bibliográfica efectuada, encontramos que se logra curar al 96% de las pacientes con la monoterapia, no importando el revestimiento de anticuerpos siempre que el microorganismo fuese sensible al agente administrado.

  1. Cuando justo después del tratamiento, recidiva o persiste un microorganismo idéntico, se suele hacer la serie convencional de 10 días con otro antimicrobiano, antes de someter a la paciente a una supresión prolongada;

No se halla motivo para hacer radiografías ni citoscopias en la primera infección o una reinfección simple de las vías urinarias inferiores femeninas. Otros autores prefieren tratar la cistitis con sulfametoxasol 1 g 2 veces por día; nitrofurantoína 50 a 100 mg 4 veces por día; ampicilina, 250 mg 4 veces por día, y amoxicilina, 250 mg 4 veces por día.

El tratamiento debe durar 10 días. También se indica por la bibliografía el uso de la sal cálcica de la fosfomicina, o la sal de trometabol para la profilaxis y tratamiento de las infecciones urinarias tipo cistitis, administrándose con el estómago vacío, es decir, después de dos horas de ingerir alimento, pues éstos interfieren en su absorción, y la mejor hora es al acostarse, después de haber vaciado la vejiga.

La dosis debe ser de 2 a 3 g en una sola dosis o dosis repetidas dos veces. Otro tratamiento indicado se basa en una dosis única con perfloxacino o 3 días con lomefloxacino. Como antiinfecciosos de las vías urinarias se reporta en la bibliografía el uso de ácido nalidíxico en dosis de 1 gramo cada 6 horas durante unas dos semanas y si se emplea como tratamiento de repetición se puede dosificar a razón de 500 mg cada 6 horas.

Igualmente se emplea nitrofurantoína con 50 a 100 mg cada 8 horas sin embargo, este medicamento debe administrarse junto con comidas, nunca con el estómago vacío. En la actualidad se emplea con éxito un antibacteriano del grupo de las fluoroquinolonas como es el norfloxacino empleando dosis de 400 mg cada 12 horas durante 10 días y con el estómago vacío.

Igualmente el ácido pipedímico se dispensa para el mismo fin. Este compuesto es un derivado del grupo de las quinolonas y la posología empleada igualmente es de 400 mg cada 12 horas durante 10 días. Es importante con todos estos tratamientos que el paciente ingiera abundante agua pues es necesario aumentar la diuresis.

  • Si los tratamientos seguidos no fueran capaces de abortar la infección y/o si reaparecieran regularmente, debe realizarse una exploración con profundidad por un urólogo con vistas a realizar un reflujo o para detectar la presencia de pólipos o tumores;

Medidas para la prevención La mayor parte de las veces las recaídas frecuentes pueden ser debidas a una higiene deficiente. He aquí una serie de medidas de posible consejo farmacéutico. ­ Debe aconsejarse beber agua en abundancia. Esto es esencial para limpiar la vejiga permanentemente con el fin de evitar la proliferación de gérmenes.

Se recomienda beber al menos 2 litros de agua por día y aún más si hay condiciones de transpiración y calor en exceso. ­ Orinar regularmente cada dos o tres horas y nunca retener los deseos de orinar innecesariamente pues si la orina se retiene los gérmenes se multiplican.

Es importante igualmente vaciar completamente la vejiga en cada micción. ­ Orinar sistemáticamente después de cada relación sexual para eliminar las bacterias alojadas en la uretra y la vejiga después del acto sexual. ­ Cada vez que haga un lavado íntimo, debe limpiarse de adelante hacia atrás: esta práctica evita que se alojen en el orificio urinario las bacterias presentes en el ano y la vagina.

­ Cuida de la higiene íntima. Debe evitarse emplear con demasiada frecuencia jabones antibacterianos pues eliminan la flora vaginal protectora y permiten que penetren los gérmenes dañinos más fácilmente como E.

coli. Por las mismas razones deben eliminarse todas las irrigaciones vaginales con productos antisépticos. ­ Cambiar las compresas higiénicas durante los días de menstruación con regularidad. Toda maceración induce al desarrollo de los gérmenes que pueden colonizar la vejiga.

­ Eliminar los pantalones vaqueros muy apretados y la ropa interior sintética que favorece la transpiración y facilitan la proliferación de bacterias. Optar por las prendas de algodón. ­ Tratar rápidamente toda infección vaginal que pueda engendrar los problemas urinarios, teniendo en cuenta la proximidad entre la vejiga y el meato urinario.

­ Luchar contra el estreñimiento. Aumentar la cantidad diaria de fibra, verduras verdes y frutas. ­ Acelerar el tránsito intestinal sin irritar el colon. Tomar laxantes osmóticos (lactulosa, sorbitol) o lubricantes. ­ Mantener la orina ácida; en efecto, las bacterias se desarrollan menos en medio ácido: consumir limones, naranjas, pomelos, kiwis y tomates en la mayor cantidad posible.

¿Cómo saber si la cistitis es grave?

¿Por qué me da tanta cistitis?

La cistitis recurrente o recidivada podría ir asociada a la incontinencia urinaria, por el uso de absorbentes, así como a la presencia de prolapso de órganos pélvicos (POP), como por ejemplo el cistocele o vejiga caída como suele conocerse.

¿Qué pruebas te hace el urólogo mujer?

Consulta y pruebas diagnósticas: – Consulta: Patología urológica funcional, patología del suelo pélvico, patología genitourinaria femenina, síndrome genitourinario de la menopausia y atrofia vaginal, dolor en las relaciones sexuales, hiperlaxitud vaginal, dolor pélvico crónico, infecciones urinarias de repetición, estética genital. .

¿Qué es un urólogo para la mujer?

Stony Brook Urology ofrece servicios de telesalud lo que permitirá a nuestros pacientes recibir nuestra atención de alta calidad desde la seguridad y privacidad de su hogar. Para ver si sus necesidades urológicas pueden satisfacerse virtualmente, llame a Stony Brook Urology al (631) 444-1910.

Si ya ha reservado una visita de Telehealth y tiene preguntas sobre cómo conectarse a Microsoft Teams para su visita, llame a uno de nuestros representantes al (631) 638-0597 De lunes a viernes de 8 a.

a 6 p. Estarán encantados de ayudarte. Si necesita asistencia fuera de este horario, visite www. stonybrookmedicine. edu/patientcare/telehealth Descripción general de la urología femenina: La subespecialidad de la urología femenina se ocupa del diagnóstico y tratamiento de los trastornos del tracto urinario, más prevalentes en las mujeres (incontinencia urinaria, vejiga hiperactiva, prolapso de órganos pélvicos, infección recurrente del tracto urinario y dolor pélvico).

  • La evaluación experta de estas condiciones incluye una historia completa y un examen físico, así como estudios adicionales de la vejiga como Urodinámica (es decir, prueba de función de la vejiga), estudios de imágenes (es decir, tomografía computarizada y / o resonancia magnética) y cistoscopia;

El Departamento de Urología de Stony Brook ofrece evaluación y tratamiento integrales para todos los trastornos urológicos femeninos. Para obtener más información sobre la urología femenina, visite Página web de Stony Brook’s Women Health Services Asegúrese de darle me gusta a nuestra página de Facebook del Centro de Continencia y Salud Pélvica para Mujeres haciendo clic en aquí   Disfunción Vocal:  La disfunción miccional es un término genérico para los problemas urinarios y puede afectar a las personas de diferentes maneras. Los síntomas principales son frecuencia urinaria, urgencia, dolor al orinar y / o vaciado incompleto de la vejiga. El tratamiento tiene como objetivo disminuir o eliminar los síntomas y puede incluir medicamentos o ejercicios de relajación del piso pélvico.

¿Qué hace el urólogo en la primera visita de una mujer?

¿Cuál es el siguiente paso tras la entrevista con el urólogo? – El siguiente paso en la primera visita al urólogo es la exploración física. Cuando ya el especialista conoce todos los detalles necesarios de la salud del paciente y las causas que lo llevaron a acudir a la consulta viene el momento de valorarlo físicamente.

En la consulta de urología la exploración general se basa principalmente en detectar si existe alguna infección de orina o afectación renal. Sin embargo, el urólogo también observa y estudia el abdomen para descartar masas así como globo vesical.

Tras ello, el especialista también observará cómo se encuentra la zona del periné, la zona vaginal en mujeres sobre todo en búsqueda de prolapsos de órganos pélvicos y la zona del escroto en los hombres para comprobar que su tamaño, consistencia y sensibilidad son correctos.

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Por último, el urólogo llevará a cabo un tacto rectal en los hombres enfocado a valorar el tamaño de la próstata así como su volumen, consistencia y sensibilidad. Este tacto rectal está sobre todo indicado para descartar la existencia de cáncer prostático.

Por último, durante la primera visita al urólogo y después de la anamnesis y la exploración, quizá sea necesaria la realización de algunas pruebas básicas. Entre ellas, el urólogo suele solicitar una flujometría o prueba de sedimento de la orina donde se analiza el PH de la orina y la presencia, si hubiese, de hematuria, bacterias o leucocitos.

¿Cuándo debo preocuparme por una cistitis?

Signos de alarma o posibles complicaciones de la cistitis – En ocasiones, un episodio de cistitis no tratado a tiempo o de la form adecuada puede llegar a complicarse y provocar complicaciones. Si notas algunos de los siguientes signos indican que debes acudir de forma urgente al médico, ya que podría tratarse de una infección renal :

  • Dolor lumbar en la zona de la espalda o lateral.
  • Fiebre alta (más de 38 ºC) o escalofríos.
  • Vómitos o náuseas.

Del mismo modo, acude a tu doctor:

  • Si tras las primeras 48 horas de tratamiento antibiótico sigues teniendo síntomas o no notas mejoría.
  • Si presentas síntomas de cistitis durante una semana sin haber recibido tratamiento.
  • Si además presentas flujo vaginal, se debería valorar la posible presencia de una infección de transmisión sexual ( tricomoniasis , cándida, herpes…) o uretritis.
  • Si tienes cistitis aguda de repetición, es decir, que los episodios se repiten más de tres veces al año o más de dos veces al semestre, acude al experto para valorar si tienes cistitis crónica.

¿Cuánto tiempo dura la cistitis sin tratamiento?

Una infección de las vías urinarias o IVU es una infección del tracto urinario. La infección puede ocurrir en diferentes puntos en el tracto urinario, que incluyen la:

  • Vejiga — una infección en la vejiga también se denomina cistitis o infección vesical.
  • Riñones — una infección de uno o en los dos riñones se denomina pielonefritis o infección renal.
  • Uréteres — los conductos que llevan la orina desde cada riñón hasta la vejiga solo en pocas ocasiones son el único sitio de una infección.
  • Uretra — una infección del conducto que lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior se denomina uretritis.

La mayoría de las IVU son causadas por bacterias que ingresan a la uretra y luego a la vejiga. La infección se desarrolla con mayor frecuencia en la vejiga, pero puede propagarse a los riñones. La mayoría de las veces, el cuerpo puede librarse de estas bacterias. Sin embargo, ciertas afecciones aumentan el riesgo de padecer IVU. Las mujeres tienden a contraerlas con más frecuencia debido a que su uretra es más corta y está más cerca del ano que en los hombres. Los siguientes factores también incrementan sus probabilidades de tener una IVU:

  • Diabetes
  • Edad avanzada y enfermedades que afectan los hábitos de cuidados personales (como enfermedad de Alzheimer y delirio )
  • Problemas para vaciar completamente la vejiga
  • Tener una sonda vesical
  • Incontinencia intestinal
  • Próstata agrandada , uretra estrecha o cualquier otro factor que bloquee el flujo de orina
  • Cálculos renales
  • Permanecer quieto (inmóvil) por un período de tiempo largo (por ejemplo, mientras se está recuperando de una fractura de cadera)
  • Embarazo
  • Cirugía u otro procedimiento en las vías urinarias

Los síntomas de una infección vesical incluyen:

  • Orina turbia o con sangre que puede tener un olor fuerte o fétido (maloliente)
  • Fiebre baja en algunas personas
  • Dolor o ardor al orinar
  • Presión o calambres en la parte inferior del abdomen o en la espalda baja
  • Fuerte necesidad de orinar con frecuencia, incluso poco después de haber vaciado la vejiga

Si la infección se propaga a los riñones, los síntomas pueden incluir:

  • Escalofríos y temblores o sudoración nocturna
  • Fatiga y sensación de indisposición general
  • Fiebre por encima de 101ºF (38. 3ºC)
  • Dolor de costado, en la espalda o la entrepierna (ingle)
  • Piel ruborizada, enrojecida o caliente
  • Cambios mentales o confusión (en personas mayores, estos síntomas a menudo son los únicos signos de una IVU)
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal muy fuerte (algunas veces)

Su proveedor de atención médica primero debe descubrir si la infección está simplemente en la vejiga o si se ha diseminado a los riñones y qué tan grave es. INFECCIONES LEVES DE LA VEJIGA Y EL RIÑÓN

  • En la mayoría de los casos, usted deberá tomar antibióticos para evitar la propagación de la infección a los riñones.
  • Para una infección vesical simple, usted tomará antibióticos durante 3 días (mujeres) o de 7 a 14 días (hombres).
  • Si está embarazada o tiene diabetes, o una infección renal leve, en la mayoría de los casos tomará antibióticos durante 7 a 14 días.
  • Termine todos los antibióticos, incluso si se siente mejor. Si no termina el tratamiento completo del medicamento, la infección podría retornar y ser más difícil de tratar posteriormente.
  • Tome siempre mucha agua cuando tenga una infección renal o vesical.
  • Antes de tomar estos medicamentos, coméntele al proveedor si podría estar embarazada.

INFECCIONES VESICALES RECURRENTES Algunas mujeres tienen infecciones vesicales repetidas. Su proveedor puede sugerirle que:

  • Tome una sola dosis de un antibiótico después del contacto sexual para prevenir una infección.
  • Tenga antibióticos para un tratamiento de 3 días en casa para usarlos si presenta una infección.
  • Tome una sola dosis diaria de un antibiótico para prevenir infecciones.

INFECCIONES RENALES MÁS GRAVES Puede ser necesario que acuda al hospital si usted está muy enfermo y no puede tomar medicamentos por vía oral o beber suficientes líquidos. También lo pueden internar en el hospital si:

  • Es un adulto mayor
  • Tiene cálculos renales o cambios en la anatomía de sus vías urinarias
  • Le han realizado recientemente una cirugía de las vías urinarias
  • Tiene cáncer, diabetes, esclerosis múltiple, lesión en la médula espinal u otros problemas de salud
  • Está embarazada y tiene fiebre o cualquier otra afección

En el hospital, le administrarán líquidos y antibióticos por vía intravenosa. Algunas personas tienen IVU que siguen reapareciendo o que no desaparecen con tratamiento. Esas infecciones se denominan IVU crónicas. Si usted tiene una IVU crónica, puede necesitar antibióticos más fuertes o tomar medicamento por más tiempo. Usted puede necesitar cirugía si la infección es causada por un problema de la estructura del tracto urinario.

  • Debido a esto, las mujeres tienen mayor probabilidad de contraer una infección después de la actividad sexual o al usar un diafragma para el control de la natalidad;
  • La menopausia también aumenta el riesgo de una IVU;

La mayoría de las IVU se puede curar. Los síntomas de una infección de la vejiga en la mayoría de los casos desaparecen al cabo de 24 a 48 horas después de que empieza el tratamiento. Si usted tiene una infección renal, puede pasar 1 semana o más tiempo para que sus síntomas desaparezcan. Las complicaciones pueden incluir:

  • Infección de la sangre potencialmente mortal ( sepsis ): el riesgo es mayor para los jóvenes, los adultos de edad muy avanzada y personas cuyos cuerpos no pueden combatir las infecciones (por ejemplo, debido a VIH o quimioterapia para el cáncer).
  • Cicatrización o daño renal.
  • Infección renal.

Consulte a su proveedor si presenta síntomas de una IVU. Llame de inmediato si se presentan signos de una posible infección renal, por ejemplo:

  • Dolor de espalda o de costado
  • Escalofríos
  • Fiebre
  • Vómitos

Llame también si los síntomas regresan poco después de haber recibido tratamiento con antibióticos. Los cambios en el estilo de vida y en la dieta pueden ayudar a prevenir algunas infecciones de las vías urinarias. Después de la menopausia, una mujer puede usar crema de estrógenos alrededor de la vagina para reducir las infecciones. Que Medico Trata La Cistitis Infección vesical – adultos; Infección de las vías urinarias (IVU) – adultos; Cistitis – bacteriana – adultos; Pielonefritis – adultos; Infección renal – adultos Cooper KL, Badalato GM, Rutman MP. Infections of the urinary tract. In: Partin AW, Dmochowski RR, Kavoussi LR, Peters CA, eds. Campbell-Walsh-Wein Urology. 12th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2021:chap 55. Nicolle LE, Drekonja D. Approach to the patient with urinary tract infection. In: Goldman L, Schafer AI, eds.

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  • Sobel JD, Brown P;
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  • In: Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ, eds;
  • Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases;

9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 72. Versión en inglés revisada por: Linda J. Vorvick, MD, Clinical Associate Professor, Department of Family Medicine, UW Medicine, School of Medicine, University of Washington, Seattle, WA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.

¿Cómo se transmite la cistitis?

Principalmente a través de las relaciones sexuales, ya que, como nos explica nuestra especialista, ‘el coito y el masaje uretral ante una uretra corta, como es la femenina, de 3-4 centímetros, hacen que las bacterias entren con facilidad a la vejiga’.

¿Cuáles son los tipos de cistitis?

Resumen –

  • Cada episodio de cistitis puede estar relacionado con diferentes situaciones, factores predisponentes y causas. Precisamente por ello, es necesario investigar el tipo de cistitis y seguir una terapia ad hoc que tenga en cuenta sus características particulares.
  • Podemos clasificar la cistitis en función de las causas: infección (presencia de organismos patógenos), inflamación sin infección, cistitis del coito, bacteriuria asintomática y falsa cistitis (otras enfermedades con síntomas similares a la cistitis).
  • Podemos distinguir tres fases principales: la fase aguda (la más dolorosa y repentina), el mantenimiento y la prevención. Cada etapa requiere una atención y un tratamiento diferentes.
  • La edad y determinados momentos de la vida también pueden llevarnos a hacer distinciones. De hecho, la cistitis puede desarrollarse en la infancia, el embarazo, la menopausia o en la edad avanzada. Cada uno de ellos está vinculado a factores predisponentes específicos.
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¿Cómo aliviar el dolor y ardor al orinar?

Bicarbonato para la infección de orina – Tomar al día 1 cucharada de bicarbonato de sodio disuelta en un vaso con agua puede ayudar a que la orina sea menos ácida y, por ende, que se reduzca el dolor y el ardor durante la micción.

¿Cómo curar la infección de orina rápido?

Otros consejos para quitar el ardor al orinar y prevenir nuevas infecciones – Para terminar de hablar sobre cómo quitar el ardor al orinar rápido, aparte de los remedios detallados antes, también queremos indicarte varios conejos para quitar el ardor al orinar :

  • Beber abundante agua durante el día para aumentar el flujo de orina y así facilitar la eliminación de las bacterias.
  • No aguantar las ganas de orinar.
  • Mantener una buena higiene íntima y limpiar la zona genital siempre de delante hacia atrás para evitar nuevas infecciones.
  • Lavarse las manos antes y después de ir al baño.
  • Utilizar preservativo en todas las relaciones sexuales y orinar después de estas para evitar que las bacterias ingresen al organismo.
  • Preferir el uso de ropa de interior de algodón y de tejidos naturales.

En el siguiente artículo de unCOMO mostramos más sobre Cómo evitar las infecciones de orina. Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar. Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo quitar el ardor al orinar rápido , te recomendamos que entres en nuestra categoría de Enfermedades y efectos secundarios ..

¿Cuánto tiempo dura la cistitis sin tratamiento?

¿Cuánto tiempo dura una infección urinaria sin tomar antibióticos? – En la mitad de los casos, la infección desaparece por sí sola después de tres días. Sin embargo, es esencial beber tanta agua como sea posible para promover la micción. Precaución: Ten cuidado de que la infección no se propague al tracto urinario, ya que podría llegar a los riñones.

¿Cómo saber si tengo infección de orina en casa?

¿Qué te duele cuando tienes infección urinaria?

Solicitá un Asesor – Definición Es una infección de cualquier parte de las vías urinarias, que comprenden los órganos que recogen, almacenan y eliminan la orina del cuerpo: los riñones, uréteres, la vejiga y la uretra. Es la más común de todas las infecciones bacterianas.

  • Abarca una variedad de cuadros clínicos cuyas manifestaciones dependerán de los mecanismos de defensa de quien la padece y del grado de agresividad y cantidad de bacterias que causa la infección;
  • De acuerdo a la magnitud y localización de la misma la infección se manifestará como: – Pielonefritis aguda: Es la inflamación de la pelvis renal (vía urinaria alta) y del riñón causada por una infección;

Se caracteriza por presentar dolor lumbar unilateral o bilateral (de uno o ambos riñones) que se puede extender al abdomen inferior (bajo vientre) asociado a fiebre, escalofríos, náuseas y vómitos. Puede asociarse a cistitis. – Cistitis: es el proceso inflamatorio de la vejiga conocido como infección urinaria baja, muy frecuente en la mujer.

  • Cuando es aguda, significa súbita o grave;
  • Se caracteriza por ardor intenso y aumento de la frecuencia al orinar, a veces incontinencia de orina y con menor frecuencia por la aparición de sangre en la orina (hematuria);

– Prostatitis: es la inflamación aguda de la próstata provocada habitualmente por el ingreso de orina infectada dentro del tejido prostático. Los síntomas son fiebre, ardor y dificultad para orinar, dolor perineal (dolor y sensación de peso entre los testículos y el ano).

Existe otra forma de presentación más frecuente que es la prostatitis crónica y se manifiesta como episodios de infección urinaria reiterada y síntomas menos severos – Bacteriuria asintomática: es la presencia de bacterias en la orina en ausencia de signos y síntomas de infección urinaria.

Como en cualquier patología infecciosa resulta esencial tratar de conocer el germen causal,  para lograr así un tratamiento más efectivo. En el caso de las infecciones urinarias el análisis del sedimento de orina y el urocultivo (UC) son los estudios de mayor utilidad.

En la infección urinaria adquirida el microorganismo más frecuentemente aislado se denomina Escherichia Coli (80%). Los siguientes exámenes se pueden hacer para ayudar a descartar problemas en el aparato urinario que podrían llevar a infección o dificultar el tratamiento de una infección urinaria: – Tomografía computarizada del abdomen – Pielografía intravenosa (PIV) – Gammagrafía del riñón – Ecografía del riñón – Cistouretrograma miccional Los siguientes factores también incrementan las probabilidades de desarrollar una infección urinaria: – Diabetes – Cualquier alteración en la anatomía del sistema urinario que altere el flujo de orina – Edad avanzada (sobre todo las personas en asilos de ancianos) – Problemas para vaciar la vejiga (retención urinaria) debido a trastornos neurológicos o cerebrales – Predisposición biológica de las mujeres con anatomía normal de la vía urinaria.

– Un tubo llamado sonda vesical introducido en las vías urinarias – Incontinencia intestinal – Cálculos renales – Permanecer quieto (inmóvil) por un período de tiempo largo – Embarazo Síntomas Los síntomas de una infección vesical abarcan: – Orina turbia o con sangre que puede tener un olor fuerte o fétido – Fiebre baja (no toda persona tendrá fiebre) – Dolor o ardor al orinar – Presión o calambres en la parte inferior del abdomen (por lo general en la mitad) o en la espalda – Fuerte necesidad de orinar con frecuencia, incluso poco después de haber vaciado la vejiga Si la infección se propaga a los riñones, los síntomas pueden abarcar: – Escalofríos y temblores o sudores nocturnos – Fatiga y sensación de malestar general – Fiebre por encima de 38º C – Dolor de costado, en la espalda o la ingle – Piel enrojecida o caliente – Cambios mentales o confusión (en las personas ancianas, estos síntomas a menudo son los únicos signos de una infección urinaria) – Náuseas y vómitos – Dolor abdominal intenso (algunas veces) Prevención y Tratamiento La mejor manera de disminuir las consecuencias de una infección urinaria es la prevención.

  • El principal mecanismo de defensa del aparato urinario es el vaciado periódico, para ello se necesitan dos medidas básicas: tomar líquidos y orinar;
  • Se le recomendará al paciente beber al menos 2,5 litros de líquido al día y vaciar la vejiga cada tres horas durante el día;

Al ser la vejiga un órgano reeducable es de suma importancia hacer hincapié en estos conceptos si es que el paciente no los cumple. Otras medidas que en las mujeres resultan importantes son: orinar antes y después de tener relaciones y limpiar el área genital y anal antes y después de la actividad sexual.

Evitar la higiene genital excesiva que barre con la flora normal y el uso de cremas espermicidas por la misma causa. Además limpiar siempre de adelante hacia atrás después de usar el baño. Evitar los pantalones apretados y usar ropa interior de tela de algodón.

Se puede beber jugo de arándano o usar  tabletas de arándano agrio, pero no si tiene antecedentes personales o familiares de cálculos renales. No tomar líquidos que irriten la vejiga, como el alcohol y la cafeína. Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir algunas infecciones urinarias.

Antes de empezar un tratamiento, el médico definirá si el paciente tiene una infección renal o vesical simple o si es un cuadro más complejo. Para las infecciones leves de la vejiga y el riñón, generalmente se recomiendan antibióticos tomados por vía oral debido a que hay un riesgo de que la infección se extienda a los riñones.

Es importante terminar de tomar el antibiótico incluso si el paciente se siente mucho mejor; las personas que no lo hacen pueden padecer una infección que resultará más difícil de tratar. Además, el médico puede recomendar medicamentos para aliviar el dolor y la necesidad urgente de orinar.

  1. Toda persona con una infección renal o vesical debe tomar mucha agua;
  2. Si el paciente está muy enfermo, lo pueden hospitalizar para administrarle líquidos y antibióticos vía endovenosa;
  3. También lo pueden internar en el hospital si: – Es una persona de edad avanzada – Tiene cálculos renales o cambios en la anatomía de sus vías urinarias – Ha tenido recientemente una cirugía de las vías urinarias – Tiene cáncer, diabetes, esclerosis múltiple, lesión de la médula espinal u otros problemas médicos – Está embarazada y tiene fiebre o aparte de esto está enferma Algunas personas tienen infecciones urinarias que siguen reapareciendo o que no desaparecen con tratamiento;

Se denominan infecciones urinarias crónicas. En esos casos, el paciente puede necesitar antibióticos por un período de tiempo prolongado (quizás de hasta 6 meses a 2 años), o se pueden prescribir antibióticos más fuertes. Si un problema estructural (anatómico) está causando la infección, se puede recomendar la cirugía.

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